Mikel Oyarzabal no falla y hace el primero de España contra Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026

La Selección se adelanta y pone rumbo a octavos

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Mikel Oyarzabal no falla y hace el primero de España contra Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. (Reuters/Kirby Lee)
Mikel Oyarzabal no falla y hace el primero de España contra Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. (Reuters/Kirby Lee)

Pasábamos la media hora de juego cuando Mikel Oyarzabal, como si de un penalti se tratara, mandó el balón a la red después de una gran jugada de España. Recibió Pedri en zonas de tres cuartos, vio el desmarque de Baena, que aclaraba todo a Cucurella y, el nuevo fichaje del Madrid, al primer toque, la ponía rasa al punto de penalti. Allí estaba el killer, que con un toque sutil, hacía el primero de La Roja y encarrilaba el paso a octavos de final del Mundial 2026.

España y Austria se ven las caras por un puesto en octavos de final del Mundial 2026. No será fácil. Todavía quedan minutos por jugar. La Roja no ha sido capaz de convencer hasta el momento con su actuación en el Mundial 2026, a excepción de la primera parte del partido ante Arabia Saudí, donde lució su mejor versión. Esa que recuerda a antaño, cuando ganaron la Eurocopa sin que ningún país pudiera hacerles frente.

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Austria, en cambio, llega con la euforia por las nubes después de empatar ‘in extremis’ contra Argelia. Con varios nombres propios en su plantel (Sabitzer, Alaba o Arnautovic) y un estilo de juego que no todos saben contrarrestar: presión alta y mucha intensidad.

El estilo de Austria: el ‘gegenpressing’

El concepto de gegenpressing, originario del alemán y traducido al español como “contrapresión”, consiste en una táctica futbolística centrada en ejercer una presión intensa y coordinada inmediatamente después de perder la posesión del balón. En este estilo de juego, los jugadores deben avanzar de inmediato, rodear al adversario y tratar de recuperar la pelota en los primeros segundos tras la pérdida, sin importar la zona del campo. Es decir, un acoso y ahogo para tratar de recuperar la posesión cuanto antes.

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Sin embargo, este tipo de juego tiene sus contras. Para poder mantener ese estilo es necesario contar con jugadores muy físicos. Además, como se ha podido ver en los partidos que han disputado en el mundial, necesitan que el rival lleve la tónica del partido, porque si ellos tienen la batuta, la situación se complica. Austria necesita balones largos y rápidos a la espalda de la defensa rival, que acompaña con una presión alta y asfixiante. Enfrente, España busca mantener su propia sintonía: juego vertical, rápido y potente por las bandas.

España: a hacer valer su condición de favorita

Eso no intimida a una España que ha apostado por un once con sabor a victoria. El mismo que marcó cuatro goles y dejó las mejores sensaciones hasta el momento. Unai Simón, Pedro Porro, Cubarís, Laporte, Cucurella, Rodri, Pedri, Dani Olmo, Lamine Yamal, Álex Baena y Mikel Oyarzabal son los once protagonistas con los que ha salido Luis de la Fuente.

Y le está saliendo bien la apuesta. Porque Lamine Yamal está siendo el más activo, Pedro Porro de los mejores del partido, Dani Olmo mostrando destellos de lo que es capaz de hacer detrás del delantero y Álex Baena es un auténtico puñal en esa banda izquierda.

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