Agregar Infobae enGoogle

Para qué sirven las líneas verdes pintadas junto al arcén en algunas carreteras: la curiosa medida de la DGT para cambiar la forma en la que conduces

Estas marcas, que comenzaron a probarse en dos carreteras de Palencia, buscan generar una sensación de estrechamiento de la calzada para que el conductor modere la velocidad sin necesidad de modificar físicamente la vía

Líneas verdes pintadas en una carretera. (Infobae)
Líneas verdes pintadas en una carretera. (DGT)
Guardar

Los conductores que recorren algunas carreteras españolas pueden encontrarse con una imagen que, a primera vista, llama la atención: una segunda línea de color verde que discurre paralela a la habitual línea blanca del borde de la calzada. No se trata de una anomalía ni de una marca pintada por error. Su presencia responde a una estrategia de seguridad vial que lleva varios años probándose en España y que busca modificar la forma en la que el conductor percibe la carretera.

La Dirección General de Tráfico (DGT) incluye estas marcas dentro de las denominadas “marcas viales características de tramo” y las considera una de las medidas que pueden contribuir a conseguir vías más seguras. Para entender por qué se decidió recurrir a un color poco habitual en la calzada hay que fijarse precisamente en lo que ocurre cuando el conductor se encuentra con ellas.

PUBLICIDAD

Una carretera que parece más estrecha de lo que es

Las líneas verdes se colocan en la parte interior de las marcas blancas que delimitan el arcén, de forma paralela a estas. La carretera mantiene exactamente la misma anchura, pero la percepción del espacio disponible cambia. El conductor encuentra una nueva referencia visual en el borde de su carril y la distancia que queda hasta esa referencia parece menor.

La DGT denomina a este fenómeno “efecto túnel”. La disposición de las marcas genera una sensación visual de estrechamiento de la calzada que pretende llevar al conductor a moderar la velocidad. No se trata, por tanto, de modificar físicamente el trazado, sino de intervenir sobre la percepción que el usuario tiene de él.

PUBLICIDAD

La medida está especialmente pensada para determinados tramos de carreteras convencionales en los que la propia configuración de la vía puede transmitir una sensación de seguridad superior a la real. Largas rectas, curvas de radio amplio y calzadas relativamente anchas pueden favorecer que el conductor mantenga velocidades elevadas durante demasiado tiempo, especialmente cuando la carretera se encuentra en buen estado y el recorrido no presenta obstáculos evidentes.

Líneas verdes sobre la carretera. (DGT)
Líneas verdes sobre la carretera. (DGT)

En ese contexto, las líneas verdes introducen una referencia que antes no existía. El objetivo es que el conductor perciba un espacio de circulación más reducido y adapte su comportamiento sin necesidad de que la carretera haya sido físicamente estrechada.

La marca tampoco implica que exista un nuevo límite de velocidad. La velocidad máxima sigue siendo la que establezca la señalización correspondiente y el hecho de encontrar una línea verde no convierte automáticamente el tramo en una zona con una limitación específica. Su función es reforzar el cumplimiento de la velocidad ya establecida mediante el diseño de la propia vía.

El experimento que comenzó en dos carreteras de Palencia

La experiencia española tiene su origen en Castilla y León. La DGT puso en marcha un proyecto piloto en dos carreteras de la provincia de Palencia: la CL-613, entre Palencia y Sahagún, y la CL-615, entre Palencia y Guardo.

La elección de estos dos itinerarios estuvo relacionada con las características de sus trazados. Eran carreteras convencionales con tramos largos y rectos, curvas amplias y una anchura de carril que podía favorecer una percepción de seguridad excesiva. La intención era comprobar si una modificación puramente visual podía influir en la velocidad de los conductores.

El proyecto no consistió únicamente en pintar las líneas. Las actuaciones estuvieron acompañadas de otras medidas de vigilancia y control, entre ellas radares de tramo, controles de velocidad de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y vigilancia mediante helicópteros Pegasus. También se instaló señalización vertical para advertir de las características del tramo y de la vigilancia.

Los primeros resultados fueron favorables. Según los datos difundidos por la DGT, entre 2016 y 2017 los accidentes con víctimas descendieron un 63% en la CL-613 y un 59% en la CL-615. También se registró una reducción de los heridos graves. Los datos corresponden, no obstante, a un conjunto de medidas aplicadas simultáneamente. Por ello, la reducción de la siniestralidad no puede atribuirse exclusivamente a las líneas verdes, ya que el proyecto incorporó controles de velocidad, radares y otras actuaciones de seguridad.

La experiencia sirvió para incorporar este tipo de marcas al catálogo de medidas que la DGT considera de interés para mejorar la seguridad de las carreteras. El organismo señala actualmente una reducción del 16% de la siniestralidad asociada a esta actuación.

En verano, los desplazamientos vacacionales incrementan el tráfico. La DGT refuerza controles. Se recomienda evitar horas punta, revisar el vehículo, hidratarse y conducir con precaución para evitar accidentes y fatiga.

La filosofía que hay detrás de las líneas verdes va más allá de conseguir que un conductor reduzca la velocidad durante unos segundos. La DGT las encuadra dentro del concepto de “carretera autoexplicativa”: una vía cuyo propio diseño proporciona al usuario información sobre cómo debe circular y favorece un comportamiento más seguro. El sistema pretende que determinados elementos de la carretera funcionen como una advertencia permanente. En este caso, el conductor no recibe necesariamente una nueva prohibición, sino una señal visual que modifica la forma en la que percibe el espacio y le invita a prestar mayor atención al velocímetro.

El modelo tampoco nació en España. La solución se había probado previamente en otros países europeos, entre ellos Países Bajos y Suecia, antes de que la DGT decidiera trasladar la experiencia a las carreteras españolas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD