Liz Dust, tercera eliminada de ‘Drag Race España 6′: “Una cosa es ser artista y otra ser una concursante”

La ya exconcursante habla con Infobae de sus mejores momentos en el programa y de las dificultades con el ritmo al que se trabajaba en cada reto

Entrevista a Liz Dust, la tercera concursante eliminada de Drag Race 6.

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La competición por ser la nueva ganadora de Drag Race España continúa y, tras el último episodio, habrá muchos fans del programa que echen de menos a Liz Dust, tercera eliminada de esta temporada. La concursante, una de las más experimentadas de la edición, pagó caro no saber sobreponerse al vertiginoso ritmo de un reto de composición, canto y baile y acabó nominada junto a Liak, que volvió a mostrarse invencible en el lip sync derrotando a su compañera.

“No soy de hierro, soy un ser humano, no soy una IA que lo tiene todo controlado”, razona Liz Dust tras visitar el plató de Infobae, un día después de conocerse su eliminación. La artista explicó que la velocidad de las pruebas y la presión de competir le generaron una tensión acumulada en el reto del pasado domingo. No conectaba con la canción y no fue capaz de superar este obstáculo y prepararse el tema como le habría gustado. Por eso, sintió su salida como una “especie de liberación”, en un concurso que ha vivido como “una montaña rusa”.

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De hecho, la concursante ha confesado que, en los momentos previos a su eliminación, se le pasó por la cabeza abandonar. “Pensé por un microsegundo: ‘¿Y si les digo que dejo esto aquí y me voy?’“, relata. Sin embargo, finalmente decidió seguir adelante. “Estamos aquí para jugar”, se dijo a sí misma. “No estamos operando a corazón abierto, nadie se va a morir”.

Liz Dust en la redacción de Infobae en Madrid.
Liz Dust, de 'Drag Race España 6', en la redacción de Infobae en Madrid.

“Para mí era necesario estar ahí”

Liz Dust llegaba a Drag Race como una de las drag queens con más experiencia del concurso. Con más de una década dedicándose profesionalmente a esto, no obstante, vio cómo su experiencia escénica tampoco era una garantía en la competición. “Era muy atropellado todo, demasiado para mi gusto”, sostiene. No fue, aclara, una experiencia traumática, pero sí descubrió la clara diferencia entre “ser artista o artesana de la escena y ser concursante”.

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“Yo nunca había sido concursante ni había competido por una corona”, continúa. Este contexto nuevo la llevó al límite, hasta el punto de dudar sobre qué podía realmente aportar en ciertos momentos de la competición. “Parece que de todo tenemos que llevarnos un aprendizaje y yo de Drag Race me llevo más la vivencia”, reflexiona. “Para mí era necesario estar ahí. Me ha gustado, no por lo que se ha visto en la cámara, sino por todo. El estar ahí con estas compañeras, con un equipo que lo gestiona y lo produce. También he aprendido lo que no quiero y me he reafirmado en cosas que ya tenía”.

Liz Dust en 'Drag Race España 6'.
Liz Dust en 'Drag Race España 6'. (Atresmedia)

Amigas y rivales

Había rostros más y menos conocidos para Liz Dust en esta edición de Drag Race. Entre el resto de concursantes estaban Alex Marteen y Marcus Massalami (el drag king es el único que sigue todavía en el programa), lo que le dio una gran tranquilidad desde el principio. “Me arropaba mogollón saber que estaban”, dice la ya exconcursante. Incluso habían colaborado en preparar un tema para presentarse al Benidorm Fest, si bien nunca llegaron a participar en el concurso.

También conllevó uno de los momentos más difíciles de Dust en el programa el hecho de tener que enfrentarse a Alex Marteen en el lip sync del episodio dos de esta temporada. Un duelo que supuso la eliminación de su amiga. “Me sentí mal. Fue un autobús sin frenos porque era el último cuadro que me imaginaba en mi cabeza. Que, por otra parte, pienso que todo ha sido muy icónico. Me parece una lección de vida, no para nosotras, para todos los espectadores: no hay nada escrito. Es lo que toca: el concurso puede llevarse a cualquiera”.

También ha podido ver ya algunos de los confesionarios de sus compañeras, con alguna que otra sorpresa, como cuando Sorny dijo que ella había estado bailando mientras Liak le hacía su vestido en el reto de costura. Un comentario que la drag queen se toma con humor. “Me da la vida que suponga eso”, comenta entre risas. “Que yo estaba bailando mientras me estaban cosiendo el vestido. Son comentarios que me parecen oro. Incluso le he escrito y todo diciendo que me meaba”.

Liz Dust en la pasarela de 'Drag Race España 6'
Liz Dust en su primera pasarela en 'Drag Race España 6'. (Atresmedia)

El “blancazo” tras cantar ‘A por ti’

El paso de Liz Dust por Drag Race España 6 ha estado lleno de momentos memorables, como cuando cantó A por ti, la canción de Yurena, en versión balada y subvirtiendo por completo el significado de la letra. “Creo que ejecuté bien la canción, pero fue tan rápido que no me dio tiempo a saborearlo”, reconoce. “Me entró un blancazo después, no me acordé de lo que había hecho en escena del shock que me dio”.

Para el recuerdo también quedarán sus pasarelas, donde se estrenó con un espectacular look de telas de colores y piernas de yeso, al que siguieron varios desfiles que destacaron por el grado de desnudez. Esto, señala la artista, fue casualidad, porque tenía preparados otros vestuarios para las siguientes pasarelas donde iba “tapadísima”. Con todo, no esconde la naturalidad y la “falta de pudor” con la que se mostró durante el programa. “Vengo de Bellas Artes y para mí el cuerpo es un soporte más para expresar. Si te decoras una oreja, ¿cómo no vas a poder decorarte un pene o un pezón? El cuerpo está para utilizarlo”.

Liz Dust en la pasarela de 'Drag Race España 6'
Liz Dust en la pasarela de 'Drag Race España 6'. (Atresmedia)

También se queda con algunos retos pendientes. “Me habría encantado hacer el Snatch Game. Y también el roast, porque yo creo que vengo un poco de ahí”. Con todo, concluye recordando que, antes de empezar el programa, también le hacían mucha ilusión los retos de canto y baile, que fueron finalmente su talón de Aquiles por la presión que conllevaron los ritmos de trabajo. “Me puse enferma por cómo lo estaba gestionando yo misma, cómo me lo estaba tomando”, lamenta sin responsabilizar al programa: “Es lo que es, y encajas o no encajas”.

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