La película que Warner Bros no quería que vieses nunca llega finalmente a cines: la emocionante historia detrás de ‘Coyote vs. Acme’

En la tradición de combinar animación y acción real de ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit?’ o ‘Space Jam’, esta nueva película presenta la historia de venganza de uno de los Looney Tunes

Coyote vs. Acme presenta un nuevo tráiler.
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Hay una expresión cómica en inglés que dice algo así que algo está tan rico que “ni siquiera hace falta ponerle ketchup”. En el verano de 2022, Warner Bros. decidió unilateralmente que varias de sus películas no se arreglaban ni con ketchup. Quizá el caso más famoso fuera el de Batgirl, la película que ya estaba prácticamente finalizada y que iba a contar la historia de la superheroína interpretada por Leslie Grace. Junto a ella, otros proyectos se fueron descartando para que Warner pudiese deducir impuestos a declararlos como pérdidas, sin ni siquiera dar la oportunidad de que estos proyectos viesen la luz. Además de Batgirl o de una película animada de Scooby Doo, había una a medio camino que pensaba combinar animación con acción real, en la tradición de grandes películas como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o Space Jam. Su nombre es Coyote vs. Acme, y más de cuatro años después por fin ha llegado a los cines en una odisea digna de alabanza.

La estrategia de Warner por aquel entonces era el resultado del atenazante miedo de los estudios después del Covid y del auge del streaming, que terminaría derivando en la famosa huelga de guionistas y actores de 2023. En el caso concreto de Warner, se encontraba en una situación de negociación con Discovery y tomó una decisión que no sentó bien a todo el mundo. Muchos de los que se enteraron de este movimiento respondieron con grandes críticas al estudio, e incluso alguien disfrazado de Coyote se presentó en los estudios con un cartel para intentar salvar la película. A diferencia de Batgirl o Scoob, Coyote vs. Acme era una película del todo hecha, y que de hecho había mostrado un resultado favorable en los tests de audiencia previos.

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El ruido que generó la cancelación y momentáneo destierro de la película, que parecía que nunca se estrenaría, llevó a varias figuras importantes de la industria a pronunciarse en contra del movimiento de Warner para deducir impuestos y llevó a otros estudios a interesarse por Coyote vs. Acme. Aunque el estudio al principio se mostró reticente a vender los derechos de la película porque ni Netflix ni ningún otro podían poner los 70 millones que les había costado, finalmente fue una independiente la que se hizo con ella. ¿Su nombre? Ketchup Entertainment.

Coyote vs. Acme
Imagen de 'Coyote vs. Acme' (BF Distribution)

La historia de Wile Sísifo Coyote

Con una historia tan bonita detrás de escenas, solo cabe preguntarse: ¿la película como tal realmente merece la pena? Y la respuesta no puede ser otra que sí. Su historia es casi tan particular como la que ha trascendido, si bien no es del todo original. Coyote vs. Acme tiene su base en un artículo del New Yorker publicado en los años 90 bajo el título Coyote vs. Acme, en el que, usando terminología jurídica, se proponía un enfrentamiento legal entre el conocido personaje de los Looney Tunes y la empresa encargada de los productos con los que intenta atrapar sin éxito al Correcaminos. De esa idea surgió esta película dirigida por Dave Green y cuya historia llegó a desarrollar también James Gunn, actual máximo responsable del universo DC.

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La película inicia con una oportunidad, la que encuentra Wile E. Coyote de llevar a juicio a Acme después de toparse con Kevin Avery, un abogado sin éxito que por error acepta el caso del dibujo animado y termina litigando con una de las mayores corporaciones de todo el mundo, representada precisamente por su archienemigo de juventud Buddy Crane (John Cena). Wile E. Coyote y Kevin comienzan entonces un largo juicio para el que primero tienen que buscar pruebas y posibles testigos, derivando en una gran conspiración.

Más allá de su premisa, la película respeta al máximo la herencia slapstick de los Looney Tunes, solo que llevándosela al terreno judicial tan en vigor estos últimos años. Lo curioso de todo es la vuelta de tuerca que le da a la concepción que tenemos no solo de la relación entre el Coyote y el Correcaminos —aquí reimaginada como una especie de amor/amistad platónica—, sino también de la tortura infinita que viven los Looney Tunes y los ‘dibus’ (como llamaban en ¿Quién engañó a Roger Rabbit?) en general. A diferencia de otros, Coyote vs. Acme no vive solo de la nostalgia, sino que reverencia el pasado al tiempo que abre camino para el futuro, un camino que irónicamente su propio creador —Warner, que bien podría ser en la película la figura de el Gallo Claudio— ha intentado cerrar.

Coyote vs. Acme
(BF Distribution)

Una victoria para los ‘dibus’ y para el cine

En definitiva, Coyote vs. Acme es en gran medida una historia de David contra Goliat en la que de nuevo ha ganado el más pequeño, con un resultado feliz para todos los amantes del cine y algo de luz en un futuro que cada vez se antoja más negro. Los más pequeños podrán disfrutar —algunos por primera vez— de personajes ya icónicos como Bugs Bunny o el Pato Lucas, y los no tan jóvenes descubrirán una apasionante lección: el más pequeño nunca debe dejarse pisotear.

No sabemos aún si esta es la primera piedra hacia ese brillante futuro, pero de momento es una feliz parada en este curioso mundo que nunca debió dejar del todo el cine, y que desde luego no merecía estar en un gran cajón. No le hacía falta más ketchup, solo unos cuantos mensajes de apoyo, una persona disfrazada de Coyote y un estudio dispuesto a arriesgarse por perseguir un sueño, aunque todo apunte al fracaso.

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