Haifaa al-Mansour, la mujer que cambió el cine de Arabia Saudí: “La vergüenza es un arma en Oriente Medio. Lo triste es que las mujeres acaben adoptando esa mentalidad”

La primera directora del país estrena este 26 de junio ‘La mujer sin nombre’, un thriller con el que vuelve a cuestionar el papel de las mujeres en la sociedad saudí

Guardar
Google icon
Haifaa al-Mansour, cineasta saudí, estrena 'La mujer sin nombre', este viernes 26 de junio. (Cedida)
Haifaa al-Mansour, cineasta saudí, estrena 'La mujer sin nombre', este viernes 26 de junio. (Cedida)

Es 2026 y Arabia Saudí sigue rompiendo barreras. Haifaa al-Mansour (Al Zulfi, Riad, 1974) lo hizo en 2012 y lo ha vuelto a hacer ahora. Hace catorce años, la primera mujer directora del país rodó su primera película, La bicicleta verde, aún cuando no existían las salas de cine —prohibidas desde los años 80 bajo la presión de los islamistas radicales, el veto se levantó en 2018—. Para rodarla, tuvo que esconderse en una furgoneta y comunicarse con sus actores a través de walkie talkies.

Si la protagonista, Wadjda, solo quería hacer algo tan prohibido como montar en bici, Haifaa solo quería rodar. El debut de Al-Mansour fue revolucionario porque no solo dirigía una mujer, sino que por primera vez, se concedía una licencia para filmar íntegramente en el país. Además, la película llegó en medio de la ola de protestas de la llamada Primavera Árabe. Tras su debut en el Festival de Venecia, la película hizo historia con una decena de premios. La cineasta estrena su quinta película, que cierra la trilogía de mujeres iniciada con La bicicleta verde (2012) y continuada con La candidata perfecta (2019). “Siempre contaré historias sobre mujeres fuertes de Arabia Saudí”, asegura a Infobae. El tríptico se cierra con La mujer sin nombre, en cines desde este viernes 26 de junio.

PUBLICIDAD

En su nueva producción, que de nuevo ha contado con financiación del Gobierno y repite su filmación en el país, sigue las pesquisas de Nawal (Mila Al Zahrani), una mujer divorciada y amante de los true crime —que sigue a través de una cuenta de TikTok— que trabaja como secretaria en una comisaria. Cuando aparece el cadáver de una joven al que nadie reclama, Nawal se obsesiona con descubrir la verdad.

Al-Mansour se vale del thriller para retratar las contradicciones de la sociedad saudí, aún con un final que deja la boca abierta a muchos y con un mal regusto a otros. Un deselace que reconoce, sabe que no todo el mundo ha entendido. “Hay mucha gente que no quiere ver a mujeres así. Les resultan amenazantes y no saben qué hacer con ellas”, apunta.

PUBLICIDAD

“Al intentar hacer una película como esta, simplemente intento ser fiel a mí misma y decir cosas que realmente significan mucho para mí”, apunta. “Soy una persona muy progresista en Arabia Saudí y siempre haré comentarios sobre la tradición y sobre la forma en que llevamos nuestras vidas. Pero no busco el conflicto. No estoy ahí para enfrentarme a nadie, sino para hacerme un hueco y contar mi historia”. Así es como, asegura, se le ha permitido seguir rodando en su país y recibir financiación para películas que aspiran a “abrir la mente e inspirar a la gente”.

Tráiler oficial de 'La mujer sin nombre'.

Entre ellas, critica a las limitaciones de las mujeres en una sociedad extremadamente patriarcal en la que se antepone ser madre y esposa ante cualquier cosa. “Nawal es una mujer moderna en una sociedad que le ha quitado todo”, cuenta sobre la protagonista, que además de estar separada de su marido también ha perdido un bebé. “La sociedad lo basa todo en ser esposa, hija y madre, y ella no tiene nada de eso. No es nadie. La gente quiere que desaparezca, pero ella se niega. Y por eso en cierto modo, la encuentro inspiradora”.

En una sociedad marcada por el control y el peso de la vergüenza -el asesinato de la joven queda enmarcado como un crimen de honor, justificado bajo la creencia de que la víctima ha manchado o deshonrado el honor y la reputación de su familia-. “La vergüenza es un arma en Oriente Medio”, sostiene. “Lo triste es que las propias mujeres también acaban adoptando esa mentalidad”. De ahí que, explica, en la ficción nadie parezca interesado en reclamar el cuerpo de la víctima. “Es más fácil asesinar a una mujer porque nadie quiere un escándalo. Si matan a un hombre, todo el mundo se pregunta qué ha pasado”. La también guionista encuentra un hueco para criticar la presión que opaca las vidas de estas mujeres. “Si una persona supera los 25 o 30 años y no se ha casado, es como si fuera el fin del mundo”, afirma, cuando se le pregunta cuán de importante sigue siendo esta tradición en Arabia Saudí.

“La vergüenza es un arma en Oriente Medio”

Hija de un Abdul Rahman Mansour, poeta, y Bahia Hamad Al-Swayegh, trabajadora social, la vida de Al-Mansour no fue como la de las demás mujeres. Creció como la octava de doce hermanos (todos de los mismos padres) y con un padre que le cautivó el amor por el cine gracias a las cintas VHS que veían en casa. Al contrario que la sociedad saudí, a ella nunca le exigieron llevar velo. Con el apoyo de su familia estudió literatura comparada en la Universidad Americana de El Cairo y más tarde completó un máster en Estudios Cinematográficos en la Universidad de Sídney, en Australia. En mayo de 2007 se casó con el diplomático estadounidense Bradley Niemann, mientras él trabajaba en Arabia Saudí.

Poster de 'La mujer sin nombre'
Poster de 'La mujer sin nombre'

Entre 2012 y 2026 las cosas han cambiado. El país por un lado, y su carrera por otro. “Tengo que decir que Arabia Saudí ya no es tan tradicional como solía ser. La gente está viendo que hay una apertura, que se puede ver cine, escuchar música y leer literatura, y estar en contacto con el mundo gracias a Internet”. Entre otras cosas, el velo es opcional, las mujeres pueden conducir —Nawal lo hace en la película— y pueden viajar sin que sea necesario una autorización.

Ella, por otro lado, desde su debut en la década pasada, ha sido directora de la seried Tales of The Walking Dead —vive primordialmente en Los Ángeles—, The Society (Netflix ) y The Wilds (Prime Video) y ha hecho una adaptación de Mary Shelley con Elle Fanning como protagonista. Su futuro, por ahora, sigue pasando por las mujeres del país que la vio nacer. “Siempre contaré historias sobre mujeres fuertes de Arabia Saudí”, insiste. Sin embargo, admite que siente que ha llegado el momento de abrir otra etapa. “Quiero avanzar hacia una dirección diferente. Hay muchas historias complejas que están surgiendo en Arabia Saudí. Las tradiciones están cambiando y necesito tomarle el pulso a todo eso. Sin duda, estoy empezando un nuevo capítulo”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD