‘¡Hola, Regla!’, el libro para explicar a nuestras hijas (e hijos) qué es y cómo funciona la menstruación: “Descubrir tu propio cuerpo a esas edades es vital”

Infobae España entrevista a Elena Crespi i Asensio, autora de una serie de manuales para aprender a relacionarse con cuestiones relacionadas con la sexualidad a una edad temprana

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Cubierta de '¡Hola, Regla!', el
Cubierta de '¡Hola, Regla!', el libro de Elena Crespi i Asensio con ilustraciones de Eliana Gutiérrez. (B de Blok)

Durante mucho tiempo, tener la regla ha sido sinónimo de otras palabras: miedo, dolor, vergüenza, suciedad... De tal modo que, tal y como observa la sexóloga Elena Crespi i Asensio, el sangrado menstrual ha acabado por convertirse “en algo que se ha escondido históricamente”. “Parece que, desde el instituto hasta el trabajo, si alguien te tiene que pasar una compresa, está haciendo un trapicheo raro”.

Tanto es así, que incluso en muchas ocasiones se puede observar como grandes y pequeños ni siquiera llaman a la regla por su nombre. La “cosa”, la “visita mensual”, o incluso “la tía Pepa”, son algunos de los apodos más frecuentes aportados por la experta. Sea como sea, cuando una niña o un niño con vulva sangra por primera vez y no cuenta con la información necesaria para saber lo que le está ocurriendo, el desconcierto puede transformarse en miedo y silencio.

Romper con esas sombras es el objetivo de Elena Crespi i Asensio, quien acaba de publicar ¡Hola, Regla! (B de Blok), un libro sobre el ciclo menstrual perfecto para que los más pequeños (se recomienda su lectura, con acompañamiento de los padres, a partir de los 9 años) conozcan un fenómeno completamente natural. Con naturalidad, y sin falsos pudores, el libro introduce todos los componentes que están presentes en la menstruación y todo lo necesario para comprender, y valorar, algo que resulta “sinónimo de salud” y que, sin embargo, nos hemos empeñado durante demasiado tiempo en ver como algo negativo.

Fragmentos del interior de ¡Hola,
Fragmentos del interior de ¡Hola, Regla!, junto con fotografía de Elena Crespi i Asensio (realizada por Jordi Casas)

¿Por qué la regla nos da miedo?

Al principio, incluso antes que el verbo, estaba el cuerpo. “Desde el nacimiento vamos descubriendo las manos, los ojos, los pies, las piernas”, repasa la sexóloga. “Si tienes un cuerpo masculino con un pene, lo descubrirás porque está ahí a la vista. Y si tienes un cuerpo femenino, hay que hacer un extra para ir a mirarse la parte genital, porque así de pronto es de difícil acceso”. Conocer tu propio cuerpo es algo esencial para naturalizarte con cada una de sus partes. Sin tabúes o miedos por lo que forma parte de cada uno, es mucho más fácil aprender y naturalizar qué es, qué significa y cómo funciona la menstruación.

Esto podría parecer algo obvio, pero lo cierto es que, hasta hace poco, la información brillaba por su ausencia. “Vamos viendo como generación tras generación, cada vez se va dando un poquitito más”, señala aliviada Crespi i Asensio, quien recuerda que desde la enseñanza religiosa, mayoritaria en España durante muchas décadas, la regla se ha vendido “como un castigo para la mujer”. “Ahora tenemos mucha más información, se habla con un poquito más de naturalidad, aunque aún nos falta hablarlo en profundidad”, celebra la sexóloga.

Además, señala que la primera menstruación (llamada menarquía) marca el inicio de la fertilidad de los cuerpos femeninos, lo que históricamente ha contribuido a que se añadan más capas de tabú, por ser relacionado con la sexualidad. “La pubertad, y la regla es como la protagonista, nos indica que la pubertad ha llegado… ahí se despierta el deseo, la excitación, y eso aún a día de hoy asusta mucho”.

Imágenes del interior de '¡Hola,
Imágenes del interior de '¡Hola, Regla'. (B de Blok)

Los posibles traumas a corto, medio y largo plazo

El desconocimiento sobre la menarquia puede transformar un proceso fisiológico en una experiencia traumática. Crespi alerta de cómo “tenemos asociado el sangrar con el dolor. Si a ti nadie te ha avisado de que vas a sangrar… puede ser algo muy sorprendente para mal”. El resultado es una huella emocional y educativa que se proyecta a largo plazo, causando problemas en la relación de esas personas con su propia sexualidad, una mala autopercepción del cuerpo o numerosos prejuicios y silencios.

Al mismo tiempo, la falta de información también contribuye a la proliferación de mitos que, en muchas ocasiones, pueden derivar en otros problemas de salud o simplemente en la estigmatización de las mujeres y el cuerpo femenino. Una de las creencias más extendidas es la normalización del dolor menstrual, tan aceptado como, paradójicamente, invisibilizado. “Hemos visto y hemos normalizado tanto que cuando a una mujer le duele algo, parece que todo es normal, que cuando alguien alza la voz y dice que le duele la regla, hay cierta banalización de ese dolor”, lamenta Crespi i Asensio.

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Imágenes del interior de '¡Hola, Regla'. (B de Blok)

Los cuadros de dolor intenso, desmayos o vómitos llegan a ser tratados de exageración. “Esto tiene que ver con el trato que nos etiqueta como histéricas, y también con ese poco estudio que hay sobre lo que sucede en los cuerpos femeninos”, denuncia. Si a esto se le suma cómo la ciencia, históricamente, ha optado por ignorar el cuerpo femenino y sus procesos fisiológicos con frecuencia, nos encontramos por ejemplo con el hecho de que muchas personas desconocen que la regla, en realidad, no debería doler, y si es así podría ser necesario acudir a la consulta de un médico experto. “La menstruación puede ser molesta, porque nuestro útero está haciendo contracciones… pero esa molestia no tiene que ser muy dolorosa ni incapacitante”.

Consejos para todas y todos, sin excepción

En ¡Hola, Regla! tampoco faltan consejos ni métodos con los que pasar la menstruación, algunos de ellos tan sorprendentes y poco conocidos como el “sangrado libre”. Este consiste en la capacidad que algunas personas con vulva desarrollan para poder controlar la salida del flujo menstrual sin necesidad de productos higiénicos. “Es como cuando tenemos la sensación de tener pis, somos capaces de contraer nuestra vejiga urinaria y no es un ‘tengo pis, no me aguanto y me meo encima’, sino que hacemos este trabajo de contracción… es lo mismo, pero con el cuello del útero”, explica Crespi i Asensio.

Imágenes del interior de '¡Hola,
Imágenes del interior de '¡Hola, Regla'. (B de Blok)

Para ella, ha sido importante además que se hiciera hincapié en la diversidad corporal y de identidad, punto en el que el trabajo gráfico de la ilustradora Eliana Gutiérrez se ha hecho fundamental. “Vemos personas de todas las edades, cuerpos de todos los tamaños, cuerpos muy diversos, con diversidades funcionales, raciales, en cuanto a la identidad de género… todo para que no fuera siempre la misma historia de una niña muy femenina, delgada y bonita. Es un libro para que todas las personas se puedan sentir representadas”.

Representadas y, de hecho, también apeladas, ya que desde el principio del libro se invita a quienes no tienen ni tendrán menstruación a conocer mejor este proceso. “Conviven con personas que menstruarán o menstrúan, por lo tanto, es importante no estar ajenos completamente a un hecho que le sucede a la mitad de la población mundial”. A mayor conocimiento, argumenta, menos tabúes y mayor empatía y convivencia.

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En la misma línea, ¡Hola, Regla! se suma a una serie de libros divulgativos que, inaugurada con ¡Hola, sexo!, buscan acercar a una edad temprana varios temas en torno a la sexualidad. “Para mí, es un trabajo que tendría mucha continuidad” asegura la sexóloga, que para concluir la entrevista, apunta: “Veo muchos ‘holas’ a muchas cosas, y si hemos hecho un ¡Hola, Regla!, ¿por qué no un ¡Hola, Semen!? Es importante que quien vaya a eyacular sepa lo que le va a suceder”.