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Un monje zen septuagenario, clave en los éxitos del bicampeón mundial Diego Poncelet

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Ángela Muñoz Moya

Madrid, 8 ago (EFE).- El español Diego Poncelet, dos veces campeón del mundo de downhill skateboard, la modalidad más rápida del monopatín, ha reivindicado el crecimiento de una disciplina que define como "espectacular" y en la que, en su caso, juega un papel fundamental su mentor, un monje budista zen de 70 años al que conoció en Mallorca cuando le ayudó a curarse de una caída.

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"Lo difícil no es ir rápido, porque la gravedad te lleva hacia abajo. Lo complicado es saber frenar y tomar las curvas, ahí está la esencia de este deporte", explicó en una entrevista con EFE el patinador mallorquín, que descubrió durante su infancia en Suiza esta disciplina, en la que cuatro corredores descienden por carreteras de montañas a velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora y solo los dos primeros avanzan de ronda.

A su juicio, esta especialidad está llamada a ganar popularidad en los próximos años, aunque para ello deberá resolver uno de sus principales problemas, la falta de una estructura internacional federativa solida.

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Su preparación combina entrenamiento físico, práctica en carretera, además de trabajo mental y visualización para las que su gran ayuda es el monje zen que suele acudir a entrenamientos y le acompaña a competiciones tras pedir permiso a sus superiores en el monasterio francés en el que reside. Poncelet considera la relación entre ambos como "decisiva" en su carrera y destaca que su mentor le ha acompañado "por todo el mundo", brindándole apoyo tanto deportivo como personal.

En su opinión, este deporte, que confía en que algún día pueda ser olímpico, tiene un enorme atractivo para el público por la intensidad de las carreras y la cercanía entre competidores, aunque admite que su práctica no resulta accesible para cualquiera debido al riesgo que implica. Recuerda que una grave lesión sufrida en su juventud reforzó su determinación de convertirse algún día en campeón del mundo.

"El miedo siempre está presente", admite el deportista español para quien su experiencia sobre el monopatín le ha permitido convertir dicho temor en una herramienta "para mejorar".

Para Poncelet, el rendimiento depende principalmente del deportista: "El éxito es un 80 % mérito del patinador y un 20 % del monopatín", sostiene, al considerar que la diferencia está en la técnica, la preparación y la experiencia del corredor y que cualquier tabla, rígida y que combine madera y carbono para ganar estabilidad, puede llegar a ser competitiva.

En las profesionales, los ejes están configurados para facilitar el giro en la parte delantera y aportar estabilidad en la trasera, mientras que las ruedas son más grandes y blandas para aumentar el agarre en las curvas.

Se trata de un deporte económico, ya que el material necesario, según explica a EFE, es "relativamente accesible" y tiene un coste de 1.000 euros. El mayor gasto está en las ruedas, debido a que un fin de semana de competición -en verano que es la estación cuando más se practica- pueden llegar a utilizar siete u ocho juegos nuevos.

Un elemento principal a la hora de practicar 'downhill' es el casco, ya que "el hecho de protegerse la cabeza está profundamente inculcado" en unos recorridos que suelen rondar los dos kilómetros de longitud. Cada temporada se disputan entre cinco y seis competiciones de carácter mundial repartidas por distintos países. El próximo Campeonato del Mundo se celebrará en Paraguay en octubre, aunque en esta ocasión Poncelet no tiene previsto acudir.

Más allá de la competición, el balear mantiene una estrecha vinculación con el mundo audiovisual. Sus cortometrajes, que se han exhibido en el Atlàntida Mallorca Film Fest, reflejan la misma filosofía que guía su carrera deportiva: explorar los límites y utilizar tanto el cine como el skate u otras formas de expresión personal.

Aunque no descarta desarrollar nuevos proyectos cinematográficos en el futuro, su principal objetivo sigue siendo recorrer carreteras cada vez más exigentes en distintos lugares del mundo y continuar ampliando los límites del 'downhill'.

De cara al futuro de la disciplina, confía en que el 'downhill' tiene potencial para llegar a ser disciplina olímpica gracias a su espectacularidad. "Estoy convencido de que, cuando exista una base federativa sólida, este deporte tendrá sitio en unos Juegos Olímpicos", concluye. EFE

(FOTO) (VÍDEO)

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