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El agente que se hizo viral al rescatar un perro de un incendio: "Ayudar es un orgullo"

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Madrid, 8 ago (EFE).- Más de 11 millones de personas han visto el vídeo que se hizo viral del cabo primero López, de la Guardia Civil, llevando en sus brazos a un mastín para introducirlo en un coche y alejarlo de las llamas en la zona de Pelayos de la Presa (Madrid) durante los incendios de julio. Se siente orgulloso por haber podido ayudar al dueño del perro y a todos los que desalojó esos días.

La Guardia Civil ha difundido un vídeo con declaraciones de este agente, miembro del Grupo de Reserva y Seguridad que estuvo desplegado por el incendio de Toledo, Ávila y la Comunidad de Madrid.

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López y sus compañeros evacuaron al dueño de una finca y a sus tres perros, incluido un mastín con el que su propietario no podía cargar.

"Yo tengo una animal de compañía y no lo dejaría por nada del mundo. Este señor no quería abandonar a su perro. Es más, si no llegamos a ir, él no se va de la zona porque no podía con él y no lo podía abandonar. Y eso humanamente, y más cuando tienes animales de compañía, te toca un poco el corazón, la verdad", asegura el cabo primero.

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Su intervención en este caso se produjo en el desalojo de una urbanización a la que se estaba acercando el fuego. Fueron casa por casa verificando que no se encontraba nadie en su interior.

Un compañero se percató de un coche en el que un hombre estaba "trasteando" con perros. Estacionaron el vehículo a su lado y ayudaron el hombre a meter los animales en el turismo porque el fuego avanzaba a gran velocidad.

Uno de los perros era un mastín de gran tamaño y maniobrar con él era un poco complicado, pero finalmente consiguieron meterlo.

Recuerda también los desalojos en los que participó, incluidos los de residencias con personas de más de 80 años y con una movilidad reducida. "Tengo en la cabeza a una señora que no quería irse sin su monedero porque decía que ahí era donde tenía todas las fotos de familia. Decía que lo tenía que coger sí o sí" y la acompañaron rápidamente a por él.

Salvar a personas mayores le ha llenado de orgullo. "Tuvimos que desalojar varias residencias. La gente tiene miedo a perder ya no solo su vida, sino también sus objetos personales, aquellos que quieren mucho", explica.

"Ver que al final has cumplido con tu labor, que todas las personas que has podido desalojar se encuentran a salvo y que ese día el servicio ha salido perfecto, te llena de un orgullo que no está pagado", concluye. EFE

(vídeo)

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