El pueblo de Lanzahita aloja a vecinos de Mijares (Ávila): solidaridad y lastre emocional

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Ávila, 27 jul (EFE).- Los habitantes del municipio abulense de Mijares, en las estribaciones montañosas de Gredos, por su cara sur, has sido realojados en el colegio de Lanzahita, a una veintena de kilómetros, donde permanecen desde que el pasado sábado se ordenara su evacuación ante el avance del incendio forestal desatado hace cinco días en Burgohondo (Ávila).

"No tenemos luz, la cobertura es escasa y en el pueblo nos hemos quedado un grupo de voluntarios, ha explicado este lunes por la mañana a EFE Soraya Blázquez, alcaldesa de esta población de poco más de setecientos habitantes, buena parte vecinos en Madrid con segundas residencias durante periodos vacacionales, ha añadido.

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La situación de Mijares, ha proseguido, "es complicada y preocupante" por el viento que cambia por la noche y empuja el fuego "pero más o menos, dentro de lo que hay, yo creo que, si seguimos así llegaremos a controlarlo al final del día".

Mientras tanto, buena parte de la población de Mijares se encuentra alojada en las dependencias del CRA Arturo Duperier, el colegio rural agrupado situado en Lanzahita donde "nos están atendiendo maravillosamente", ha agradecido.

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Otros habitantes han preferido regresar a Madrid, alojarse en municipios cercanos en casas de familiares o amigos e incluso otros se han desplazado hasta Arenas de San Pedro (Ávila) y Talavera de la Reina (Toledo) hasta que regrese la normalidad en Mijares, situado en una encrucijada próximas a las comunidades de Madrid, de Castilla-La Mancha y de Extremadura.

Además de los profesionales contra el fuego entre Bomberos -también llegados de Portugal- y de los medios enviados desde diferentes administraciones, entre los que ha destacado a la UME y Junta de Castilla y León, la alcaldesa ha extendido también su agradecimiento a los voluntarios.

Todos ellos, ha subrayado, "están realizado una labor tremenda para evitar que suceda lo que ya ha ocurrido en municipios como Navaluenga, en la vertiente norte de Gredos y a pocos kilómetros de Burgohondo (Ávila), donde se originó el incendio que, con más de 50.000 hectáreas arrasadas, muchas de gran valor ecológico, es ya el más devastador de España desde que se tienen registros.

El alcalde de Navaluenga, Armando García, ha explicado a EFE la desolación que se ha apoderado de este municipio de poco más de 2.135 habitantes dedicado básicamente al turismo, pero también a la agricultura y ganadería, rodeada de un valioso patrimonio natural que ha sido arrasado por las llamas del incendio desatado hace cinco días en el vecino Burgohondo, a unos siete kilómetros.

"Estamos emocionalmente tocados porque, aunque no ha habido daños físicos para las personas, se ha quemado parte de nuestro patrimonio natural, de una riqueza altísima, pero nos repondremos poco a poco",  ha asegurado antes de asistir a una reunión con el consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino.

Aún "es pronto para evaluar los daños, todavía tendrán que pasar unos días y ver qué es lo que ha sido afectado y poder valorar", ha añadido sobre un devastador incendio que mantiene confinada a la población y evacuada a parte de ella.

Navaluenga, cerca de la reserva natural Valle de Iruelas, es desde hace años un municipio eminentemente turístico que durante el verano y otras épocas vacacionales suele multiplicar varias veces su censo de población, "pero no nos olvidemos de que también somos una zona ganadera y agrícola, y de que se han quemado zonas de huertos familiares y de particulares", ha agregado. EFE

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