Mamma Mia! dice adiós a su Donna tras 1.400 funciones: "Cierro el bombón de mi carrera"

Guardar
Google icon

Miguel Álvarez

A Coruña, 4 jul (EFE).- Mamma Mia!, el musical basado en las canciones más populares del grupo sueco ABBA, tiene en A Coruña su decimoséptima parada cuando está a punto de terminar su gira y dice adiós a su protagonista, una Verónica Ronda que ha interpretado a Donna a lo largo de 1.400 funciones en cuatro años: "Cierro el bombón de mi carrera", explica a EFE.

PUBLICIDAD

Verónica Ronda (Madrid, 1980) empezó a interpretar a Donna en el último lanzamiento en España del musical, en 2022, y estuvo tres años ininterrumpidos en Madrid hasta que empezó la gira, que tiene A Coruña como último destino antes de repetir Barcelona para poner el broche al cuarto curso de actuaciones.

El Palacio de la Ópera acogerá catorce funciones del 16 al 26 de julio que serán las últimas con Verónica Ronda sobre el escenario.

"Vine aquí hace 25 años con la ópera Orfeo y Eurídice, de Gluck, con la Ópera del Rin de Estrasburgo. Yo estaba en la Escuela de Arte Dramático y venía en el corito. Y cierro aquí como protagonista de lo que se ha convertido en el bombón de mi carrera. Es como cerrar un ciclo 25 años después", subraya.

PUBLICIDAD

Todavía recuerda cuando la llamaron para protagonizar el musical, pues trabajaba en la Compañía Nacional de Teatro Clásico y ya había sido entrenadora vocal para la productora de Mamma Mia!, cuando le plantearon la idea de ser Donna y entró "en estado de pánico".

"Es mucha responsabilidad protagonizar un espectáculo de estas características. Es muy grande el formato y tenemos grandes referentes, como estuvo Nina, que fue la anterior Donna en España, o Meryl Streep en el cine", argumenta.

Después de cuatro años y 1.400 funciones, hace "exactamente lo mismo que el día uno" y sigue "con los mismos nervios", aunque ha podido "diseccionar, casi como con un bisturí, el personaje" hasta ahora que le saca "brillo" con "un trabajo muy personal".

Entró "con mucho miedo, porque había tenía que hacer otra vez las paces con el mundo de la danza", pero ahora se ve "como un león" en las coreografías, mientras que a nivel vocal "hay un control de la partitura" que le permite "fluir constantemente con las emociones".

Aunque son muchas funciones y muchas ciudades, el público es fiel, incluso mucho que repite y va de ciudad en ciudad.

"Eso es maravilloso a todos los niveles, a nivel de turismo y cultural. Y la repetición no la vivo como una repetición. Siempre mi ejercicio es: piensa en el espectador uno. Recupera la sensación que lo que esa primera noche que te gritaron y que luego viste gente llorar en el público. Me sentía casi como una de los Rolling Stones. Es maravilloso. Entonces, trato de tener siempre como ese fueguito encendido", confiesa.

Verónica Ronda aborda "el poder transformador" de la música y su capacidad para activar recuerdos, que ha visto ya en funciones, una experiencia que califica como emocionante.

"Vemos a gente con alzhéimer que viene a ver el musical o que tienen una parte de su vida muy aletargada y, de repente, se levanta como un resorte y canta", desvela.

Ha pasado con personas en diferentes situaciones, como una que llevaba seis meses en una silla de ruedas y su terapeuta confesó que nunca la había visto así: "A través de la música se activan recuerdos de su vida y después los familiares de estas personas nos dan las gracias", continúa.

Esto lo ha visto a lo largo de estos cuatro años, pero en A Coruña dirá adiós a Mamma Mia! por otro musical más pequeño con más texto, Querido Evan Hansen, que viene de tener muchos premios en Londres y en Broadway

"Me pregunté: '¿Suelto esto de lo que estoy enamorada o continúo?'. Al final como actriz somos creadoras y si te quedas agarrada a una única rama pierdes esa dinámica, esa actividad de saber ejecutar nuevos personajes. Y ha sido como un poco forzarme a decir: 'No, vete a lo nuevo y despídete de Donna'. Y la voy a despedir con mucho amor y espero que en algún momento nos volvamos a encontrar", desarrolla.

Se va junto con su hija en la ficción, Sophie, interpretada por Gina Gonfaus, que estará en Wicked: "La relación que tenemos ya es como una relación maternofilial fuera del teatro. Es muy bonito lo que tenemos ella y yo. Y creo que estos días va a ser muy 'heavy'. Va a ser muy muy duro despedirnos", concluye. EFE

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD