El dibujo de un barco del siglo XVII que pasó inadvertido en una columna del Museu Marítim

Guardar
Google icon

Lara Malvesí

Barcelona, 4 jul (EFE).- El dibujo del antiguo navío estaba a la vista de todo el mundo, incluidos numerosos estudiosos de la historia de la navegación, pero nadie había reparado en él. Y eso que estaba a la altura de los ojos, en una columna de una de las principales salas del Museu Marítim de Barcelona.

PUBLICIDAD

"Cuando lo vi por primera vez no lo podía creer. ¿Cómo es posible, con la cantidad de veces que he pasado por delante, que no me percatara?, ha reconocido a EFE el director del Museu Marítim, Enric Garcia, quien tras la revelación cotejó el descubrimiento con Gemma Garcia Hernando, doctora experta en grafitis históricos -rayados o pintados sobre muros- quien le confirmó el hallazgo.

El primer paso ha sido cubrir el grafiti (el nombre técnico del dibujo, que nada tiene que ver con el espray urbano), con un metacrilato protector. La pantalla está sujeta en el cemento entre piedras que décadas atrás alguien colocó sin conciencia de la importancia patrimonial que albergaba esa losa aparentemente manchada.

PUBLICIDAD

El grafiti muestra un dibujo esquemático realizado con pigmento rojo, de unas dimensiones de unos 40 centímetros, de una embarcación con un gran mascarón de proa y en el que se intuyen sobre la cubierta al menos dos mástiles, uno de ellos con la arboladura desplegada.

La experta apunta a que se trata del dibujo de un navío del siglo XVII semejante a un galeón que también se encontró en otra zona de las Reales Atarazanas, en las que se ubica el Museu Marítim, hace casi cuarenta años.

La columna en la que se pintó pertenece a la propia estructura de las Reales Atarazanas, así que tanto el director como la experta apuntan a que, quien lo pintó, quizá construyese un barco similar o fuera testigo del proceso.

Tampoco descartan que, dado que el edificio albergó prisioneros en periodos de guerra, fuera una persona encarcelada quien dibujara un barco que recordara.

"Quién lo pintó sentía fascinación o anhelaba la libertad que simbolizan los barcos. Una fascinación que sentimos nosotros también ahora al interpretarlos. El autor nunca podía imaginar que 500 años más tarde estaríamos elucubrando sobre su obra", ha reflexionado el director del museo.

En el reciente descubrimiento, confiesa el director del museo, seguramente haya ayudado una "nueva forma de mirar" y categorizar los grafitis de embarcaciones desarrollada por Garcia Hernando -antigua trabajadora del museo- en su tesis cum laude 'La desaparición de las fronteras entre el mar y la tierra: Los grafitis de embarcaciones en Cataluña'.

"Es la gran aportación de esta tesis, en la que se establece un método para clasificar grafitis extrapolable al resto del mundo", ha señalado Enric Garcia.

Un modelo de clasificación que está "abierto y vivo" y que parte, por ahora, con un catálogo de cerca de 230 grafitis en Cataluña que han dado para establecer 25 tipologías de embarcaciones distintas.

La doctora ha contado que estas manifestaciones son un elemento patrimonial que, por su naturaleza, es frágil, por lo que apremia a realizar su catalogación, estudio y conservación.

En ese sentido, ha querido poner en valor estos dibujos históricos de embarcaciones y ha invitado a reconocer su importancia como documentos históricos patrimoniales que ayuden a su preservación, no caigan en el olvido y no pasen desapercibidos, como a menudo ha sucedido.

El Museu Marítim prepara un libro digital con el trabajo de investigación de grafitis de embarcaciones iniciado por Garcia Hernando y en el que se recogerá también el último hallazgo. EFE

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD