El hombre que pasó 15 años preso por error dice que lo importante es recuperar el honor

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Barcelona, 19 jun (EFE).- Ahmed Tommouhi, el ciudadano marroquí al que el Tribunal Supremo ha concedido una indemnización de 2,5 millones de euros por haber pasado 15 años en la cárcel al ser confundido con un violador ha dicho este viernes que lo más importante es que la sentencia le ha devuelto el honor.

En una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Sant Pere de Riudebitlles, la localidad barcelonesa donde vive con la familia de una de sus hijas y acompañado por una de sus nietas, Ahmed Tommouhi, que tiene hoy 75 años, ha reiterado que el dinero con el que el Estado deberá ahora compensarle por este error judicial no va a devolverle su juventud ni los 35 años que ha estado esperando esta sentencia.

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"Es muy difícil ir a la cárcel sabiéndote inocente y he estado 35 años gritando que era un error, pero la Justicia parece que no me quería oír", ha declarado Tommouhi, que fue encarcelado en 1991 y permaneció en prisión hasta 2006 y que llegó a tener 26 causas abiertas por diferentes delitos, todas ellas ya anuladas.

Respecto a qué hará con el dinero, ha insistido en que no es importante "porque se termina", que él seguirá viviendo "como todo el mundo", que va a "gastar poco" y que buscará comprar una "casa normal" pero adaptada a su discapacidad, ya que se mueve en silla de ruedas puesto que le tuvieron que amputar una pierna en 2024 debido a sus problemas de salud.

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 "El dinero no me devolverá mi juventud, me han quitado 35 años. Mi hijo mayor tenía 12 años cuando entré en prisión y ahora tiene casi 50. No solo he sufrido yo. También mi familia (es padre de tres hijos). Mi hermano tenía que ir andando a visitarme en prisión y debía caminar dos o tres horas. Tampoco me van a devolver a mi padre o a mi madre", ha dicho.

La abogada Tommouhi, Celia Carbonell, ha explicado que siguen pendientes de resolución dos solicitudes más de indemnización por otras dos condenas impuestas a su defendido, una por violación y otra por robo, que ya han sido anuladas por el Tribunal Supremo.

Tanto Tommouhi como Carbonell han destacado que esperan no tener que pasar en estos dos casos "por el mismo camino", y que lo resuelva el Ministerio de Justicia sin tener que pasar por la Audiencia Nacional ni por el Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo anuló en 2023 la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que condenó en 1992 a 24 años de prisión por dos delitos de violación y dos faltas de lesiones a Ahmed Tommouhi, tras revisar la sentencia inicial y valorar informes periciales que mostraban que el semen encontrado en una prenda íntima de una mujer agredida no se correspondía con los marcadores del condenado.

Tras estimar el Supremo su recurso de revisión y absolverle, Tommouhi, que fue puesto en libertad condicional el 18 de septiembre de 2006 tras cumplir más de las tres cuartas partes de la condena, pidió al Estado una indemnización, que el Ministerio de Justicia denegó y que ahora el Supremo concede, revocando así la decisión tomada previamente por la Audiencia Nacional. La cuantía impuesta es menor a los 3,6 millones de euros que reclamaba Tommouhi.

Este ciudadano marroquí y su compatriota Abderrazak M. fueron encarcelados en 1991 por una oleada de violaciones en Cataluña para cumplir penas que sumaban más de dos siglos de prisión por varios delitos de robo y violación, si bien la Fiscalía solicitó el indulto para ambos al dudar de su autoría.

En 1997 se anuló ya una primera condena contra Ahmed Tommouhi porque los análisis de ADN demostraron que el semen hallado en la víctima pertenecía al ciudadano español Antonio G.C, detenido y condenado en 1995, por violaciones en Cataluña con el mismo 'modus operandi' y que guarda un extraordinario parecido físico con Tommouhi.

La segunda condena, de 24 años de cárcel, fue anulada por el Tribunal Supremo en 2023, y en 2025, ese tribunal anuló una tercera condena contra Tommouhi, al entender que existía una "duda más que razonable de la autoría", tras conocerse el parecido de este ciudadano a un violador y no existir pruebas biológicas que refrendasen los reconocimientos de las víctimas. EFE

(Vídeo)

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