Ayyoub Bouaddi, el niño prodigio que prefirió Marruecos antes que Francia y entiende el fútbol gracias a la física y las matemáticas

El mediocentro de 18 años, formado en la cantera del Lille, fue la gran sensación del debut marroquí ante Brasil y ya despierta el interés de los grandes clubes de Europa

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Ayyoub Bouaddi. (Reuters/Caean Couto)
Ayyoub Bouaddi. (Reuters/Caean Couto)

El nombre de Ayyoub Bouaddi no saltó por sorpresa a ojeadores y aficionados de la liga francesa. Pero ahora, es un jugador en la cabeza de todo aquel que ha visto el debut de Marruecos frente a Brasil. El centrocampista de 18 años salió de titular en el MetLife Stadium y se marchó del campo habiendo hecho sombra a todas las estrellas sobre el césped.

Pero lo que poca gente sabe es que hace apenas unas semanas era internacional con Francia. Y sin embargo, ahora es el jefe del centro del campo marroquí. Cuando se conoció la alineación, saltó la sorpresa. Mohamed Ouahbi apostaba por el joven que solo llevaba tres semanas en la concentración para enfrentarse a un trío compuesto por Casemiro, Bruno Guimarães y Lucas Paquetá.

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Noventa minutos después, Bouaddi le dio la razón a Ouahbi. El adolescente fue el jugador marroquí que más balones tocó, completó más del 90% de sus pases y destacó tanto en la construcción del juego como en las tareas defensivas. Su entendimiento con Neil El Aynaoui en el doble pivote permitió a Marruecos controlar durante muchos tramos el partido ante una de las grandes favoritas al título, y obligó a Carlo Ancelotti a mover el banquillo en el descanso, retirando a Casemiro y al lateral Roger Ibáñez para intentar frenar el dominio marroquí en el medio del campo.

Bouaddi frente a Casemiro. (REUTERS/Mike Segar)
Bouaddi frente a Casemiro. (REUTERS/Mike Segar)

El vestuario, rendido

Los elogios no tardaron en llegar. “Es un jugador muy inteligente que cubre todo el campo. Es esencial para nuestro estilo de juego, y ha hecho un partido brillante, dando la sensación de que lleva mucho tiempo jugando con nosotros”, afirmó Neil El Aynaoui tras el encuentro. Chemsdine Talbi fue igual de contundente: “Es un jugador de alto nivel con unas cualidades técnicas excepcionales”.

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Sin embargo, el que le dio la oportunidad prefirió bajar el tono: “Quizá es porque es un jugador nuevo que todo el mundo se emociona un poco. Pero Bouaddi no me ha sorprendido, sabíamos perfectamente qué tipo de jugador era, por eso tuvimos muchas reuniones para que eligiera Marruecos”. Es más, puso en aviso a todos. “Tenemos muchos centrocampistas de futuro; otros centrocampistas que son campeones del mundo sub-20 no están en la convocatoria para este Mundial”.

Mundial 2026 - Brasil 1 - Marruecos 1 - ES

El niño prodigio de Lille

Nacido el 2 de octubre de 2007 en Senlis (Francia), su padre, Hassan Bouaddi, exjugador de balonmano y figura conocida en la política local del municipio, fue clave para inculcarle disciplina desde niño. Antes del fútbol, el pequeño Ayyoub pasó por la gimnasia artística, la natación, el tenis o el bádminton, una base multidisciplinar que sus formadores creen que explica buena parte de su coordinación actual.

Dio sus primeros pasos como futbolista en el AFC Creil antes de ingresar, con 13 años, en la cantera del Lille, descartando ofertas del PSG y el Mónaco. El club lo fue quemando etapas a una velocidad inusual: en octubre de 2023 debutó en competición europea de clubes con solo 16 años y tres días, el más joven de la historia en lograrlo.

Pero si hay una fecha que marcó su explosión en Europa, fue el 2 de octubre de 2024: el día de su 17 cumpleaños, jugó los 90 minutos en la victoria del Lille por 1-0 ante el Real Madrid en la Champions League. Sus compañeros lo llevaron en volandas al pitido final. Aquel partido confirmó lo que muchos técnicos y ojeadores llevaban tiempo observando. Su entrenador de entonces, Bruno Genesio, ya lo resumía con una frase sencilla: “Es un chico muy inteligente. Tiene el talento para jugar a este nivel. Aún debe demostrarlo, pero no creo que haya motivos para preocuparse con él”.

Bouaddi llevado en bolandas después de ganar al Real Madrid en Champions League. (REUTERS/Benoit Tessier)
Bouaddi llevado en bolandas después de ganar al Real Madrid en Champions League. (REUTERS/Benoit Tessier)

Matemáticas, oratoria y fútbol

Pero si hay algo en lo que se diferencia Bouaddi del resto de jóvenes promesas es que, fuera del campo, es, literalmente, un estudiante de matemáticas y físicas. Obtuvo el bachillerato científico con un año de adelanto y media de sobresaliente, y ahora compagina el fútbol con estudios universitarios online. Al Mundial, según ha contado, se ha llevado sus libros de aritmética avanzada.

Él mismo ha explicado que esa forma de pensar le ayuda dentro del campo: estudiar matemáticas, dice, le entrena para leer más rápido las variantes tácticas y encontrar soluciones a los problemas que le plantea el rival. Su capacidad de palabra, de hecho, ya llamó la atención mucho antes que su fútbol: con 15 años ganó el Concurso Nacional de Elocuencia para academias de fútbol francesas. El tema que defendió fue: “¿Es más importante el resultado que el método?”. Su conclusión, contundente: el resultado.

El nuevo nombre del mercado europeo

Antes del Mundial, Chelsea y Arsenal ya habían tanteado al Lille con ofertas en torno a los 45 millones de euros. Después de su actuación ante Brasil, esa cifra se ha quedado corta: el club francés, que tiene a Bouaddi contratado hasta 2029, no se plantea ahora mismo vender por menos de 70-80 millones de euros. El interés es amplio: PSG, Arsenal, Liverpool y Bayern de Múnich siguen de cerca al jugador, y el Real Madrid también lo tiene en el radar.

El propio jugador, sin embargo, mantiene los pies en el suelo. Preguntado por los rumores de mercado, ha respondido con la misma serenidad que muestra sobre el césped: “Me alegra mucho saber que algunos clubes se interesan por mí, pero por ahora solo estoy centrado en el Mundial y vamos a darlo todo para hacer el mejor torneo posible”.

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