Así es la nueva prueba final de ‘Pasapalabra’ con la que se reemplaza ‘El Rosco’ para conseguir el bote

Javier y David han hecho historia este viernes al batirse en duelo por el bote con una prueba diferente a la mítica rueda con el abecedario

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David estrena el nuevo juego de 'Palapalabra' tras el fin de 'El Rosco'. (Atresplayer)
David estrena el nuevo juego de 'Palapalabra' tras el fin de 'El Rosco'. (Atresplayer)

Existía mucha expectación en torno a lo que Antena 3 iba a presentar este viernes 19 de junio a partir de las 20:00 horas. Pasapalabra ha dejado de ser para siempre el concurso que todo el mundo conoció en el año 2000 de la mano de Silvia Jato, ya que Atresmedia ha estrenado una nueva prueba final para sustituir a ‘El Rosco’, después de que el Tribunal Supremo ordenara dejar de usar esa mecánica al reconocer que sus derechos pertenecen a la productora holandesa MC&F y no a ITV.

La cadena llevaba toda la semana anunciándolo y cerca de las 20:45 horas, en el espacio habitual de El Rosco, tras la pausa publicitaria, ha llegado el momento y la audiencia ha visto cómo no se dibujaba ese grafismo tan característico de un círculo alfabético sobre los rostros de los concursantes, Javier y David. El cambio llega menos de un mes después del pronunciamiento del Supremo y afecta al tramo decisivo del concurso, aunque el resto de la mecánica se ha mantenido.

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El anuncio de la nueva prueba prescindía de explicaciones y se apoyaba en el misterio, una estrategia con la que buscaba convertir el estreno en una convocatoria masiva de audiencia. No es para menos, porque la prueba final suele concentrar el llamado “minuto de oro” del programa y sostiene la tensión con la que el concurso llega al filo de las 21:00 horas para dar paso a Antena 3 Noticias. El reto para la cadena y la productora pasaba por reformular ese cierre sin perder el gancho diario que ha consolidado el éxito del formato.

David y Javier durante el último 'rosco' de 'Pasapalabra' (Atresmedia)
David y Javier durante el último 'rosco' de 'Pasapalabra' (Atresmedia)

En qué consiste la nueva prueba de ‘Pasapalabra’

La nueva prueba de Pasapalabra es AlaZ, una adaptación del formato original suizo DallAZetA, de la cadena RSI, que lleva varias temporadas en antena con éxito. El nombre respeta la fonética del original y los productores optaron por una versión fiel al concepto de partida.

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En la mecánica del juego, el concursante debe identificar una palabra a partir de una definición formulada como pregunta, con los huecos de cada letra visibles desde el inicio. Tiene la posibilidad de solicitar pistas a cambio de perder segundos. La dinámica se aproxima a la del ahorcado, ya que el participante conoce desde el principio la extensión de la palabra que busca.

La diferencia más relevante frente a El Rosco reside en la unicidad de la solución: en AlaZ solo existe una respuesta válida para cada definición, mientras que en la prueba anterior una misma pista podía admitir varias palabras correctas. Esa precisión léxica eleva la exigencia para ambos concursantes y, al mismo tiempo, facilita el seguimiento desde casa gracias a los cambios en el grafismo y a los nuevos planos y posiciones de cámara que muestran a los participantes, ubicados en una cabina, en el momento de resolver cada definición.

Los principales cambios

La prueba final del nuevo programa de Antena 3 introduce cambios sustanciales. La más inmediata afecta a las opciones del concursante: si antes solo podía responder o pasar —diciendo “pasapalabra”—, ahora tiene una tercera vía. En AlaZ, cuando la duda aparece, el jugador puede pedir una pista pronunciando la palabra “Letra”, aunque esa ayuda tiene un coste: cinco segundos menos en el marcador.

Ese mecanismo explica otro de los cambios numéricos del formato. El tiempo de arranque de cada concursante al inicio del programa sube de 85 a 110 segundos, un colchón mayor que compensa la posibilidad de perder segundos a lo largo de la prueba al solicitar pistas.

La dificultad también aumenta por la propia naturaleza de las respuestas. En El Rosco, varias palabras sinónimas podían ser válidas para una misma definición siempre que empezaran por la letra en juego. En AlaZ, la respuesta correcta es única: debe ajustarse exactamente al número de letras que aparecen en pantalla. Los concursantes, al ver esos huecos, tienden a contar letras para verificar si la palabra que tienen en mente encaja, lo que añade presión al tiempo disponible.

A nivel visual, la transformación es completa. La configuración circular que dio nombre al ‘Rosco’ desaparece y las letras se presentan ahora en una línea horizontal. Por primera vez, la pregunta aparece escrita en pantalla durante la prueba y, cuando se resuelve cada letra, la respuesta correcta queda sobreimpresionada en imagen —algo que antes el espectador solo podía escuchar—. El concursante también dispone en todo momento de referencia visual del tiempo restante, la letra en juego y el número de letras de la palabra buscada.

El programa estrena además nueva línea gráfica, tipografía, cabecera y música propias. Otro elemento estratégico inédito: el concursante que más segundos haya acumulado en las pruebas previas tiene la potestad de elegir el orden de la prueba final, si recorre el abecedario de la A a la Z o a la inversa. Una decisión que, según el formato, puede resultar determinante en el resultado.

La importancia de ‘El Rosco’

Entre las alternativas ya vistas en otros mercados figura la versión francesa del formato, Tout le monde a son mot à dire, que reemplazó El Rosco por una rueda de letras de aspecto vertical en la que dos concursantes, identificados por colores, competían por acumular más aciertos mientras subía su puntuación. El objetivo estaba claro: mantener la tensión de la prueba definitiva sin reproducir el diseño de ‘El Rosco’ que ha quedado bajo disputa de autoría.

La prueba final de 'Tout le monde a son mot à dire' en Francia (France 2)
La prueba final de 'Tout le monde a son mot à dire' en Francia (France 2)

La cadena, tras eliminar de Atresplayer los 1.539 programas que conformaban su etapa en Antena 3 y cambiar toda su identidad visual para poner el foco en las letras y no en concreto en el abecedario de El Rosco, ha decidido presentar la modificación como un acontecimiento televisivo y no como un ajuste discreto impuesto por la sentencia. Aunque el último programa con El Rosco ya estaba grabado y no pudieron darle una despedida muy efusiva.

Hablamos con la ganadora de ‘Pasapalabra’ sobre el impacto de la victoria, el desgaste mental del concurso y la sensación agridulce de cerrar una etapa que ha marcado su vida

Sin embargo, no está todo perdido para los fans de El Rosco, puesto que Mediaset España prepara un nuevo concurso que sí incorporará la polémica prueba, después de haber comprado hace año y medio los derechos de esa prueba a la holandesa MC&F. El programa tendrá que buscar un nuevo nombre e identidad visual ajenos a Pasapalabra, pero al menos podrá contar con ese santo grial televisivo que es El Rosco.

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