Peritos niegan que el acusado de matar a un profesor chileno en Madrid sufriese trastornos

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Madrid, 18 jun (EFE).- Dos psiquiatras han negado que Daniel Ávila B., un hombre con discapacidad acusado de asesinar de una puñalada en Madrid en 2023 a Sebastián Bello, un profesor chileno de 35 años que se encontraba de paso en España, sufriera el trastorno que alega su defensa. "No hay indicios", han dicho.

En el juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia de Madrid, ha comparecido la psicóloga privada que atiende al acusado, español de 47 años que padece una discapacidad física del 43 %, que apuñaló a la víctima el 23 de diciembre de 2023 en un bar en el distrito madrileño de Latina.

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Esta psicóloga, propuesta por la defensa, ha expuesto que, a raíz de las entrevistas que ha tenido con él desde su ingreso en prisión, concluye que Daniel padece un trastorno explosivo intermitente.

Esta patología causa que al sentirse atacado "pierda el control" y pueda llegar a una crisis de pánico, por lo que entra en una visión de túnel y se siente "ajeno" a lo que le está sucediendo y la realidad queda "distorsionada", con lo que refrenda la eximente por alteración psíquica propuesta por la defensa.

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La psicóloga defiende que padecía una alteración "grave" de sus capacidades en el momento en que asestó una puñalada mortal a Sebastián Bello, un profesor y académico chileno de 35 años especializado en fonoaudiología, una disciplina dedicada a rehabilitar trastornos de la comunicación.

Ante preguntas de la fiscal, ha reconocido que es la primera vez que realiza un peritaje en un proceso por delitos de sangre y, cuando ésta le ha preguntado qué hubiera pasado si Daniel le hubiera contado otra versión, ha respondido que no habría dado el mismo diagnóstico. "No hay manera de comprobar que dice la verdad", ha añadido la psicóloga.

Tras su comparecencia, han declarado dos psiquiatras del Instituto de Medicina Legal de la Comunidad de Madrid y han referido que no hay ningún dato clínico ni objetivo que dé indicios de que exista este trastorno y que además el acusado no les contó ninguno de los síntomas que recoge la psicóloga.

Ellos estudiaron dicho informe, en el que "dice que él le dice", y concluyeron, tras dos exploraciones psiquiátricas, que Daniel no padece ninguna alteración de la conducta y que además, a ellos les relató que estuvo tiempo soportando que la víctima ”acosara” a su amiga, algo incompatible con dicha patologia.

El trastorno explosivo intermitente -han indicado- podría haber aparecido en las situaciones más "nimias" y no hay constancia de ello, a lo que han añadido que para diagnosticarlo le tendría que pasar al menos dos veces por semana, provocando problemas recurrentes con la justicia por daños o agresiones, "no un solo episodio", han concluido.

Por otra parte, han acudido al juicio los forenses que realizaron la autopsia de Sebastián y han indicado que tenía seccionada la vena yugular y casi totalmente la arteria carótida izquierda, imposibilitando la irrigación del cerebro y causando su muerte dos días después en el Hospital Clínico San Carlos.

A su vez, estos médicos han señalado que en la víctima no había rastro de heridas defensivas, algo que concuerda con la alevosía que sostiene la Fiscalía en su escrito de acusación porque Sebastián no tuvo "posibilidad de defensa", ya que fue un ataque "sorpresivo".

Mañana viernes declarará el acusado y las partes expondrán sus conclusiones, tras lo que el próximo lunes el jurado se retirará para deliberar. EFE

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