Barcelona, 17 jun (EFE).- Un estudio ha descubierto mediante luz ultravioleta (UV) el patrón de coloración original de un cocodrilo Montsecosuchus depereti que vivió hace 125 millones de años en el Pirineo, así como la posible presencia de órganos sensoriales en su piel.
La investigación, liderada por el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y publicada en la revista Zoological Journal of the Linnean Society, se basa en el análisis de los tejidos blandos preservados en el fósil de un pequeño crocodilomorfo de unos 50 centímetros de largo del Cretácico inferior, hallado en el yacimiento de la Pedrera de Meià (Lleida).
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El ejemplar, descubierto hace más de un siglo y custodiado en el Museu de Ciències Naturals de Barcelona, ha sido analizado con luz UV por los paleontólogos Óscar Castillo y Jesús Serrano, quienes han detectado estructuras invisibles bajo luz convencional al destacar los tejidos fosilizados de forma distinta a la roca.
El hallazgo más relevante del estudio es la evidencia de bandas claras y oscuras dispuestas transversalmente en las escamas de la cola, lo que los investigadores interpretan como el patrón de coloración original del animal, que habría servido como camuflaje disruptivo para romper visualmente su silueta.
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De confirmarse esta hipótesis, este ejemplar se convertiría en el miembro más antiguo de los crocodilomorfos con coloración preservada.
Asimismo, los científicos han documentado una gran variabilidad en las formas de las escamas y la presencia de posibles órganos sensoriales integrados en ellas (receptores del tacto y de la presión del agua), localizados solo en zonas periféricas como el cuello y las extremidades.
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Según el equipo del ICP, esta distribución periférica sugiere que dichos órganos sensoriales evolucionaron primero en zonas concretas antes de extenderse por todo el cuerpo en linajes posteriores.
La luz ultravioleta también ha revelado estructuras de cartílago en el tórax que demuestran que el Montsecosuchus depereti ya contaba con un sistema respiratorio muy sofisticado y eficiente, similar al de las especies modernas, lo que confirma su temprana adaptación a la vida semiacuática. EFE
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