Los discos de la semana: Lizzo no se calla

Guardar
Google icon

Madrid, 4 jun (EFE).- En uno de los momentos más comprometidos de su carrera, la estadounidense Lizzo lanza su tercer álbum con un insulto reapropiado como título que deja clara su intención de no callarse nada, mientras Niall Horan lanza su cuarto trabajo ya al margen de One Direction en esta semana de novedades discográficas.

Primer disco desde el lanzamiento de 'Special' (2022) y de las acusaciones por acoso sexual de varios exbailarines. De hecho, llega poco después de que rechazara alcanzar un acuerdo extrajudicial para poder limpiar su imagen en un juicio, una recalificación y búsqueda de autoestima que también persigue este trabajo desde su título.

PUBLICIDAD

"Un agradecimiento al pasado y un saludo al presente", así ha calificado el propio artista irlandés sus doce nuevas canciones en torno a temas como el amor, la intimidad, el miedo o la pérdida, aunando a la vez un espíritu orgánico y pasajes épicos.

Recopilación de la mítica banda británica integrada, como su nombre indica, por ocho cortes que representan su pasado más icónico entre 1971 y 1979, véase 'Money' o 'Another Brick In The Wall, Part 2', remezclados para que suenen como una escucha continua y con sorpresas como la versión íntegra de 'Pigs On The Wing'.

PUBLICIDAD

Cinco años después de 'The Bitter Truth' llega este nuevo álbum de la banda de rock alternativo con predilección por el metal y lo gótico, con 12 canciones que mantienen ese espíritu como 'Who Will Follow' y después de tres años de trabajo en los que este álbum ha servido como refugio y resistencia frente al desánimo global.

Uno de los compositores melódicos de corte sentimental de mayor tirón de la historia, autor de éxitos como 'Can't Smile Without You', regresa con este trabajo que incorpora a colaboradores como Babyface para dar forma a baladas clásicas con arreglos de cuerda y toques de 'r&b', rock y góspel.

Aún influidos por el repaso que hicieron de sus míticos discos 'Transatlanticism' y 'Plans', el undécimo disco de la banda de Ben Gibbard llega bajo un sello independiente tras muchos años amparados por una multinacional, justo cuando su sonido se vuelve más orgánico y directo bajo la producción de John Congleton.

Aupadas por la crítica gracias a '201', finalista al Premio Ruido al mejor disco español de 2025, las hermanas Marina y Teresa Iñesta se embarcan en el formato EP para mostrar una de sus virtudes, los acústicos, en una sesión con arreglos de chelo y violín.

La banda estadounidense capitaneada por Kevin Barnes apuesta por un formato de grabación a la antigua, con la formación que lo acompaña desde hace años y la idea de "capturar un momento fugaz juntos, tomando decisiones creativas sobre la marcha", que resulta en un trabajo que mira a sus inicios de 'indie pop'.

'Indie rock' es lo que trae esta otra veterana banda estadounidense, que parece repasarse a sí misma en este trabajo que conecta todas sus etapas, pasado y presente, con temas enérgicos que saben a clásicos y otros más crudos y minimalistas.

Otro artista que cambia de sello es este compositor y rapero también estadounidense, quien presenta un componente más social en su séptimo disco de estudio y una apuesta por que los instrumentos suenen en vivo. "Mientras el mundo arde, yo he decidido sacar este álbum", ha dicho respecto a él.

Un buen puñado y variopinto grupo de colegas de profesión, con nombres ilustres como los de Fran Perea, David Summers, Rozalén, Sole Giménez o Andrés Suárez entre ellos, une fuerzas con este mexicano.

Los tinerfeños publican un nuevo trabajo en el formato de larga duración, tres años después de 'Tenía la rara virtud de no existir por completo'. Aquí confluye lo digital con lo analógico, sin esconder influencias que van desde Bound by Endogamy a Suicide, de Jeff Mills a Dame Área. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD