Rafael Peña
Ceuta, 4 jun (EFE).- La Agrupación Deportiva Ceuta, 45 años después de su primera y única participación en Segunda División, ha conseguido este año consolidarse en LaLiga Hypermotion como una de las revelaciones del campeonato, después de que certificara la permanencia con varias semanas de antelación.
PUBLICIDAD
El equipo ceutí no sólo ha conseguido convertirse en uno de los clubes revelación de la categoría, sino que, además, ha liderado la clasificación de los ascendidos desde la Primera RFEF al ocupar finalmente la undécima plaza con 61 puntos frente a los 58 del Andorra FC, los 47 de la Real Sociedad B y los 37 puntos de la Cultural Leonesa, que perdió la categoría.
Diecisiete victorias, diez empates y quince derrotas ha sido el balance numérico alcanzado por el equipo dirigido por el andaluz José Juan Romero, que ha convertido su estadio -el Alfonso Murube- en uno de sus fuertes al haber sumado en casa hasta doce triunfos y cuatro igualadas.
PUBLICIDAD
El Ceuta, sin embargo, arrancó la competición con muchas dudas, costándole el paso de Primera RFEF al fútbol profesional en las tres primeras jornadas.
Derrotas ante el Real Valladolid (3-0), el Sporting de Gijón (0-1) y el Racing de Santander (4-1) no auguraban nada halagüeño para el conjunto caballa. Sin embargo, en el siguiente tramo competitivo reaccionó y sumó ocho partidos sin perder y 545 minutos sin encajar un gol, lo que le valió para recuperar el aliento perdido.
PUBLICIDAD
La primera vuelta la cerró con tres derrotas seguidas y otros seis partidos sin perder, que le permitieron afianzar sus posibilidades de lograr su objetivo: la permanencia.
En la segunda parte de LaLiga aglutinó rachas de tres victorias seguidas y tres derrotas consecutivas, además de varios empates que le fueron suficientes para alcanzar los puntos necesarios para la salvación antes de que llegaran las agónicas jornadas definitivas del campeonato.
PUBLICIDAD
El total de 61 puntos ha sido calificado como "una auténtica locura" y algo que pasará a la historia, según lo ha definido el propio entrenador ceutí, que ha puesto en valor una campaña donde el Ceuta ha conseguido ganarse el respeto de sus rivales, sobre todo en casa.
A lo largo de la competición el equipo ha tenido varios nombres propios, principalmente el del técnico José Juan Romero, natural de Gerena (Sevilla) y que cumplía su cuarta temporada en el conjunto encabezado por el presidente Luhay Hamido, quien precisamente cumplió el pasado mayo su décimo aniversario como máximo mandatario de la entidad.
PUBLICIDAD
El delantero Marcos Fernández, de 23 años y cedido por el RCD Espanyol, se convirtió en la principal referencia ofensiva del equipo ceutí al participar en 36 partidos, acumular hasta 3.018 minutos y lograr 14 goles, además de dos asistencias.
A su lado, encontró un buen aliado en el centrocampista con vocación ofensiva Kuki Zalazar, ya que el hispano-uruguayo, hijo del mítico jugador del Albacete José Luis Zalazar, anotó 6 goles y dio dos asistencias en 38 encuentros.
PUBLICIDAD
Otros nombres destacados fueron el centrocampista Rubén Díez, quien, a sus 32 años, firmó 30 partidos y 5 goles, además de una asistencia, siendo una de las piezas indiscutibles en el sistema del entrenador ceutí.
El lateral izquierdo José Matos, de 31 años y que llegó desde el Cádiz, con 4 goles en 34 partidos; el centrocampista Youness Lachhab, de 27 años, con 38 encuentros jugados y 2 tantos; y el delantero marfileño Kialy Koné, de 29 años y que logró 2 dianas en 34 partidos; fueron otros de los fijos en las alineaciones del Ceuta a lo largo de la campaña.
PUBLICIDAD
En la portería contó con el burgalés Guille Vallejo y el emeritense Pedro López, ambos de 31 años y que se repartieron la titularidad, aunque el primero inclinó más la balanza a su favor.
Antes de esta temporada, el Ceuta únicamente tenía como precedente en Segunda la temporada 1980-1981, en la que configuró una plantilla compuesta mayoritariamente por jugadores locales que no pudieron mantener la categoría.
PUBLICIDAD
El equipo ceutí, que entonces comenzó siendo entrenado por Enrique Alés y desde el 25 de noviembre de 1980 por José Luis Fuentes tras el cese del primero, fue último con 29 puntos y consumó su descenso junto al Baracaldo (31), Palencia (32) y Granada (33).
El Ceuta sumó 11 victorias, 7 empates y 20 derrotas en los 38 partidos de aquella liga, con 33 goles a favor y 50 en contra, y tuvo su principal hándicap en sus desplazamientos, pues a domicilio sólo fue capaz de sumar un punto en el campo del Oviedo (0-0) y otro ante el Granada (1-1), y cayó en el resto de encuentros.
Esa temporada la competición estaba compuesta por veinte equipos y el campeón fue el Castellón en una liga donde curiosamente los cinco primeros sumaron los mismos puntos (45), logrando el ascenso los castellonenses junto con el Cádiz y el Racing de Santander, y quedándose a las puertas el Elche y el Rayo Vallecano. EFE
(Foto)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

