El 80 % de los españoles querría donar sus órganos, pero solo el 7 % registra esa voluntad

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 Madrid, 3 jun (EFE).- El 80 % de los españoles querría donar sus órganos aunque la falta de comunicación de esa voluntad al entorno familiar reduce el número de donaciones efectivas, de hecho cuando la familia lo sabe, nueve de cada diez autoriza la donación.

Según el 'Estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España', de Fundación Mutua Madrileña y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), casi el 70 % está dispuesto a registrar oficialmente su voluntad de donar, pero solo el 7,2 % lo ha hecho, en gran parte porque desconoce esa posibilidad.

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Muestra además que el 57,4 % de la población no sabe que el número de donaciones no cubre las necesidades de trasplante.

Con motivo del Día Nacional del Donante de órganos, tejidos y células, que se celebra el primer miércoles del mes de junio de cada año, se ha lanzado la campaña #DiloEnCasa para promover la conversación con la familia en torno al deseo de ser donante.

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España lleva 34 años consecutivos siendo el país con más donantes por millón de habitantes del mundo. En 2025, de acuerdo con los datos de la ONT, se realizaron 6.334 trasplantes, muy cerca de la cifra de 2024 (6.464), cuando se batió el récord histórico.

En la última década, la donación ha crecido más de un 50 %. Aun así, las listas de espera de personas que necesitan un trasplante siguen aumentando, algo que, según este estudio, es una realidad desconocida.

"Cada día, más de 5.000 personas esperan el trasplante de un órgano. La lista de espera no se reduce, ya que a medida que aumenta la actividad trasplantadora, se expanden las indicaciones y es mayor el número de pacientes que puede optar a esta terapia", ha explicado la directora de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil.

Pese al apoyo mayoritario a la donación, siete de cada diez personas declara que está 'poco' o 'nada' informada sobre el funcionamiento del sistema de donación y el trasplante de órganos.

El estudio, realizado con encuestas a 1.200 personas, identifica la falta de comunicación dentro del entorno familiar como un límite clave: si conoce la voluntad favorable de la persona fallecida, el 90,1 % autoriza la donación de órganos, si no se conoce autoriza la donación el 54,9 %, y cuando el deseo de no donar es conocido, un 14,5 % de familias la autoriza.

En este sentido, los investigadores subrayan que hablar en casa sobre la donación multiplica casi por dos las posibilidades de donación y se convierte en uno de los gestos más eficaces para salvar vidas.

En los últimos veinte años, la predisposición a donar ha aumentado de forma sostenida (del 67,4 % en 2006 hasta el 80,1 % actual) y el rechazo ha caído de manera drástica (del 14,5 % al 4,1 %), recoge el estudio.

Las motivaciones para ser donante también han evolucionado. Actualmente priman las razones altruistas, como salvar vidas (que influye mucho al 81 % de la población), mejorar la calidad de vida de otras personas (74,8 %) o ser solidario (68 %).

No obstante, sigue habiendo un 15,8 % de personas que afirma no tenerlo claro. De ellos, un tercio donaría de forma condicionada: a su círculo cercano, cuando el uso de los órganos esté claramente especificado, si ha vivido de cerca una experiencia cercana al trasplante o si se utilizara para salvar a un niño.

El estudio confirma que la donación es un valor compartido por todas las generaciones. A diferencia de lo que ocurría en 2006, ya no existen diferencias significativas por grupos de edad. EFE

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