Alberto San Juan, cura pederasta en 'La luz': "Las víctimas están lejos de ser reparadas"

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Marina Estévez Torreblanca

Madrid, 3 jun (EFE).- Este viernes, víspera de la llegada a España del papa, se estrena 'La luz', una película de Fernando Franco ('Subsuelo') sobre un cura pederasta que acaba por tener algo de "utópico y quijotesco", y que interpreta Alberto San Juan. "Las víctimas de los abusos están muy lejos de ver satisfechas sus demandas", ha asegurado a EFE el actor.

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El proyecto, en el que también participan Pedro Casablanc, Miguel Rellán, María Galiana, Luis Callejo y Ramón Barea, surgió de una propuesta de la productora Merry Colomer (Morena Films) ante las noticias periodísticas sobre los abusos a niños por parte de religiosos.

"La ficción cinematográfica permite llegar a la gente de una manera muchas veces más fácil que una noticia en un periódico", explica el director y guionista, que pretende "generar un debate, plantear una serie de cuestiones e intentar, en la medida de lo posible, que se hagan cosas en este sentido".

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Para ello, ha elegido contar la historia de Manuel, un sacerdote muy apreciado en su parroquia y a punto de colgar los hábitos para empezar una nueva vida. Sin embargo, su pasado amenaza con salir a la luz y comienza un viaje sin retorno en el que desafiará a la institución que lo protegió.

"Cuando toma conciencia de las consecuencias reales de sus abusos sexuales en la vida de los niños que hoy son adultos, le resulta insoportable", dice Alberto San Juan sobre el personaje central de este guión "excelente", que tiene el efecto de permanecer en quienes ven la película una vez terminada la proyección, dice.

En este filme, el extrañamiento viene precisamente de esa toma de conciencia. "Nos parece más raro un sacerdote que confiesa públicamente los abusos que ha cometido que otro que los encubre y sigue su vida como si nada hubiera pasado. Es tremendo", resume el actor, que se pregunta si en algún momento veremos en la realidad una situación parecida a la que se describe en esta película.

Para Fernando Franco, en el personaje del padre Monsalve "hay algo de utópico, algo de quijotesco" que enfrenta al público al hecho de que resulte poco creíble que alguien se arrepienta e intente reparar su daño, como indican los Evangelios.

"Estamos tan habituados al encubrimiento que el hecho de que alguien se salga de esa vía y se vaya por la de servicio, nos parece inverosímil", una "utopía deliberada" que le exige al personaje y al público un "salto mortal", dice el ganador de un Goya por 'La herida' (2014).

Para la película, Franco recibió el asesoramiento de una victimóloga que le habló de un concepto que le sorprendió: el incesto espiritual. "El vínculo que se crea entre un sacerdote y un niño es de alguna manera como entre un padre y un hijo. El hecho de que esa persona abuse tiene un componente incestuoso a nivel espiritual, muy difícil de reparar y de sanar y genera secuelas muy graves", remarca.

Alberto San Juan cree que el de los abusos sexuales a niños a cargo de colegios e instituciones religiosas "es un tema que ha permanecido en el silencio y la oscuridad casi total hasta hace menos de una década".

En 2018, los periodistas Julio Núñez e Íñigo Domínguez, de 'El País', empezaron a publicar reportajes que destapan "la dimensión sistemática y continuada del problema de los abusos y su encubrimiento". Esto lleva al Defensor del Pueblo a publicar un informe exhaustivo y al Gobierno a plantear a la Conferencia Episcopal la necesidad de abordar el tema, recuerda San Juan.

"La situación es mejor que hace 15 años, cuando se hablaba de casos aislados. Ahora ya se habla desde otro punto de vista de una responsabilidad estructural sistémica de la institución eclesiástica a través de un de un sistema de encubrimientos", advierte el intérprete.

De hecho, el papa León XIV llegará a España en un momento clave para la gestión de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica, con la puesta en marcha de un sistema mixto entre el Gobierno, la Iglesia y el Defensor del Pueblo que contempla reparaciones simbólicas y compensaciones económicas a las víctimas cuyos casos hayan prescrito.

La Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR) ha pedido reunirse con Robert Francis Prevost, pero no se sabe si este encuentro se producirá, ya que el Vaticano no informa de este tipo de encuentros privados, que en todo caso se hacen públicos a posteriori por boca de sus protagonistas. EFE

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