Doce médicos narran el "sorprendente" historial clínico de la tía política de Luis Lorenzo

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Madrid, 3 jun (EFE).- Doce médicos han narrado en el juicio al actor Luis Lorenzo y a su pareja, Arancha Suárez Palomino, el "sorprendente" historial clínico de la tía de ella, que recibió multitud de diagnósticos y recetas de antipsicóticos, sedantes y fármacos para el alzhéimer de forma paralela en los tres meses anteriores a su muerte.

"Me sorprendió que la atendiesen varios equipos médicos", ha afirmado un neurólogo durante su declaración en la tercera sesión del juicio a Lorenzo y Suárez Palomino, acusados de detener ilegalmente, vejar y estafar a la tía de ella, Isabel Suárez, de 85 años, que acabó falleciendo en casa de la pareja en julio de 2021.

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Ambos acusados se enfrentan a una petición de 6 años de prisión en el juicio que acoge estos días la Audiencia Provincial de Madrid, y donde también se sienta en el banquillo Ana Elisabeth V.I., la cuidadora que contrataron para atender a la octogenaria en las últimas semanas antes de su muerte.

La primera médica en comparecer atendió a la anciana en el Hospital Nuestra Señora de América de Madrid en marzo de 2021 y ha dicho que acudió a su consulta por unos problemas de memoria, según le dijo su sobrina, que la acompañaba y tenía "cierto interés en obtener un diagnóstico".

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Otra médica la recibió el mismo mes y le prescribió quetiapina, un antipsicótico, y Reminyl, para el alzhéimer, algo que sorprendió al doctor que atendía a la mujer desde hacía 20 años en Asturias, que ha dicho en la Sala que tenía los olvidos "benignos de la vejez".

Por ello, solicitó que fuera examinada en el Hospital Monte Naranco de Oviedo por un especialista, que ha referido en el juicio que observó un "posible" deterioro cognitivo que no pudo corroborar al no haber vuelto la mujer a su consulta ni haberse realizado las pruebas que le prescribió. Justo la citaron para las pruebas cuando se fue a Madrid, según se dijo ayer en la vista oral.

En paralelo, una médica del Centro de Salud de Rivas (Madrid) ha referido que recibió una llamada de Arancha pidiendo una medicación -quetiapina- que le había pautado un neurólogo de la sanidad privada.

Cuando el letrado de la acusación, Jaime Sanz de Bremond, ha exhibido la multitud de recetas electrónicas expedidas con su firma, la doctora ha negado que hiciera tal cosa, pero sí ha reconocido haber realizado una única receta a petición de la sobrina.

La médico de familia de Lorenzo y Suárez Palomino ha testificado en la sala que vio a Isabel en tres ocasiones, en una de ellas -el 12 de marzo de 2021- le prescribe 30 cápsulas de un fármaco para el insomnio y, apenas tres días después, le pautó otras treinta porque, según le refirió Arancha, estaba "inquieta".

Además, esta doctora ha explicado que la sobrina acudía a menudo para pedirle medicación para Isabel y que le dijo que su médico de cabecera en Asturias pensaba que "no se valía por sí misma", algo que él mismo ha descartado en el juicio.

Ya en el mes de mayo Arancha acompañó a su tía para ver a un neurólogo y durante la visita sufrió un desmayo "derivado de la medicación que tomaba" y por el que fue ingresada. En ese momento fue diagnosticada con una demencia moderada.

La anciana fue dada de alta "voluntariamente" a petición de Arancha, ya que tenían que realizar un "trámite relacionado con un empadronamiento", pero el letrado de la acusación ha referido a EFE que, en realidad, "mienten" para llevarla ante notario y firmar un nuevo testamento.

Por último, ha comparecido un médico de atención primaria que atendió a la mujer el 1 de junio ante un posible ictus -uno de los riesgos derivados de su medicación- y ha dicho que "tenía mal aspecto" y que recomendó pedir una ambulancia, tras lo que Arancha le dijo: "Me viene mal porque tengo que hacer los deberes con el niño". EFE

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