Iñaki Dufour
Madrid, 25 may (EFE).- De su fichaje desde la Real Sociedad a su condición de leyenda y máximo goleador de todos los tiempos del Atlético de Madrid; de su marcha al Barcelona a las 15 horas de locura para su vuelta al club rojiblanco en último minuto del mercado de verano de 2021 o de su imponente éxito entre 2015 y 2019 al perdón de su afición, Antoine Griezmann en 5 actos: inicio, triunfo, fuga, retorno y leyenda a lo largo de 10 cursos.
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Verano de 2014. El inicio de todo en el Atlético. “No, presión ninguna, solo espero disfrutar y agradecer los minutos que juegue a la afición y al club. No lo he dudado”, proclamó en su presentación Griezmann, recibido por 6.000 aficionados, con 23 años y fichado a la Real Sociedad por 30 millones de euros. Apenas han pasado unos meses del impacto tremendo del equipo de Simeone, campeón de LaLiga y finalista de ‘Champions’.
Su salto al Atlético exigió un proceso de adaptación y progresión. "Yo era un jugador que no tiraba mucho a portería y a veces Simeone paraba el entreno para decirme que tirara. Me costó entrar en la dinámica del equipo, entender lo que quería de mí. Al final, con trabajo, con la ayuda de mis compañeros, seguimos para adelante... Y salió", rebobinaba el atacante.
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El punto de inflexión es contra el Athletic en San Mamés, con tres goles (1-4). El 21 de diciembre de 2014. Hasta entonces, con 25 partidos ya jugados por su equipo, él había sido titular en diez. Incluso, contra el Juventus en la Liga de Campeones, ni siquiera jugó. “Allá en Bilbao empezamos a tener un poquito más de amistad. Empezó a hacer goles, a generar todo lo que generaba, jugaba de extremo y hablamos un día de aprovechar todas sus virtudes y le generó tener otra posición en el campo más centrada”, contó Simeone.
El impulso de 2014-15, cuando concluyó con 25 goles en 53 duelos, fue definitivo para su triunfo en el Atlético. Su campaña 2015-16 fue descomunal. Sus 32 goles en 54 duelos mantuvieron al equipo en la lucha por el campeonato hasta la penúltima jornada. Y lo llevaron a la Liga de Campeones. Su gol en Múnich fue esencial en las semifinales, en la derrota válida por 2-1, como lo fueron sus dos tantos en el 2-0 en cuartos ante el Barcelona en un abarrotado Vicente Calderón, cuando levantó el 2-1 de la ida.
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“Las semifinales de la Champions no son para muchos. Después de una carrera y un pase fantástico de Torres, en una de las pocas posibilidades que íbamos a tener, tuvo lo que tienen los diferentes en el lugar indicado, en la hora exacta y llevando al equipo a la final”, destacó Simeone del gol en Múnich.
El Atlético terminó subcampeón en San Siro, derrotado en los penaltis. Aquella final de la Liga de Campeones de 2016 es una herida aún sin cicatrizar, con aquel penalti al larguero en el inicio de la segunda parte con 0-1 en contra ante el Real Madrid. Luego igualó el conjunto rojiblanco, después vino la prórroga y la tanda final. Y la derrota, el llanto y el dolor. “Es el partido más duro en lo emocional”, lamento Griezmann.
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Después, mes y medio más tarde, el 11 de julio de 2016, cayó en la final de ‘su’ Eurocopa en Saint Denis, en París, contra Portugal, en la prórroga por 0-1. Fue elegido el mejor jugador de aquella Eurocopa y Balón de Bronce en 2016, por detrás de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, por ese orden (también ocupó ese lugar en 2018, con Luka Modric como vencedor).
Griezmann fue tentado ya por el Barcelona durante la temporada 2017-18. Campeón de la Liga Europa con el Atlético de Madrid, con dos goles de los tres de su equipo en la final disputada en Lyon, al lado de su ciudad natal de Macon, la incertidumbre sobre se futuro se tradujo en un documental. ‘La Decisión’, al estilo de la estrella de la NBA Lebron James, reveló sus dudas, sus pensamientos y su futuro en 30 minutos. 14 de junio de 2018.
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“He decidido quedarme”, proclamó entonces el delantero, ya concentrado en el Mundial 2018 con su selección y con un sueldo en torno a los 20 millones de euros en el Atlético. Pitado entre tanta indecisión meses antes en el Metropolitano, en un partido del que se fue “afectado”. Diego Simeone, su entrenador, y Diego Godín, su amigo y compañero, lo animaron días después en su domicilio. Eso contribuyó a su continuidad… Un año más.
En 2018 ganó el Mundial en Rusia con la selección francesa y con él como mejor futbolista de la final contra Croacia.
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Pero su ‘decisión’ sólo duró aquella temporada, que comenzó con el tercero y último de sus títulos con el Atlético: la Supercopa de Europa contra el Real Madrid (4-2). En marzo, quizá antes, la negociación del Barcelona con el jugador estaba en marcha. Su plan también. El 14 de mayo de 2019, en una reunión con Simeone, su entrenador; Gil Marín, consejero delegado del club; y Andrea Berta, director deportivo entonces, comunicó su salida del Atlético. El 1 de julio caía su cláusula de rescisión de 200 a 120 millones.
“Recuerdo aquel día que vino a contarme, antes de irse al Barcelona, que iba a dejar el Atlético de Madrid. Fue doloroso, pero era el momento que tenía que salir, porque era bueno para que se dé cuenta de todo lo que posteriormente le pasó. Cuando volvió, alegría, felicidad. Sabíamos que volvía un genio. Tuvimos un genio muchísimos años dentro del Atlético de Madrid y lo extrañaremos”, recalcó Simeone.
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El conjunto azulgrana no abonó su cláusula hasta el 12 de julio, 29 días después del anuncio de su marcha. Griezmann se fue tras una primera etapa con 257 partidos y 133 goles. Era su quinto mejor goleador de la historia entonces. "Necesitaba siempre una excusa cuando yo no daba el nivel. Y entonces, me dije: 'tengo que irme'. A veces, cuando estás en un sitio, piensas que afuera es mejor. Lo pensé, quise probar y a los dos meses me di cuenta que estaba muy feliz donde estaba, en el Atleti, e intenté volver. Me acuerdo cuando el 'míster' (Simeone) me llamó el último día del mercado (de verano de 2021) y le dije que quería volver sí o sí".
31 de agosto de 2021. A las doce de la noche cerraba el mercado. El Atlético logró inscribirlo a tiempo. Fue una jornada trepidante para todos en el club. Todo comenzó con una serie de llamadas. Una charla de Koke, de Koke con Simeone y de Simeone con Gil Marín “muy temprano", a las 9 de la mañana.
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- 'Mira, Miguel, pensarás que estoy loco. Faltan 18 horas para que cierre el libro de pases y Antoine está con ganas de venir, quiere venir y va a hacer todo lo posible para poder venir al club. Es una locura lo que te estoy proponiendo. ¿Cómo lo ves?', le dijo Simeone a Gil Marín, según contó el técnico.
- 'Yo estoy más loco que vos, así que tranquilo. No te aseguro nada, pero vamos a trabajar para ello', le transmitió Gil Marín.
Sobre las ocho de la noche, once horas después, volvieron a conversar. Quedaban cuatro horas para el cierre del plazo.
- 'Diego, está todo encaminado, esperamos poder llegar con los contratos', aseguró Gil Marín a Simeone. En ese momento, todo estaba cerrado con el Chelsea para la cesión de Saúl Ñíguez al conjunto londinense. Era una premisa indispensable para el regreso del ‘7’.
Simeone cenaba con sus amigos. Y se preguntaba: ¿Se hace o no se hace? “Fueron 15 horas de locura. A las ocho dejamos cerrado con el Chelsea y a las doce menos un minuto con el Barcelona y el contrato cerrado", rememoró Gil Marín. "Una carrera casi sin criterio y con mucha pasión" para su regreso.
"Sabía que (la afición) me iba a esperar, porque había hecho mucho daño (cuando se fue al Barcelona). Yo también estaba enfadado conmigo mismo. Al final, trabajar, estar calladito. Los primeros meses me hacía pequeño. No era el Griezmann que se había ido. Para mí era normal, te la comes, trabajas y ya está”, contó el atacante francés, al principio cedido, en 2021-22, y después traspasado por 20 millones de euros, en 2022-23, cuando sólo jugaba media hora como estrategia del club para rebajar la cifra fijada en 40 millones.
Su reencuentro no fue fácil. Su primer año no fue como esperaba, entre una lesión muscular. Sumó apenas ocho goles en 2021-22, a lo largo de 38 encuentros. Su peor cifra con el Atlético.
Superado ese año, con Simeone como aval absoluto para su continuidad, Griezmann demostró su vigencia, camino de la historia. En su segunda etapa ha disputado 244 partidos y ha anotado 79 goles, rumbo a la historia eterna del Atlético: el mejor goleador de todos los tiempos.
Los 173 goles de Luis Aragonés, mito inigualable del club y del aficionado, quedaron superados el 10 de enero de 2014, en la Supercopa de España contra el Real Madrid en Riad. "Todo parte de la gran asistencia de Rodri (De Paul). Al final, no soy un gran regateador. Vi a Rudiger de frente y me salió ese regate. Al final, con la derecha intenté tirar lo mejor posible y con suerte fue gol. Me salió así, de causalidad”, dijo Griezmann.
"Te das cuenta de lo que representa Luis cuando llegas aquí. Hay un montón de frases suyas en el estadio. La mítica frase de no se pisa el escudo. Vas aprendiendo. Todos los niños de la cantera igual. Admiración hacia él. Para mí, era una leyenda y una meta para mí, poder llegar lo más cerca posible de igualar los goles. Es bueno tener gente que te lleva al límite, a ser mejor”. Lo consiguió. Y fijó una nueva marca de leyenda: 212 goles. EFE
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