Xavier Serramo/Víctor Martí
Barcelona, 19 may (EFE).- El meta Joan Garcia (Sallent, 2001) responde con la misma solvencia con la que encara a los delanteros. Tras proclamarse campeón de LaLiga y la Supercopa de España en su debut con el Barcelona, el portero señala que "mejorar los detalles" y "confiar en el proceso" es el camino para lograr el gran objetivo del club, ganar la Liga de Campeones por primera vez desde 2015.
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"Sería un error pensar que va a llegar solo, eso no pasa. Hay que seguir trabajando. Si no mejoramos los pequeños detalles que nos están dejando fuera de las eliminatorias, no va a llegar. También hay que confiar en el proceso, en la madurez que vamos cogiendo", explica el arquero en una entrevista con EFE en la Ciudad Deportiva Joan Gamper.
Joan Garcia cree que con la plantilla actual el Barça puede aspirar al título: "Somos un grupo muy joven. Nos falta vivir muchas experiencias en la Champions. El año pasado estuvimos muy cerca de la final, este año por poco casi llegamos a las 'semis'. Son cosas que ayudan para saber jugar este tipo de partidos en el futuro".
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Y, en este sentido, apunta a la necesidad de "encontrar la balanza entre no perder la identidad y controlar más los partidos desde la defensa, quizás ir un poco más atrás en los tramos del partido incómodos".
Y es que la fragilidad defensiva del Barcelona de Flick en la máxima competición europea, donde encadena quince partidos seguidos encajando con un balance de treinta goles en contra, contrasta con los guarismos registrados este curso en LaLiga (33 tantos en 37 jornadas).
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Para el portero de Sallent, está diferencia se debe a que en la 'Champions' "están los mejores equipos de cada liga", por lo que, si el equipo no está "defensivamente al 100%", los rivales tienen "muchísima calidad" y saben aprovechar las oportunidades.
Pese a ello, defiende el estilo ofensivo del equipo, con el que dice sentirse "cómodo", y resalta que una de las claves de los éxitos es la "buena relación" que existe entre todos los compañeros, algo que le ha ayudado en su adaptación tras su llegada el verano pasado procedente del Espanyol, club en el que todavía tiene "muchos amigos" a los que les desea "lo mejor", subraya.
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"(En el Barça) Me lo pusieron muy fácil tanto los jugadores como el cuerpo técnico. Desde el primer momento me sentí muy cómodo", recuerda el portero catalán, quien añade que el cariño del aficionado barcelonista también le ayudó "a estar tranquilo y saber que había tomado la decisión correcta".
Asimismo, menciona la buena relación que mantiene con el portero suplente Wojciech Szczesny, de quien destaca su "mentalidad". Antes, en su etapa formativa, también tuvo como referentes a sus compañeros bajo palos en el Espanyol, afirma.
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Todo ello sin olvidar el rol del técnico Hansi Flick, quien, según remarca, tuvo mucho peso en la decisión de cambiar el RCDE Stadium por el Spotify Camp Nou: "Cuando tomas una decisión de este tipo es muy importante para el jugador ver que el entrenador siente de verdad que te quiere, que estés en su equipo. Y es algo que sentí cuando hablé con él y es algo que te ayuda cuando das el paso".
Una de las cuestiones que más le costaron en su proceso de adaptación fue la exigencia de jugar cada tres días -"es el cambio más grande que he notado", precisa-, además la necesidad de estar "concentrado en todo momento", algo imprescindible en un equipo ofensivo como el Barça.
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Con todo, dice ser "exigente" con sus actuaciones, le gusta "aprender" de sus errores y admite que ha tenido que mejorar detalles "de posicionamiento y de salida" de balón.
Y, pese al reto que significa firmar por un club como el Barça, el internacional español va camino de alzarse con el premio Zamora al portero menos goleado de una Liga que, en su opinión, su equipo ha merecido, a pesar de lo que diga el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quien recientemente denunció que este curso los árbitros le quitaron "entre 16 y 18 puntos" al club blanco.
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"Cualquier persona que haya visto LaLiga, todos los partidos, sabe que esas palabras no son verdad. Estamos tranquilos, contentos con la copa que nos dieron después del clásico", responde al ser preguntado por las palabras del máximo dirigente del Real Madrid.
Joan García afronta el último partido de la competición liguera, el sábado ante el Valencia, con el objetivo de acabar el curso como el portero menos goleado de la competición, un reconocimiento que le motiva para seguir creciendo.
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"Es un trofeo que te ayuda, del que tienes que estar orgulloso por el trabajo hecho. No es el objetivo principal cuando empieza la temporada, pero si al final de temporada lo consigues es algo de lo que estar orgulloso", reflexiona el portero azulgrana, quien reconoce algo risueño que sus compañeros "ya saben" que le tienen que ayudar.
Pero Joan Garcia, que asegura que su personalidad le permite "estar tranquilo", quiere más y en los próximos cinco años espera "seguir mejorando, ser un portero mucho más consolidado, seguro y que cuide mucho más los detalles" para continuar ganando títulos con el Barcelona. EFE
(foto)(vídeo)
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