El protagonista de la jornada: Florentino Pérez

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Santiago Aparicio

Madrid, 14 may (EFE).- Las comparecencias públicas del presidente Florentino Pérez y la convocatoria de elecciones a la presidencia del Real Madrid no aplacaron el ánimo de la afición del estadio Santiago Bernabeu que no ocultó su descontento público en el encuentro ante el oviedo, de la antepenúltima jornada.

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Llevaba tres jornadas sin pisar su estadio el conjunto de Álvaro Arbeloa que salió malparado y sin opciones de título el pasado fin de semana ante el Barcelona, que ganó el clásico y cerró la consecución de un título anunciado. Segundo año en blanco para el Real Madrid, sin éxitos, sumido en una situación crítica en el césped y fuera del césped, con actitudes complicadas por los jugadores, como los enfrentamientos que se hicieron públicos o los viajes de Kylian Mbappe.

Florentino lo vio venir y saltó al ruedo esta semana. Su presencia ante los medios acaparó gran parte del ruido de la jornada pero apenas redujo el descontento del seguidor presente en el estadio. Hubo pitos a la salida del equipo, acentuados sobre algunos jugadores como Vinicius, silbado cada vez que tocaba la pelota.

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MBAPPE, SEÑALADO

Pero a los silbidos a Vinicius les superó con creces los que recibió Kylian Mbappe. Cuando saltó a calentar las protestas asomaron pero cuando pisó el césped para jugar en lugar de Gonzalo, el ruido casi fue unánime en el día de su reaparición.

El presidente, desde el palco, dialogó con algunos socios descontentos mientras la seguridad privada de la entidad retiraba un par de pancartas contra Florentino Pérez que, aún así, pudieron leerse, como 'Florentino culpable' y 'Florentino vete ya'. Pero no hubo protestas extensas, claras y evidentes hacia el mandatario como pasó en partidos anteriores.

El malestar público se centró más en el césped...y el juego no ayudó. El gol de Gonzalo al borde del intermedio no conformó al seguidor. Tampoco la imagen del equipo en el terreno de juego, contra el colista, que tuvo varias oportunidades, mejoró el panorama del Real Madrid en su estadio.

Los aplausos fueron para el oviedista Santi Cazorla, especialmente, y también para Dani Carvajal que saltó al campo la última media hora. Todo fue relegado en cuanto Mbappe saltó al campo. A pesar de sus cifras y de sus goles, los últimos veinte minutos que jugó dejaron en evidencia la disconformidad del público que esperaba éxitos con su llegada y que después de cumplir su segundo curso el equipo se marcha de vacío. EFE

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