La estrategia de Junts ante Aliança: soslayar a Orriols y erigirse en alternativa a Illa

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Martina Alcobendas Mauri

Barcelona, 10 may (EFE).- Frente al vertiginoso crecimiento demoscópico de Aliança Catalana, la dirección de Junts apuesta por soslayar a la formación que lidera Sílvia Orriols, evitar chocar con ella y proyectarse como alternativa al Govern de Salvador Illa, para dar respuesta al malestar que palpan en la sociedad catalana.

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La última encuesta que detecta un significativo transvase de votantes hacia el partido de Orriols fue la publicada por el diario ARA hace una semana: el sondeo situaba a Aliança como tercera fuerza con 20-22 escaños (ahora tiene 2) y dejaba a los de Carles Puigdemont en quinto lugar con 11-14 escaños (ahora tienen 35).

No es la única encuesta que detecta esta tendencia, pero sí que es la primera que oficializa un posible 'sorpasso'. Y lo hace a un año de las elecciones municipales, cita clave para que Junts pueda comprobar si acusa o no el desgaste que detectan los sondeos.

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La última encuesta del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (CEO), de noviembre de 2025, pronosticaba un empate a 19-20 escaños entre Junts y Aliança.

En Junts quitan hierro a estos pronósticos: aseguran que las encuestas "normalmente no aciertan" con ellos e invocan el precedente de las catalanas, cuando el CEO les daba 28-34 escaños, por detrás de ERC (31-37). Los republicanos terminaron sacando 20.

En las filas de Junts hay la sensación de que los sondeos buscan a menudo crear un estado de opinión desfavorable a sus intereses: "Somos conscientes de que trabajamos por el país, y eso hace que en la mayoría de ocasiones molestemos", deslizó esta semana el portavoz en el Parlament, Salvador Vergés.

Sin negar que Orriols pueda disputarles el electorado, fuentes de la dirección trasladan a EFE que en estos momentos quieren evitar el "cuerpo a cuerpo" con la alcaldesa de Ripoll (Girona) o mirar por el retrovisor qué hace Aliança para decidir su rumbo.

Con ese objetivo, reforzarán la comunicación sobre sus propias propuestas, especialmente en las redes sociales, un espacio donde, según lamentan, el algoritmo prioriza los mensajes simples de la extrema derecha.

Fuentes del grupo parlamentario matizan que la consigna de no ir al choque con Orriols no les impide contestarle "políticamente" si ataca a Junts, aunque en los últimos tiempos la líder de Aliança también está midiendo sus embestidas y focaliza sus denuncias en el Govern del PSC.

El cordón sanitario contra Aliança en el Parlament, suscrito por PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP, ha facilitado hasta ahora que los de Puigdemont no tengan que pronunciarse sobre sus iniciativas.

Pero está por ver qué ocurrirá tras las municipales. Diversas voces territoriales consultadas por EFE se muestran partidarias de respetar la autonomía municipal que por ahora también aplican en su estrategia ante Aliança.

Quien sí ha optado por la confrontación directa con Orriols es el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. A juicio de Junts, es una decisión equivocada: contribuye a polarizar y, con eso, pierde "todo el país".

El paradigma de la estrategia de Junts frente a Aliança está en Ripoll, cuna del liderazgo de Orriols, donde su alcaldable, Ferran Raigon, se presenta con el lema 'Més Ripoll, menys soroll' ('Más Ripoll, menos ruido'). Este jueves, en su puesta de largo como candidato, y arropado por primeras espadas de Junts, prometió una campaña "en positivo" para recuperar "oportunidades" para la ciudad.

Desde la dirección también destacan que el congreso del partido en Calella (Barcelona) en 2024 sirvió para ordenar las prioridades de la formación para dar respuesta al "enfado" en la sociedad catalana que consideran que explica parte del apoyo a Aliança.

En ese congreso, Junts puso el foco en combatir las ocupaciones y la inseguridad (por ejemplo, ante la multirreincidencia) y avanzó la necesidad de abrir el debate sobre la inmigración en Cataluña y mejorar su "integración".

Poco después, pactó con el PSOE la ley para delegar las competencias en inmigración a Cataluña, que descarriló cuando Podemos y dos diputados de Sumar se sumaron a PP y Vox para bloquear la iniciativa.

Podemos acusó a Junts de vincular la inmigración con la saturación de los servicios públicos y asumir marcos "de la extrema derecha". Y así lo ha vuelto a hacer, según los morados, con la defensa de la prohibición del velo islámico integral o el endurecimiento del padrón, lo que le ha valido también el reproche de las fuerzas de izquierdas del Parlament.

A un año de las municipales, Aliança también ha llamado a la puerta de varios electos de Junts, si bien los fichajes que ha hecho entre sus filas son hasta ahora muy escasos, más allá del exconcejal Èric Esteban, que Orriols presentó como su alcaldable para Amposta (Tarragona). EFE

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