Empleados del Gómez Ulla, expectantes y tranquilos por la llegada de españoles del Hondius

Guardar
Google icon

Madrid, 10 may (EFE).- Los trabajadores del Hospital Gómez Ulla de Madrid aguardan "expectantes" pero "tranquilos" la llegada de los 14 pasajeros españoles del crucero afectado por un brote de hantavirus, con "todo preparado y organizado" para garantizar que su cuarentena se hará en las máximas condiciones de seguridad para todos.

Así lo han relatado a los medios a las puertas del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla Silvia Valcarce, del sindicato de Enfermería Satse del Gómez Ulla, y José García, delegado de prevención de CSIF.

PUBLICIDAD

"Estamos preparados. Estamos un poco expectantes ante la llegada de los contactos sanos, pero tranquilos y preparados en todo momento" porque el personal de este centro no es ni mucho menos la primera vez que se enfrenta a una situación de estas características, ha garantizado Valcarce.

De hecho, ya lo hicieron en otras crisis sanitarias como la del ébola o la covid-19, cuyo protocolo repetirán también para la del hantavirus.

PUBLICIDAD

Aunque aún se desconoce por dónde entrarán, el camino que hagan los españoles del Hondius desde el exterior del hospital hasta un ascensor que les llevará a la planta de aislamiento será un circuito cerrado que será desinfectado y se volverá a limpiar, asegurando en todo momento que no tengan contacto ni con los trabajadores que no sean los destinados a su atención ni con otros pacientes ni familiares.

En la planta de aislamiento del Gómez Ulla estarán asistidos por dos enfermeras y una auxiliar de enfermería. "Son contactos sanos, personas que en principio no necesitan ninguna atención ni asistencia de urgencia", ha resaltado.

Según lo establecido en el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública el viernes, nada más llegar se les hará una prueba PCR y otra a los 7 días. "Empezaremos con todo, analítica, PCR, toma de temperatura, toma de constantes vitales, una exploración de todo", ha confirmado García.

Durante el tiempo que se prolongue la cuarentena, que se irá determinando en función de la evolución de la situación, se llevará a cabo una vigilancia activa, que incluye el registro de la temperatura dos veces al día para detectar precozmente cualquier síntoma compatible con la infección, los cruceristas deberán permanecer en habitaciones individuales y sin recibir visitas.

En el caso de que alguno desarrollara síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos, será trasladado de inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa. Allí se les practicará una PCR en sangre y en suero, y si resulta negativa pero continúa con síntomas, se le repetirá una prueba 24 horas después.

Si siguen persistiendo los síntomas y no hay otro diagnóstico que sea compatible o que sea "razonablemente certero", se repetirá cada 48 horas.

De confirmarse el positivo mediante prueba de laboratorio de la muestra, que analizará el Centro Nacional de Microbiología, el paciente ingresará en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del centro hasta su recuperación clínica. EFE

(foto) (vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD