Madrid, 4 may (EFE).- El exministro socialista de Transportes José Luis Ábalos ha tratado de sacudirse en el Tribunal Supremo todo atisbo de corrupción, con un relato en el que ha negado haber cobrado mordidas del empresario Víctor de Aldama, a quien ha puesto en duda en casi todo, salvo cuando admitió que lo que buscaba era "alardear".
Seis horas ha durado la declaración del también ex número 3 del PSOE, quien ha lamentado ser "carne de meme" a raíz de un caso "claramente mediático, juzgado desde hace tiempo y con condena clara", el de la trama de comisiones en contratos de mascarillas en el que comparte banquillo con Aldama y con su exasesor Koldo García.
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Al final de la sesión, la Fiscalía Anticorrupción ha ratificado sus peticiones de 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para su exasesor y 7 años para Aldama, para quien precisamente la acusación popular ha rebajado su solicitud hasta los 5 años y 2 meses.
Estos son los titulares de la decimotercera jornada:
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Las múltiples acusaciones de Aldama sobre el pago de comisiones a Ábalos y Koldo García no encierran, según el exministro, "ninguna evidencia" de que eso fuese real, aunque entiende "por qué y para qué" lo dijo, al tiempo que ha ironizado con que cada vez le atribuya "más millones".
No ha sido hasta el final de su declaración cuando, a preguntas de su abogado, Ábalos ha negado rotundo el cobro de mordidas de Aldama, aunque a lo largo de la jornada ha ido rechazando otras comisiones que le imputa el fiscal, como el disfrute de chalés a cuenta del empresario.
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"No van a encontrarme nada", ha dejado claro el exministro, algo incrédulo con que los investigadores le atribuyan algo más de 94.000 euros de origen desconocido -que él rebate- a lo largo de 10 años, lo que equivaldría a 500 euros de mordida al mes.
A falta de los informes finales, que se expondrán mañana, las partes han dado a conocer sus conclusiones, que en el caso de la Fiscalía mantiene sus peticiones de pena en 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para su exasesor y 7 años para Aldama.
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Mientras, las acusaciones populares que lidera el PP han solicitado rebajar la condena a Aldama al considerar "muy cualificada" la atenuante de confesión por colaborar con la Justicia. En suma, dejan su solicitud de cárcel para el comisionista en 5 años y dos meses.
Por su parte, las defensas de Ábalos y Koldo García han elevado a definitivas sus conclusiones, en las que piden la absolución para ambos.
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En prisión preventiva junto a Koldo García desde noviembre, Ábalos ha denunciado que su caso es "claramente mediático" y está "juzgado desde hace tiempo y con condena clara", en el que productoras de televisión han pagado a "gente vulnerable" para "guionizarlas". "Es parte de toda la miseria de este proceso", ha lamentado.
"¿Por qué vamos a creernos lo que es cierto? ¿Cómo justifica uno que tiene sed y lo que quiere efectivamente es beber?", se ha preguntado el exministro, quien ha insistido en que cuando pedía folios a Koldo García, lo que quería eran folios y no se refería a dinero en un "lenguaje criminal". Tiene, ha dicho, esa "cultura del papel".
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No ha tardado el exministro en sugerir que su expareja Jéssica Rodríguez había pactado con Aldama su declaración en el juicio, hasta el punto de que negó conocer al comisionista, según ha observado Ábalos, convencido de que esta mujer ha sido coaccionada o ha arreglado algún asunto con el empresario.
Porque Ábalos tampoco entiende -ha confesado- que su expareja, cuya intimidad ha sido "reventada" y a la que él quiso, dijera que no trabajaba ni acudía a las empresas públicas en las que supuestamente fue enchufada. Dijo cosas de 'motu proprio' que no hubiera dicho "si antes no se le coacciona. Estoy convencido, porque la conozco", ha zanjado el exministro, antes de aludir a la "brusca" ruptura con ella. Así descubrió lo que era el "ghosting".
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Precisamente ha negado tener algo que ver en ese supuesto enchufe o el de Claudia Montes en empresas públicas.
Ábalos dejaba a Koldo García la gestión de los gastos de la Secretaría de Organización del PSOE, ya que "aprovechaba" que lo tenía de asesor en el Ministerio. Todo lo que gastaban era reembolsado por el partido en metálico, al menos hasta 2021.
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"Te pagaban moneda a moneda. Más de 200 personas cobrando en metálico. Era la tradición del partido de toda la vida. Siempre fue así" desde 1992, cuando Ábalos se integró en el comité federal del partido.
No ha cuestionado el exministro que en Ferraz hubiera 'chistorras' -la denominación que Koldo García y su expareja daban a los billetes de 500 euros-, pero él no recibió ninguno, quizá porque, como ha aseverado, "nunca" se metió "en el tema del dinero".
Tampoco pasó por su mano ninguna oferta de mascarillas y, de hecho, desconocía la introducida por Aldama de la empresa Soluciones de Gestión, a la que se adjudicaron contratos de material sanitario por los que supuestamente se recibieron mordidas.
Es más, ha negado que hablara con el comisionista de la necesidad de material sanitario, pero como Aldama visitaba "bastante" a Koldo García en esa época, el empresario pudo escuchar la conversación del ministro con su asesor.
Y lo ha resumido así: "Conmigo no habló. Yo se lo diría a Koldo y a lo mejor Aldama estaba delante. Yo no digo que no me escuchara, pero que me dirigiera a él, no".
Las tablas en política de Ábalos se han dejado ver en una declaración no exenta de reproches al partido que fue su rival -el PP- personado en la causa como coordinador de las acusaciones populares y a quien directamente no ha contestado por "coherencia", por considerar que hace un "uso torticero" de la justicia y no busca la verdad en el juicio, sino hacer "oposición al Gobierno".
Pero también ha tenido algún recado para el PSOE, donde llegó a ser número 3 y del que le expulsaron -ha subrayado-. Pensó en recurrirlo, pero creyó que no merecía la pena, ha deslizado Ábalos, que ha mostrado cómo le molestó que su sucesor en el Ministerio, Óscar Puente, aprovechase una comparecencia en el Senado para hablar de la auditoría que encargó sobre los contratos de mascarillas.
Ahí Ábalos mandó un mensaje, aunque no ha dicho a quién: "Si creéis que con esto me vais a apartar, lo tenéis claro". EFE
(foto) (audio) (vídeo)
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