Barcelona, 4 may (EFE).- El jugador del Barça Ignacio Alabart ha defendido este lunes las opciones del conjunto azulgrana en la Final a Ocho de la Liga de Campeones de hockey sobre patines, que arrancan el jueves, y ha subrayado que, como club más laureado del continente con 22 Copas de Europa, el equipo tiene la responsabilidad de estar "a la altura" de su escudo.
"Hemos estado cerca en los últimos años de ganarla, pero nos ha faltado ese último paso para creérnoslo de verdad. Ahora toca hacernos respetar y reivindicar la imagen del club en el continente. Tenemos 22 Copas de Europa por algo, y este escudo merece que estemos a la altura", ha señalado el segundo capitán azulgrana.
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Desde la sala de prensa del Palau Blaugrana, el jugador gallego ha explicado que, pese a que el equipo no conquista el título desde 2018, afronta la cita más como un estímulo que como una presión añadida. "Es más motivación que presión. Al final, gana solo uno y el formato te exige competir al máximo desde el primer día", ha apuntado.
En la misma línea, el entrenador Ricard Ares ha recordado que esta temporada, en los duelos ante rivales de primer nivel europeo, el Barça ha demostrado capacidad competitiva: ganó al Sporting de Portugal en la fase de grupos del Mundial de Clubes y cayó en la final ante el mismo rival en la prórroga, además de imponerse al Oporto a domicilio en la fase de grupos.
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"Podemos competir para ganarlos y con esa intención vamos a Coimbra (sede de la Final a Ocho). El Barça tiene peso en todas las competiciones en las que participa. Es uno de los clubes más grandes del mundo y su objetivo debe ser siempre competir para ganar", ha afirmado.
El preparador vasco ha advertido de la exigencia del Sporting de Portugal, vigente campeón de la Taça de Portugal, y ha destacado que dispone de jugadores "que marcan diferencias en momentos clave". Aun así, ha subrayado que la planificación del equipo ha sido óptima tras disponer de más días de trabajo por la ausencia de partido este fin de semana.
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"Hemos tenido tiempo para preparar cómo contrarrestar sus virtudes y el peligro que pueden generar. Hemos analizado bien al rival y llegamos con el trabajo hecho para competir desde el jueves", ha explicado.
Ares, que ya sabe lo que es ganar la Liga de Campeones en este formato -lo logró en 2022 como entrenador del Oporto-, ha puesto el foco en la importancia de los cuartos de final en este sistema de competición, donde un triunfo inicial puede generar "un efecto de confianza y motivación muy grande".
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En ese sentido, ha recordado que en este tipo de torneos "no siempre gana el mejor equipo", sino el que "mejor compite en los momentos clave", como ya vivió el pasado curso cuando, al frente del Oporto, cayó en la final ante la revelación Barcelos, que no la ganaba desde el 1991. EFE
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