Javier Picazo Feliú
Madrid, 2 may (EFE).- ‘Diablo IV’ salió al mercado en junio de 2023 y fue un auténtico fenómeno. Se convirtió en el juego que más rápido ha vendido la desarrolladora Blizzard en su historia con 10 millones de copias en sus primeros días e ingresos por encima de los 1.000 millones de dólares. Ahora, tras años de peticiones de la comunidad ‘gamer’, llega una última expansión para cerrar la historia y revolucionar su fórmula de éxito.
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“Diablo IV: Lord of Hatred” (desde el 28 abril, multiplataforma) es un golpe sobre la mesa por parte de la compañía californiana. Es una expansión que añade al juego original una campaña épica y reconstruye todo su ‘endgame’, esas misiones y actividades que amplían aún más el juego una vez se finaliza.
Pero, ¿Qué es Diablo? A este juego se le considera el ‘rey’ de los ARPG (juegos de rol y acción cenital). En esta saga el jugador crea un personaje eligiendo una de las seis clases disponibles hasta la salida de la expansión (bárbaro, hechicero, pícaro, druida, nigromante o espiritualista) y le “sueltan” en Santuario, un mundo de fantasía muy oscuro, sangriento, apocalíptico que se encuentra en mitad de una guerra entre ángeles y demonios.
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La clave de estos juegos es su jugabilidad en bucle: eliminar monstruos, limpiar zonas del juego, conseguir botines con piezas de armaduras y equipaciones, mejorar el personaje y entrar en mundos cada vez más complicados con enemigos cada vez más espectaculares y enormes. Y esa fórmula, sin parar.
Un mundo oscuro lleno de posibilidades
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La nueva esperada ampliación de esta cuarta entrega tiene como principales novedades dos nuevas clases de personajes (paladín y brujo), cambios en la progresión, la búsqueda de objetos, la modificación de armas, mayor especialización de los ataques personales, diseño de rutas y actividades o mayores desafíos.
Además, esta ambiciosa expansión llega con una nueva región de la mano, Skovos, volcánica, tormentosa, terrorífica y hogar de las Amazonas, una sociedad guerrera matriarcal.
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“Diablo IV: Lord of Hatred” ha cambiado por completo la dinámica del título, con una expansión que acierta al abordar con ambición una de sus asignaturas pendientes, su ‘endgame’. Ahora cuando se termina la nueva campaña (entre 6-8 horas) el jugador encuentra muchísimo contenido adicional y una dificultad más exigente.
Un título que con esta expansión se vuelve mucho más profundo, oscuro, complejo, personalizable y desafiante, y que viene a completar un juego infinito que alcanza la excelencia y mantiene su vitola como máximo referente del género. EFE
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(vídeo)(foto)
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