Madrid, 29 abr (EFE).- El Consejo General de Economistas (CGE) calcula que la falta de actualización de la tarifa del IRPF conforme a la inflación se ha traducido en un "sobrecoste fiscal" que puede alcanzar los 1.482 euros entre 2022 y 2025 en determinados perfiles de contribuyentes.
En la presentación del informe 'Declaración de la renta y patrimonio 2025' este miércoles, el presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), Agustín Fernández, ha subrayado que la ley del IRPF "necesita una actualización" tras veinte años en vigor ya que, por ejemplo, los mínimos personales y familiares no se modifican desde 2015.
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Para defender esta reclamación, el Consejo ha presentado unos ejemplos de cómo afecta a los contribuyentes el hecho de que la tarifa del IRPF no se haya ajustado a la inflación, la conocida como deflactación, que pretende evitar que aumente la tributación cuando se producen subidas salariales para compensar el aumento de los precios (es decir, cuando no hay ganancia de capacidad económica).
Así, un trabajador que cobrara 22.000 euros en 2021 y al que se le hubiera subido el salario conforme a la media de los convenios desde entonces, habría pagado entre 2022 y 2025 628 euros más de IRPF que si la tarifa se hubiera ajustado, una cifra que equivale al 19,7 % de su incremento salarial.
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Con estos mismos parámetros, un trabajador que cobrara 24.918 euros en 2021 habría pagado un "sobrecoste fiscal" de 821 euros en el periodo 2022-2025, el 22,7 % de su incremento salarial; uno que cobrara 45.000 euros, un "sobrecoste" de 1.317 euros, un 20,2 % de su incremento salarial, y uno que cobrara 60.000 euros, un "sobrecoste" de 1.482 euros, un 17,4 % del incremento salarial.
Los economistas urgen a actualizar todas las magnitudes del impuesto, desde el mínimo personal y familiar (que debería pasar de 5.550 euros a 7.226 euros) al seguro de enfermedad (de 500 a 831 euros) o los cheques de comida (de 11 a 13,87 euros).
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Apuntan en especial a la necesidad de revisar los ingresos que pueden tener los ascendientes o descendientes a cargo sin perder el derecho a aplicar el mínimo, que en su opinión debería equipararse al salario mínimo.
Además, el CGE ha recordado este miércoles a los trabajadores que cobraron en 2025 rentas equivalentes al salario mínimo interprofesional (SMI), 16.576 euros, la conveniencia de presentar la declaración de la renta para recuperar las retenciones que se les han practicado gracias a la aplicación de una deducción para que no tengan que tributar.
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En ese sentido, el Consejo advierte de la "problemática de los marginales", ya que los salarios que están ligeramente por encima del salario mínimo acaban tributando buena parte de esa diferencia.
Como ejemplo, señalan que un trabajador que cobrara 17.000 euros en 2025 (424 euros más que el SMI) tendría que pagar entre 227,21 y 291,54 euros de IRPF, en función de la comunidad autónomas, es decir, entre el 53,59 % y el 68,76 % de la diferencia entre su renta y el SMI.
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El presidente del CGE, Miguel Ángel Vázquez Taín, ha reclamado "racionalidad económica, certeza y previsibilidad en las normas" tras criticar la "técnica normativa" que ha llevado, por ejemplo, a que se puedan aplicar medidas incluidas en reales decretos leyes decaídos como los umbrales de los módulos de autónomos. EFE
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