Una investigación relaciona la microbiota intestinal con la gravedad del hígado graso

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Málaga, 28 abr (EFE).- Un equipo del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad malagueña (UMA) y el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), ha publicado un estudio que asocia la microbiota intestinal con la gravedad del hígado graso.

Este estudio ha analizado el posible papel del butirato -un ácido graso de cadena corta producido por las bacterias intestinales- en la gravedad de la enfermedad hepática metabólica, conocida también como hígado graso, ha informado este martes el Ibima en un comunicado.

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Los resultados principales del estudio subrayan que las personas con formas más avanzadas de enfermedad hepática metabólica tienden a presentar niveles más bajos de butirato en su organismo.

"La enfermedad hepática metabólica es actualmente la patología crónica del hígado más frecuente en el mundo, afectando a más del 30 por ciento de la población adulta y hasta al 70 por ciento de las personas con obesidad o con diabetes tipo 2", ha explicado Virginia Soria, autora del estudio.

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La investigadora ha añadido que, "lejos de ser una enfermedad banal, puede progresar desde una simple acumulación de grasa en el hígado hasta inflamación grave, fibrosis e incluso cáncer de hígado".

"Tras analizar datos de más de mil personas, hemos encontrado que tener bajos niveles de butirato se asocia con una mayor gravedad de la enfermedad hepática metabólica”, ha aseverado Alicia González, coautora del estudio.

"El butirato es un ácido graso de cadena corta que tiene numerosos efectos beneficiosos en la salud humana y que se genera cuando nuestras bacterias intestinales fermentan la fibra de los alimentos", ha agregado.

Las personas con enfermedad hepática metabólica presentaron una menor presencia de bacterias intestinales productoras de butirato y, específicamente, se encontró una reducción de bacterias como Faecalibacterium prausnitzii y del género Eubacterium, ha indicado Bruno Ramos, investigador del IMIB y coautor del estudio.

Por otra parte, "la reducción en los niveles de butirato y el descenso de estas bacterias beneficiosas se asociaron a más inflamación del hígado y fibrosis, más resistencia a la insulina, mayor sobrepeso y mayores niveles de colesterol y triglicéridos, es decir, a un perfil metabólico más desfavorable", según José Ignacio Martínez, otro de los coautores.

Los autores son prudentes con estos hallazgos y destacan que los resultados muestran una asociación, pero no permiten establecer una relación de causa-efecto.

"Este trabajo abre la puerta a nuevas líneas de investigación, ya que la medición de los niveles de butirato y de las bacterias productoras podría servir en el futuro como un posible marcador para identificar a las personas con mayor riesgo de complicaciones", ha subrayado José Carlos Fernández, investigador principal del estudio.

"Estos resultados refuerzan la importancia de la microbiota intestinal en nuestra salud, pero necesitamos más estudios para confirmar si aumentar el butirato mediante la dieta o con suplementos podría modificar la progresión de la enfermedad hepática metabólica", han añadido. EFE

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