Cámara, Exteandía y Costa exploran la vulnerabilidad del intérprete y el motor para seguir

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Christian Afonso

Las Palmas de Gran Canaria, 24 abr (EFE).- La interpretación requiere explorar la vulnerabilidad. Los actores Javier Cámara y Asier Exteandía y la actriz Laia Costa han profundizado en esta idea en el marco del Festival de cine de Las Palmas de Gran Canaria, donde también han intentado perfilar cuál es el motor para seguir en este oficio: la inconsciencia y el lidiar con la presión.

En una charla hilarante por momentos moderada por el periodista Carlos del Amor, los tres intérpretes han querido mostrarse de una forma más cercana con el público de la capital grancanaria este viernes, hablando sobre el oficio de actor, coincidiendo todos ellos en que esa fragilidad es la que les conecta como seres humanos y una de las condiciones para actuar.

"Hay una buena cosecha en explorar tu vulnerabilidad", ha asegurado Etxeandía en ese sentido, quien ha agregado que la interpretación es "jugar con estar expuesto con tus emociones" porque al final la "herramienta" es uno mismo, su "fragilidad y poder".

En ello han coincidido sus colegas. Tanto Cámara como Costa han destacado que muchas veces esos sentimientos de debilidad pueden ser una energía que impulse al intérprete, hasta el punto de la necesidad de "cultivar el miedo", en palabras del actor riojano.

Costa fue más allá y dijo que esa fragilidad y trabajar en ella como algo positivo también funciona "casi como activismo emocional". "No es que te compares tú mismo, sino que también te van a comparar; si la profesión me va a invitar a compararme conmigo misma constantemente, esto de cultivar tus miedos debe llevarse por bandera, como activismo personal", ha defendido la actriz catalana.

Para Cámara, la interpretación "es un combate de esgrima, pero no a matar, sino a amar, a crecer", y por eso todos ellos han considerado que es vital tener a otro compañero en frente, porque solo esa retroalimentación les hará mejorar a todos: "Cuando alguien en un proceso de trabajo pone toda su alma sobre el escenario, el siguiente suma, suma, suma. Cuando alguien crea problemas, resta".

En ese sentido, Asier Etxeandía ha abogado por ser "buen compañero" porque, solo de esa manera, si se cuida la forma de tratar a quienes están en las tablas acompañando, "el resultado siempre va a ser el mejor posible".

También han hablado sobre los castings y tener en cuenta que no es algo que dependa del intérprete en sí, sino de muchos factores externos que se escapan de su control.

"Al final, de ti depende el trabajo, cuando se hace cualquier pieza, ese es tu trabajo, al que te puedes comprometer, y te van a llegar ofertas quizás, pero que te lo den no depende de ti. Tienes que hacer las paces con eso, y tienes que ir ligero con eso", ha señalado Costa.

La actriz catalana, ganadora del Goya a mejor interpretación femenina por su papel en 'Cinco lobitos', llegó a la interpretación, ha contado a modo de anécdota, "de carambola". Trabajaba como consultora de publicidad en una empresa y, por las tardes, empezó un curso de interpretación animada por su hermana. Después de un año, hizo sus primeros castings y obtuvo sus primeros papeles.

Plagada de anécdotas estuvo también la intervención de Javier Cámara, ganador de dos premios Goya, quien no solo ha contado cómo empezó en el mundo de la interpretación -tras un "fracaso escolar estrepitoso"-, sino también algunos de los castings que ha hecho, como el que le dio un papel en la serie 'The Young Pope' ('El joven papa') del italiano Paolo Sorrentino, en el que a ritmo de Raffaella Carrá y con un italiano elemental, se presentó a sí mismo.

Por su parte, Etxeandía ha mostrado sus dotes imitadoras de caballo, papel que fue el primero que interpretó sobre las tablas de un teatro siendo todavía joven, y que ha repetido, en esa otra ocasión en forma de centauro, en una obra posterior.

Su amor por la profesión es tanto que el actor bilbaíno, ganador de un premio Fotograma de Plata y un Premio Max por sus interpretaciones teatrales, no ha dudado en afirmar que esta "enfermedad" que tuvo prácticamente desde la cuna ha sido también su "salvación". EFE

(foto)