Alicante, 20 abr (EFE).- Los restos del expresidente del Real Madrid durante la Guerra Civil, Antonio Ortega, no reconocido de manera oficial por parte de este club de fútbol, serán exhumados junto con los de otro medio centenar de personas de la fosa IX del cementerio de Alicante por parte del Ayuntamiento de Aspe.
Ortega fue presidente del club blanco entre 1937 y 1938, entonces Madrid Football Club, años en los que la liga nacional de fútbol no pudo disputarse a causa de la guerra y en los que estaba bajo el control de la Federación Cultural Obrera y Deportiva, institución de inspiración socialista.
También fue gobernador civil de Gipuzkoa y líder del batallón de milicias vascas antifascistas antes de ser fusilado en 1939.
"Independientemente de que se le entregue los restos a su familia, que es el objetivo, sí que nos gustaría que el Real Madrid lo reconociera como presidente", ha afirmado el alcalde de la localidad, Antonio Puerto, en declaraciones a EFE.
Puerto ha añadido que seguirán trabajando por "la memoria, la justicia y la humanización en algo que creemos esencia: devolver los restos y el descanso de estas víctimas que bastante sufrieron, al lugar donde siempre deberían estar, con sus seres queridos".
De esta forma, tras la reunión celebrada el pasado mes de febrero entre los representantes del gobierno local con el secretario de Estado, Fernando Martín, la directora general del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, Zoraida Hijosa, y los representantes de las víctimas y represaliados de Alicante, María Jesús Pérez y Pedro Cánovas, desde el ayuntamiento han afirmado haber conseguido la financiación para comenzar los trabajos en agosto o incluso antes, según Puerto.
La redacción del proyecto de recuperación de los cuerpos de esta fosa, situada en la parcela 19, fue aprobada en noviembre con la financiación de la Generalitat Valenciana, con 3.000 euros, y ahora el consistorio de Aspe ha afirmado que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática financiará con otros 50.000 euros la exhumación de los restos, mientras que las pruebas de ADN serán sufragadas por el Gobierno Vasco a través del Instituto de Memoria y Convivencia de los Derechos Humanos.
La fosa IX del cementerio municipal de Alicante alberga los cuerpos de 52 personas ejecutadas entre mayo y agosto de 1939 tras la caída de la República, y su exhumación ha sido impulsada por Aspe junto a los ayuntamientos alicantinos de Novelda y La Romana. EFE


