Barcelona, 18 abr (EFE).- Una Rosalía apoteósica se ha entregado por completo a Barcelona este sábado en su cuarto y último concierto en la ciudad, de la que se ha despedido con nostalgia al recordar a los maestros que la apoyaron en sus inicios y a quienes ha homenajeado con un largo agradecimiento.
"Barcelona me remueves todo", ha reconocido la cantante después de dar inicio al concierto vestida de frágil muñeca bailarina, con tutú y zapatillas de ballet, y de la misma manera que empieza 'Lux': con 'Sexo, violencia y llantas' y 'Reliquia'.
La cantante ha afirmado en un largo discurso en catalán que Barcelona es un punto central en su cartografía emocional: "Es un lugar que me lleva hacia atrás y me hace ilusionarme hacia adelante", ha asegurado.
Desde esa memoria pasada, ha querido agradecer el legado de sus maestros, como el cantaor Chiqui de la Línea, la bailaora Yolanda Cortés o el flamenquista José Maya, además de a la profesora de ballet para este espectáculo, Tatiana Yerakhavets, quien la ayudó a preparar la coreografía un mes y medio antes del inicio del tour.
"Agradezco mucho con vosotros compartir este proceso de aprendizaje (...) en un mundo como hoy en día donde hay tantos ojos mirando, yo no quiero dejar de hacer aquello que me hace ilusión y siempre me he lanzado a hacer cosas nuevas", ha afirmado visiblemente emocionada.
En el último confesionario en Barcelona, Rosalía ha invitado al músico y youtuber Rojuu, quien ha confesado ser "la perla" de su última relación romántica y le ha pedido a la cantante catalana que lo "redimiese" por haberse portado mal con su enamorada.
"Conocí al amor de mi vida y la situación me quedó grande. Estaba buscando algo fuera que ya tenía dentro y cuando me di cuenta y quise volverlo a intentar, ella ya había pasado página", ha confesado a Rosalía.
"Desde el mal de amores se ha escrito mucho, pero vamos a por el buen amor", le ha respondido la cantante.
Además de Rojuu y Bad Gyal este viernes, en Barcelona han pasado por el confesionario el cantante Guitarrica de Lafuente y Yolanda Ramos, una aparición que nadie se esperaba, pero que también fue muy bien recibida.
En las cerca de dos horas de espectáculo, Rosalía ha hecho del escenario su templo y su teatro, interpretando desde los temas más líricos de 'Lux' como 'Mio Cristo Piange Diamanti', hasta las versiones más desenfadadas de Motomami, como 'Despechá', 'Bizcochito' o 'Keep it Cute'.
Además de su repertorio habitual como 'Berghain' o 'Divinize', la cantante ha versionado la canción 'Thank You' de Dido, y también 'Can’t take my eyes off you', de Frankie Valli y con la artista vestida como si fuera la Gioconda, con Montserrat detrás y varios espectadores en el escenario.
Exhausta tras dos horas de concierto y con la vista puesta ya en Ámsterdam, donde tocará el 22 y 23 de abril, Rosalía se ha despedido de su ciudad, siendo hoy ya un icono que supera la idea de artista, cantando 'Magnolias' en soledad, una imagen que no debe distar mucho de sus primeros bolos por El Raval. EFE
