Paqui Sánchez
Melilla, 18 abr (EFE).- El Tercio Gran Capitán 1º de la Legión ha revolucionado este sábado Melilla con su Carrera Africana, la duodécima edición, marcada por un récord de participación y de turismo que se ha visto reflejado en las calles y los hoteles, llenos hasta la bandera.
Los 3.500 participantes en las distintas categorías se han hecho notar por toda la ciudad desde primera hora de la mañana, muchos de ellos móvil en mano para guardar un recuerdo de la algarabía con la que la Banda de Guerra del Tercio ha animado la salida y la meta, mientras otros legionarios hacían lo propio en el recorrido por toda la ciudad.
La cabra de la Legión, de nombre Baraka, pelaje oscuro y cuernos dorados, tampoco ha querido perderse la fiesta de la Africana, que en 13 años ha trascendido el ámbito deportivo para convertirse en un evento turístico y social de primer nivel en Melilla, donde hasta la Plaza de Toros ha tenido que convertirse en un hotel este fin de semana por falta de camas.
Y es que este año han sido 1.500 los participantes foráneos, otro récord de la Africana que casi duplica la capacidad hotelera de Melilla, de 800 plazas.
Muchos son andaluces, ya que 400 proceden de Málaga y 300 de Almería, aunque entre los corredores y ciclistas hay presencia de prácticamente todas las provincias españolas e incluso extranjeros, contribuyendo a una mezcla de acentos este fin de semana en Melilla que permite adivinar el gancho que esta prueba legionaria tiene.
Y entre ellos, multitud de retos y objetivos, aunque todos con el denominador común de pasárselo bien, como muchos ya estaban haciendo bastante antes de tomar la salida, con bromas y risas en los grupos.
Por ejemplo, el de Juan, un estudiante de Motril que estudia en Melilla en la Universidad de Granada (UGR) y que explica a EFE que se inscribió por primera vez junto a sus compañeros, todos animados por otro amigo “que corre bastante” y con el objetivo de “terminar” la carrera de 25 kilómetros y disfrutar “del pedazo de ambiente”.
Cerca de ellos, otro grupo de hombres de Bilbao a los que la Africana les coincidía en Melilla trabajando. “Nos hemos dicho ‘pues vamos a hacerla’”, explica quien ejerce de portavoz, Juan España, que ya participó en la primera edición, celebrada en 2013, como muestra orgulloso en su gorra. Y apunta que lo que quieren no es ganar, sino “pasarlo bien”.
Alexis Juan Stuart Rivero, de Cuba, es decano de la Facultad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte de la ‘Universidad de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez’. Participa en la Africana por ser “una experiencia inolvidable” y para “rendir honor a los legionarios”, aprovechando su estancia de tres meses en Melilla por una beca de investigación.
Le acompaña Juanjo Florensa, un funcionario melillense que también corre por primera vez en esta prueba, él movido por un motivo reivindicativo, como hace saber en la pancarta que muestra: quiere denunciar un supuesto caso de edadismo por el que no le dejan promocionar. “Para la Africana soy joven, pero para la administración soy demasiado viejo”, lamenta.
La edad tampoco frena a Manuel, un granadino de 70 años recién operado por una prótesis de cadera que toma la salida con dos muletas y acompañado por Reme y Lute, con quienes ya corrió las otras carreras legionarias de Ceuta, Ronda y Almería. “Estamos aquí porque pesa más el espíritu legionario que las lesiones y las prótesis”, afirma.
Demuestran así que ningún reto, por duro que parezca, es un obstáculo, como le ocurre a los dos participantes en silla adaptada ‘Jöllet’, el melillense Selem Mohand y el malagueño Alejandro Navarro.
El primero toma la salida “eufórico, con vida, feliz y con mucha gratitud” por poder participar por primera vez con su familia del barco Dragón, el Club Marítimo y la Federación Melillense de Escalada y Montaña.
El segundo, a pocos metros, también está rodeado de sus compañeros del club de atletismo de Estepona, concentrado en su reto de entrar en el Guiness como la primera persona con discapacidad en completar las cuatro pruebas legionarias, que además tiene un objetivo solidario con la campaña “Ponte en marcha con Alejandro: Kilómetros de honor”.
Todos ellos, participantes de todas las edades, orígenes y condiciones, son animados por el coronel de la Legión antes del pistoletazo de salida: “Vais a sufrir, pero también vais a disfrutar. Recordad que las cosas más gratificantes que tenemos en la vida siempre es lo que cuesta más trabajo alcanzar”. EFE
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