Sevilla, 17 abr (EFE).- El Ministerio de Cultura ha asignado los retratos de Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma, pintados por Francisco de Goya en 1789 por encargo de la Real Fábrica de Tabacos, a la colección permanente del Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Así se lo ha comunicado este viernes a la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, que tiene transferida la gestión de este museo de titularidad estatal, según ha detallado el Ministerio en una nota de prensa.
La decisión, tomada después de que el Tribunal Supremo reconociera que la propiedad de los retratos del pintor zaragozano siempre ha sido del Estado, permitirá que las pinturas permanezcan definitivamente en Sevilla, ciudad para la que fueron creadas desde su encargo.
Ahora mismo, el retrato de Carlos IV forma parte de la exposición temporal ‘El arte de preservar la memoria’ en el Archivo General de Indias, institución que custodia en Sevilla ambos lienzos.
Una vez esta muestra finalice, el 15 de junio, las dos obras serán trasladadas al Museo de Bellas Artes, han detallado desde el Gobierno central.
La pintura del rey es un óleo sobre lienzo de 128 x 95,5 centímetros, que lo muestra con expresión afable y vestido de rojo, luciendo el toisón de oro y la insignia de la orden de San Jenaro.
María Luisa de Parma es retratada con un vestido de seda azul y un abanico en la mano derecha, con la orden imperial de la cruz estrellada en el pecho, en un óleo sobre lienzo de 126 x 94 centímetros.
Ambas pinturas tuvieron un coste de 4.000 reales de vellón y su propiedad fue reclamada en 2017 por Altadis, empresa privada sucesora de Tabacalera, dando inicio a un litigio con el Estado que fue resuelto el pasado marzo. EFE

