Un informe científico advierte que el Mar Menor vive una "transformación en su dinámica"

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Murcia, 17 abr (EFE).- Un informe científico sobre la calidad del agua del Mar Menor murciano que combina inteligencia artificial con datos del satélite de la Agencia Espacial Europea Centinela 2 de la última década ha advertido de que "la aparente estabilización alcanzada no implica una recuperación del ecosistema, sino una transformación en su dinámica".

Tras medir la clorofila y la turbidez del agua, el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha identificado las zonas más degradadas, caracterizado sus patrones ambientales y detectado cambios recientes en su equilibrio ecológico que detalla en un estudio publicado en la revista científica holandesa Journal of Hydrology.

Cada punto de las imágenes satelitales tomadas entre julio de 2015 y junio de 2024 tiene una resolución espacial de 10 metros, como una pista de tenis, lo bastante detallada para seguir la evolución de grandes zonas costeras y detectar cambios significativos en la calidad del agua, explica el organismo en un comunicado.

El nivel de clorofila permite estimar la cantidad de algas presentes y la turbidez, parámetros esenciales para evaluar la salud de un ecosistema acuático, ya que cifras elevadas suelen asociarse a la eutrofización, el enriquecimiento excesivo de nutrientes (especialmente nitrógeno y fósforo procedentes generalmente de abono agrícola) que provoca un crecimiento descontrolado de algas y reduce el oxígeno.

Han sido identificadas las zonas más afectadas, entre ellas, la rambla del Albujón por su aporte de esos nutrientes, y agrupadas en tres zonas como franjas con mejor calidad conforme se alejan de ese punto crítico de entrada de agua dulce con nitratos y fosfatos.

El análisis de los datos a lo largo de casi una década ha servido para distinguir qué cambios son estacionales y cuáles responden a una evolución a largo plazo o son episodios puntuales ligados a eventos extremos como las denominadas sopas verdes por exceso de algas de 2016 y 2017, la dana de septiembre de 2019 o las también lluvias torrenciales excesivas posteriores.

Al proporcionar información continua y actualizada sobre los cambios que experimenta la albufera salada murciana, los resultados permiten mejorar la gestión al facilitar la toma de decisiones y diseñar medidas de adaptación más eficaces, concluyen los científicos. EFE