Un año y cuatro meses de cárcel por insultos racistas a un menor en un comedor escolar

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Aranda de Duero (Burgos), 16 abr (EFE).- La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a un año y cuatro meses de cárcel a una mujer que amenazó y profirió insultos y expresiones racistas contra un menor de edad que se encontraba en un comedor escolar, al que había acudido para recoger a sus nietas.

Además, la sentencia prevé que la mujer pague dos multas que suman 2.070 euros, al considerarla autora de delitos contra los derechos fundamentales y libertades públicas en su modalidad de lesión de la dignidad por motivos raciales con la agravante de abuso de superioridad, contra la integridad moral, con la agravante de discriminación, y leve de amenazas.

Los hechos se produjeron el 8 de enero de 2024 cuando, con el fin de recoger a sus nietas, la condenada se personó en el colegio público de un municipio de Aranda de Duero (Burgos).

Sin contar con consentimiento alguno para hacerlo, la mujer accedió al comedor donde se encontraba una quincena de alumnos, todos ellos menores de 12 años.

Fue entonces cuando se dirigió directamente a un niño de 10 años, cuyo progenitor es de origen dominicano, y afirmó: "Aquí hay putos monos que les gusta comer plátanos".

La sentencia plantea que en esta situación aprovechó su "ventaja tanto física como psíquica" por razón de edad respecto al menor y mostró su "animadversión y desprecio a las personas de raza negra", con insultos y amenazas en voz alta.

De hecho, cogió unas tijeras y le dijo al menor que le iba a "cortar los huevos" y los iba a meter en una caja para enviárselos a su madre: "Me da igual que me metan en la cárcel, puto mono, puto negro", dijo antes de marcharse del comedor y del centro educativo.

Estos hechos provocaron en el niño sentimientos de humillación y desprecio que le generaron un menoscabo en su dignidad y llevaron a su madre a formular denuncia.

Además de la pena de prisión y la multa, la resolución de la Audiencia inhabilita a esta mujer para profesión u oficio educativos en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre por un tiempo de nueve años.

La condenada no entrará en prisión tras quedar en suspenso la pena al no tener antecedentes previos y no oponerse a ello ni el Ministerio Fiscal ni la acusación particular, pero no podrá acercarse al menor a una distancia inferior a cien metros durante un periodo de seis meses, sin posibilidad de comunicarse con él por cualquier medio durante un periodo de tres años. EFE

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