Madrid, 16 abr (EFE).- Con el mensaje de "nunca más impunidad" y la necesidad de mirar hacia atrás "para recoger las victorias del pasado", el Instituto Cervantes ha acogido un homenaje a los 307 españoles desaparecidos durante la dictadura argentina, organizado por el Gobierno, y que ha concluido con el grito de "No a la guerra".
Un grito que ha lanzado el viejo rockero Miguel Ríos, tras interpretar a 'capella' un poema escrito por el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y que ha coreado después toda la sala, en donde se ha hablado también de Gaza y de Oriente Medio.
Presentado por el periodista Xabier Fortes, el acto ha comenzado con un minuto de silencio por las 307 víctimas españolas de la dictadura militar (1976-1983), y con el mensaje de que no ocurra "nunca más en Argentina, Chile, España o cualquier otro país del mundo", ha subrayado el informador.
Durante casi dos horas, se ha recordado a todas estas personas asesinadas con testimonios de sus familiares, compromisos expresados por los ministros de Política Territorial y Memoria Democrática y el de Asuntos Exteriores, y también con mucha música.
Ha habido además un debate sobre justicia universal y reparación, en el que han intervenido, entre otros, la fiscal de Sala en materia de Derechos Humanos y Memoria Democrática de la Fiscalía General del Estado, Dolores Delgado, y otros expertos argentinos que combaten la impunidad.
El momento más emotivo de este homenaje lo ha protagonizado el actor Juan Diego Botto, cuyo padre es uno de los desaparecidos de la dictadura militar. Con lágrimas en los ojos, Botto ha defendido que mirar atrás es "un ejercicio necesario para entender lo que somos y reivindicar la lucha de nuestros padres".
Botto se ha referido al "genocidio en Gaza" al señalar que es una situación que parece que se vive con "impotencia y desamparo", pero ha insistido en que hay que echar la vista atrás "y recoger las victorias del pasado".
"Si pudimos, podemos, si todo un pueblo que había sufrido una dictadura fue capaz de acabar con esa impunidad y juzgar a los genocidas, podemos acabar con este momento genocida que estamos viviendo", ha asegurado.
La cantante y actriz Ana Belén ha puesto voz a una de esas historias que tantas veces han contado las abuelas de mayo sobre uno de esos bebés robados y entregado a una familia de la lista "siniestra" de padres que no podían tener hijos, "policías militares a un amigo de los asesinos" de sus padres.
Después, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha recordado esa "engrasada máquina del terror que se puso en movimiento en Argentina" y que asesinó e hizo desaparecer a miles y miles de personas para lamentar que aún hoy haya personas que lo cuestionen, como el presidente argentino, Javier Milei, o que haya en nuestro país "nostálgicos del franquismo".
No obstante, "tenemos el antídoto, que es la democracia y la memoria", ha subrayado Torres, que ha emplazado a contar las historias de todas esas víctimas: "nunca más la impunidad del olvido".
Antes, José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha señalado que el asesinato de esas 307 personas, muchas de las cuales buscaron en Argentina "refugio y libertad", huyendo del franquismo,y precisamente pagaron con sus vidas "su compromiso con la libertad y la justicia".
El ministro ha dicho que esos crímenes "nos interpelan a todos como humanidad", insistiendo en que este Gobierno "asume el deber" de recordar y recordarles y continuar su búsqueda, recalcando el compromiso de España con la democracia "cuando hay fuerzas que la quieren deteriorar agitando discursos de extrema derecha". EFE
