Madrid, 16 abr (EFE).- Casi un centenar de iniciativas legislativas están en plazo de enmiendas en el Congreso y en torno al 40 % de ellas llevan más de un año en el cajón, al aprobarse prórrogas semanales de forma sistemática. El Constitucional acaba de ampara al PP frente a esa práctica que bloquea proyectos y proposiciones e impide su tramitación.
La sentencia dictada este martes por unanimidad en el pleno del Constitucional señala que la Mesa del Congreso que presidió la socialista Meritxell Batet vulneró los derechos de los diputados a ejercer sus funciones representativas al prorrogar 71 veces el plazo para registrar enmiendas a un proyecto de ley.
Pero la maniobra de aquella Mesa para paralizar iniciativas no era nueva, ya que se había usado en anteriores legislaturas, y sigue en vigor en esta.
El proyecto de ley que más polvo acumula en el Congreso en estos momentos es el de Familias, que el Consejo de Ministros envió a la Cámara para su tramitación urgente en febrero de 2024 y que ha visto ampliar los plazos para que los grupos presenten enmiendas hasta en 81 ocasiones.
Como lo exigía la UE, algunas de las medidas que recogía ese proyecto se han aprobado desde entonces vía decretos ley, como los nuevos permisos laborales y de conciliación, pero asociaciones de familia y de infancia reclaman que salga adelante el texto completo, que buscaba garantizar la protección económica y social a todas las familias, y, por ejemplo, consideraba numerosas las familias monoparentales con dos hijos.
Hay más iniciativas registradas en el Congreso en 2024 y paralizadas, como el proyecto de ley de universalidad del Sistema Nacional de Salud, que ha visto ampliar los plazos de enmiendas 69 veces; o el decreto ley para suspender los desahucios de personas vulnerables, que comenzó a tramitarse como proyecto hace más de año y medio y sigue congelado.
En total hay 14 proyectos de ley que esperan a ser tramitados desde 2014 y una veintena más que fueron registrados en 2025, iniciativas muchas de ellas para las que se acordó un trámite urgente y con las que el Gobierno prometió, por ejemplo, recuperar la Comisión Nacional de la Energía, mejorar las fórmulas para determinar la edad de los migrantes, o dificultar el acceso de los menores al alcohol.
A los proyectos de ley remitidos por el Ejecutivo al Congreso se suman en la nevera de la Cámara Baja Congreso una veintena de proposiciones de ley registradas por los grupos parlamentarios, otra veintena procedente del Senado, cuatro iniciativas enviadas por comunidades autónomas y dos iniciativas legislativas populares.
Uno de los ejemplos paradigmáticos del bloqueo es la iniciativa legislativa popular que persigue establecer ratios mínimos de enfermeras para garantizar la seguridad de los pacientes, avalada por una amplia mayoría del hemiciclo en diciembre de 2024.
Era la segunda vez que superaba ese primer trámite parlamentario, porque la iniciativa ya había sido registrada en la anterior legislatura y, después de 83 prórrogas en los plazos de enmiendas, se convocaron las elecciones y no llegó a ver la luz.
La segunda iniciativa legislativa popular cuya tramitación no arranca ha sido impulsada por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) con el aval de más de 700.000 firmas y busca establecer criterios "más justos" en el copago del sistema de atención a la dependencia.
Superó la primera votación en el pleno en octubre de 2024, con apoyo del PSOE y el PP, pero su tramitación no ha avanzado y los plazos de enmiendas se han ampliado ya en 56 ocasiones. EFE


