El Real Madrid encara una segunda temporada en blanco tras su eliminación en la Champions y una Liga prácticamente perdida

El conjunto blanco peleó la eliminatoria ante el Bayern hasta el final pero la derrota y la mala situación en las competiciones domésticas anticipan otra temporada sin trofeos para la entidad madridista

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Jude Bellingham (i) y Antonio Rudiger, del Real Madrid, tras encajar el 3-3 ante el Bayern en la vuelta de cuartos de la Champions. EFE/EPA/RONALD WITTEK
Jude Bellingham (i) y Antonio Rudiger, del Real Madrid, tras encajar el 3-3 ante el Bayern en la vuelta de cuartos de la Champions. EFE/EPA/RONALD WITTEK

El Real Madrid estuvo cerca de mantenerse con vida en la Champions League, la única competición en la que tenían opciones reales de conseguir un trofeo esta temporada. Sin embargo, la profecía no se cumplirá, pues el Bayern de Múnich ha eliminado al conjunto merengue de su competición fetiche por un global de 6-4.

El conjunto dirigido por Arbeloa viajó a Alemania con la misión de realizar una nueva gesta europea, remontar el 1-2 de la ida en el Bernabéu. El partido se desarrolló con acometidas constantes de ambos conjuntos que acabaron derivando en goles, llegando al minuto 86 con un 2-3 favorable a los españoles que mantenía el empate en la eliminatoria.

Los tres tantos de Güler y Mbappé para el Madrid, y los dos de Pavlović y Kane para los locales se reflejaban en el marcador a escasos minutos del final. Sin embargo, la segunda amarilla mostrada por el colegiado a Eduardo Camavinga tras retener el balón al cometer una falta ha decidido el final del encuentro.

El árbitro expulsa a Camavinga por segunda amarilla (REUTERS/Michaela Stache)
El árbitro expulsa a Camavinga por segunda amarilla (REUTERS/Michaela Stache)

“Nadie entiende la expulsión de Camavinga. Se ha cargado una eliminatoria”, afirmaba Arbeloa ante la prensa. Y es que tras esa acción, el conjunto bávaro ha sentenciado la eliminatoria con goles de Luis Díaz y Olise que han dejado al Real Madrid fuera de la competición con un sabor amargo y con la posibilidad de quedarse por segundo año consecutivo sin trofeos.

Pobre rendimiento en la temporada

El Real Madrid disputaba esta temporada cuatro competiciones contando la europea, en la que han demostrado un mejor rendimiento en citas puntuales ante rivales de entidad como el Mánchester City o el propio Bayern. Sin embargo, la realidad en España es muy distinta a lo reflejado en el Viejo Continente.

Empezando por la única final disputada esta temporada, el equipo de la capital perdió ante el FC Barcelona en la Supercopa de España. En ese partido, en el que Xabi Alonso ya estaba en la cuerda floja, el equipo encontró de cierta forma la manera de competir a un equipo que por entonces se presentaba en buena dinámica. De igual forma los culés vencieron por 3-2 en Arabia Saudí y la dirección del cuadro blanco decidió cesar a su entrenador.

Xabi Alonso fue cesado tras la derrota en la Supercopa de España (Europa Press)
Xabi Alonso fue cesado tras la derrota en la Supercopa de España (Europa Press)

El tolosarra fue sustituido en el banquillo por Álvaro Arbeloa, que subía del Castilla, y en su primer partido, el salmantino fue eliminado de la Copa del Rey en octavos ante el Albacete, equipo de la segunda división. El ‘espartano’ alineó a varios jugadores del filial y dejó sin convocar a las grandes estrellas, algo que se le echó en cara al entrenador, ya que en una semana a mediados de enero, el Real Madrid había dicho adiós a dos posibles títulos.

En liga la situación se presentaba diferente, pues Alonso había obtenido buenos resultados y cierta regularidad que mantuvo al equipo en el liderato hasta mediados de campaña. Sin embargo, tras su cese, la llegada de Arbeloa y los malos resultados permitieron presenciar el descontento de la afición con los jugadores y los altos mandos del equipo en varias ocasiones en el Santiago Bernabéu.

Vinícius tras la eliminación del Real Madrid en Copa del Rey (REUTERS/Pablo Morano)
Vinícius tras la eliminación del Real Madrid en Copa del Rey (REUTERS/Pablo Morano)

A partir de ahí, una vez con Arbeloa asentado en la banda, el equipo empezó a sacar resultados, más por talento y coraje que por juego, que le permitieron mantenerse en la pelea. Pese a ello, las derrotas ante rivales como Getafe, Osasuna o Mallorca, han llevado al equipo a su situación actual: segunda posición a nueve puntos del líder y con siete partidos por disputarse.

Matemáticamente hay opciones de obtener el campeonato, y al Real Madrid nunca hay que darle por vencido, pero la situación se presenta muy complicada para los blancos que incluso podría presenciar cómo el FC Barcelona gana la liga en el ‘Clásico’ si ambos ganan todos sus partidos hasta entonces y el conjunto catalán vence el duelo directo.

Motivos del año en blanco

Más allá de los malos resultados, el entorno del Real Madrid se ha visto rodeado y sumergido en un constante clima de tensión y dudas durante gran parte de la temporada. La campaña empezaba con ilusión tras la llegada de uno de los entrenadores más prometedores y demandados de Europa, Xabi Alonso. Un perfil con ideas innovadoras y con conocimiento del club que, pese a la derrota en el Mundial de Clubes, comenzó el año con buenos resultados aunque sin acabar de implementar su estilo por completo.

Bronca del Bernabéu al Real Madrid

Sin embargo, algo se rompió en el momento de la sustitución de Vinícius en el partido que ganaron por 2 a 1 ante el FC Barcelona el 26 de octubre. El espectáculo del brasileño ante el cambio para asegurar el resultado dio la vuelta al mundo y marcó el inicio del fin de Xabi Alonso como entrenador del Madrid. Vini pidió disculpas posteriormente, sin mencionar al entrenador, y el club no tomó parte en esta situación.

Hasta entonces el equipo marchaba líder en liga y en el top-8 en Champions y con una racha de 12 victorias en 13 partidos. A partir de esa situación el conjunto mostró ciertas debilidades y seguía sin encontrar una hoja de ruta clara sobre el césped. Por lo que las malas sensaciones, algunos pobres resultados en liga entre noviembre y diciembre y el cansancio de Alonso con la plantilla dieron lugar a su marcha del club.

El técnico del Real Madrid Xabi Alonso estrecha la mano de Vinícius Júnior durante el partido contra Juventus en la Liga de Campeones, el miércoles 22 de octubre de 2025, en Madrid. (AP Foto/Manu Fernández)
El técnico del Real Madrid Xabi Alonso estrecha la mano de Vinícius Júnior durante el partido contra Juventus en la Liga de Campeones, el miércoles 22 de octubre de 2025, en Madrid. (AP Foto/Manu Fernández)

La salida del vasco generó una división entre la afición, pues había una posición en contra de los métodos y resultados del técnico y otra contra la actitud y rendimiento de los jugadores. Pese a los goles de Mbappé (40 en la temporada) y las brillantes actuaciones de Courtois en la mayor parte de la temporada, el equipo no ha encontrado un nexo que se capaz de unir a sus estrellas en la parte ofensiva y ha concedido con claridad en defensa.

Futuro incierto

Arbeloa parecía haber sido un catalizador al activar a jugadores que estaban muy por debajo de su nivel como Vinícuis o Valverde, y con la incorporación de jóvenes como Pitarch, aunque el equipo ha seguido acusando la falta de ideas y creatividad que les permitan una regularidad tanto en las competiciones domésticas como en Europa.

Ese bajo rendimiento de grandes estrellas, que habían demostrado grandes capacidades en el club, como Bellingham, Rodrygo, Camavinga o los mencionados Vinícius o Valverde en ciertos tramos han generado dudas en cuanto a su compromiso y la planificación de la plantilla.

Thiago Pitarch regateando a Leo Petrot (REUTERS/Violeta Santos Moura)
Thiago Pitarch regateando a Leo Petrot (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Ni Mbappé con sus goles se ha salvado de las críticas por su falta de conexión con el brasileño o algunas decisiones técnicas sobre el campo. La afición echa en falta jugadores de perfiles similares a Kroos o Modric que sepan unir esas piezas para potenciar la organización y el ataque y que el rendimiento pueda ser constante en el tiempo.

A esta inestabilidad en la plantilla y el modelo de juego se suma la figura del entrenador, ya que está en duda la continuidad de Arbeloa. En los últimos días han salido nombres como Klopp, Pochettino o Deschamps aunque solo son meros rumores.

El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa (REUTERS/Michaela Stache)
El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa (REUTERS/Michaela Stache)

Lo que es una realidad es que el Real Madrid va a cerrar su segundo año consecutivo sin títulos y el cuadro merengue tendrá que intentar acabar la liga de la mejor manera posible y comenzar a pensar en los nuevos proyectos de cara a la nueva temporada. Una campaña que estará exigida de resultados inmediatos, que si no llegan, podrían desencadenar una gran inestabilidad entre la afición madridista.