Los titulares de la quinta jornada del juicio del caso Kitchen

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Madrid, 15 abr (EFE).- Ignacio Cosidó, quien fuese director de la Policía Nacional cuando en 2013 supuestamente se orquestó desde el Ministerio del Interior la operación Kitchen, ha protagonizado con su declaración como testigo la quinta sesión del juicio sobre este presunto operativo parapolicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas, del que se ha desvinculado.

Cosidó ha dicho que no tuvo conocimiento de esta operación y que solo conocía la investigación de la UDEF sobre el caso Gürtel, en un juicio en el que están acusados sus superiores, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, y también el que era su subordinado, el director adjunto operativo (DAO) de la Policía de aquella época, Eugenio Pino.

Cosidó ha dejado los principales titulares de esta quinta jornada, en la que también han declarado policías que dirigieron o coordinaron el seguimiento a la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, durante el verano de 2013.

"Recuerdo perfectamente la investigación Gürtel, pero como cocinero o 'kitchen' no tengo constancia de haberlo oído", ha dicho en su declaración como testigo Cosidó, cuya declaración estaba prevista para ayer pero se tuvo que posponer ante la exhaustiva declaración del principal responsable policial de la investigación de este caso.

A preguntas de la Fiscalía, que pidió sin éxito imputarle durante la instrucción, Cosidó ha dicho desconocer Kitchen y que no tenía conocimiento preciso de la investigación de la UDEF sobre Gürtel porque los funcionarios deben guardar secreto de las investigaciones y a quien tienen que informar es "a jueces y a fiscales" y "en ningún caso a los órganos políticos o administrativos".

El exdirector de la Policía -cargo que ocupó entre 2012 y 2016- ha limitado su relación con el excomisario José Manuel Villarejo -uno de los acusados- a un saludo protocolario el día de su toma de posesión, mientras que con la entonces secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha María Dolores de Cospedal tuvo "encuentros esporádicos" en actos de su partido.

También se ha desvinculado Cosidó del aprobado en la oposición de Policía Nacional logrado por Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas y presunto confidente de la operación Kitchen, y ha mostrado su confianza en el sistema por el que este obtuvo una plaza, un nombramiento que la Fiscalía pide anular.

El excomisario general de Información Enrique Barón ha asegurado que la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF), encargada de la investigación del caso Gürtel, nunca pidió apoyo para tareas de vigilancia y seguimiento a la familia del extesorero Luis Bárcenas, concretamente a su mujer Rosalía Iglesias.

A preguntas del fiscal, ha relatado la estrecha relación que mantenía entonces el Director Adjunto Operativo (DAO) Eugenio Pino, uno de los diez acusados, con el jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, el Gordo, eximido de sentarse en el banquillo por motivos de salud.

Cada semana o cada quince días, ha dicho, García Castaño se iba a tomar un café con Eugenio Pino y este testigo, superior jerárquico de el Gordo, considera que sería "no muy ortodoxo" que el DAO llamase a despachar a su subordinado puenteándole, algo que, ha sostenido, no dice que haya pasado.

El dispositivo de vigilancias a Rosalía Iglesias se levantó en octubre de 2013 cuando la mujer de Bárcenas dio aviso al 091 de que la estaban siguiendo. Los responsables del operativo concluyeron que un agente cruzó indebidamente una calle para no perder el seguimiento y eso puso en alerta a la mujer.

Así lo ha relatado en su declaración como testigo el exjefe del área especial de seguimientos de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía (UCAO), que ha dicho además que fue el entonces jefe de la UCAO, Enrique García Castaño, quien le ordenó hacer seguimientos a Rosalía Iglesias tras ingresar su marido en prisión preventiva en julio de 2013 tras conocerse que ocultaba casi 50 millones de euros en Suiza.

En las vigilancias se le facilitaron gran cantidad de matrículas, y cuando este agente preguntó a García Castaño cómo las conseguía este le confesó que se las proporcionaba el chófer de Bárcenas, el acusado Sergio Ríos, a quien la trama Kitchen captó presuntamente como confidente a cambio de un sueldo mensual de 2.000 euros y de facilitar su ingreso en la Policía.

Mariano Hervás, mando policial, ha declarado que su superior, el comisario Enrique García Castaño, le dijo en 2013 que había que seguir a Rosalía Iglesias por "orden directa" del director adjunto operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino.

Hervás dirigió los seguimientos a Rosalía Iglesias en el verano de 2013, cuando García Castaño se fue de vacaciones. Su comisario le dijo que estaban haciendo un "servicio rutinario", "por orden directa del DAO", que había problemas a la hora de encontrar el dinero del extesorero y él se limitó a cumplir órdenes y pensó que el seguimiento tendría que ver con la investigación de la Comisaría General de Policía Judicial, que entonces investigaba el caso Gürtel.

El juicio de Kitchen se retomará mañana, jueves, con la declaración de agentes policiales que estaban citados inicialmente este miércoles, pues esta vista oral acumula ya en su segunda semana retrasos en las declaraciones de los testigos. EFE

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