Vox no sabe si quiere más a papá o a mamá: el partido de Santiago Abascal hace equilibrios entre Donald Trump y Giorgia Meloni

La portavoz del partido en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, califica de “poco comprensibles” las críticas de Trump y reivindica a Meloni como “aliada y amiga”

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A la derecha, imagen de Santiago Abascal, líder de Vox, junto a Donald Trump, y la derecha, Abascal junto a Giorgia Meloni. (Ambas vía X)
A la derecha, imagen de Santiago Abascal, líder de Vox, junto a Donald Trump, y la derecha, Abascal junto a Giorgia Meloni. (Ambas vía X)

Es conocido que Vox ha encontrado en Estados Unidos e Italia su bastón de apoyo en el terreno de la ultraderecha internacional. Sin embargo, el partido que lidera Santiago Abascal avanza y recula a medida que sus formaciones amigas se meten en problemas. Dentro de la derecha radical europea, Vox se ha consolidado como el aliado más fiel de Donald Trump. Sin embargo, esa lealtad le ha obligado en repetidas ocasiones a hacer equilibrios para no respaldar decisiones que podrían perjudicar a España. Los aranceles, Venezuela, Groenlandia, Irán y ahora el Papa León XIV han puesto al partido en varias situaciones incómodas.

“No le tengo miedo a la Administración Trump”, dijo tajante el nuevo pontífice este lunes tras los ataques vertidos por el presidente estadounidense: “El papa León XIV es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, afirmó Trump después de que el papa, nacido en Estados Unidos, se pronunciara en contra de la guerra entre Irán y Oriente Próximo.

En ese contexto, la reacción de Giorgia Meloni ha terminado de tensar la cuerda. La primera ministra italiana, que en varias ocasiones ha presumido de su amistad con Vox, y viceversa, salió en defensa del pontífice y calificó de “inaceptables” las palabras de Trump. “El papa es la cabeza de la Iglesia Católica, y es justo y apropiado que abogue por la paz y condene toda forma de guerra”, ha señalado esta, quien además ha roto el acuerdo militar entre Italia e Israel.

Choque entre aliados

Desde el Congreso, este miércoles la portavoz de Vox, Pepa Rodríguez de Millán, ha tratado de templar el choque. Así, ha tachado de “poco comprensibles” las críticas del líder estadounidens y ha reivindicado a Meloni, a quien ha llamado “aliada y amiga”, como “una de las políticas más valientes del mundo”. Sobre el Papa, optó por marcar distancias con el terreno político: “No está para someterse a ningún político”, afirmó.

El líder de Vox y la presidenta italiana, a la cabeza de Hermanos de Italia, se encuentran en la residencia familiar de Abascal para celebrar el año nuevo. / Captura de pantalla de X

Todo ello pese a que Vox abandonó en 2023 el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, liderado por Meloni, para integrarse en Patriotas, impulsado por el ex primer ministro húngaro Viktor Orbán. Aun así, la formación sigue presumiendo de buena relación y sintonía con la dirigente italiana, que mantiene además una estrecha amistad personal con Santiago Abascal.

En los últimos meses, Vox ha tenido que hacer equilibrios para adaptarse a Trump. A principios de año, cuando el presidente estadounidense llegó a plantear la anexión del territorio danés —en plena crisis diplomática con la Unión Europea—, Vox evitó posicionarse. “Si tenemos que tener una opinión de todo en la vida, incluso de Groenlandia, yo la verdad... No pensamos sobre Groenlandia. Tenemos bastante con Pedro Sánchez y la corrupción como para ponernos a pensar en Groenlandia”, llegó a afirmar su portavoz, José Antonio Fúster, restando importancia a una crisis que tensaba la OTAN y las relaciones transatlánticas.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, se reúne con Donald Trump en el marco de la CPAC. Washington, 24 de febrero de 2024. (VOX)
El presidente de Vox, Santiago Abascal, se reúne con Donald Trump en el marco de la CPAC. Washington, 24 de febrero de 2024. (VOX)

El conflicto con Irán ha seguido el mismo patrón. El ‘No a la guerra’ defendido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez el pasado febrero, horas después del inicio de los bombardeos de EEUU e Israel. Por su lado, el partido de Santiago Abascal respaldó los ataques de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, aunque su líder se limitó a afirmar que veía “con gran esperanza” que el “régimen de los ayatolás pueda caer” y deslizó reproches hacia Trump.

Algo similar ocurrió con los aranceles impuestos a Europa el verano pasado. Lejos de cargar contra Washington, Vox culpó directamente a la UE, achacando el resultado de la negociación a los “terribles errores” cometidos por la UE durante las conversaciones con el presidente norteamericano.

Entre Washington y Roma, entre la estrategia internacional y el interés nacional, el partido de Santiago Abascal vuelve a caminar por la cuerda floja.