Nuevo juicio por muerte de Maradona comienza con nuevas estrategias y acusaciones cruzadas

Guardar

Florencia Pessarini

Buenos Aires, 14 abr (EFE).- Un nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, en el que se juzga a siete trabajadores de la salud, comenzó este martes con el foco puesto en los cuidados domiciliarios que el futbolista recibió en los días previos a su fallecimiento, con estrategias renovadas de las defensas y acusaciones cruzadas entre los imputados.

Tras la anulación del primer juicio el 29 de mayo de 2025 debido al mal accionar de la jueza Julieta Makintach, de quien se descubrió que participaba de un documental sobre la causa llamado 'Justicia Divina', un nuevo proceso judicial comenzó este martes en un tribunal en las afueras de Buenos Aires para determinar si los médicos encargados de cuidar a Maradona en sus últimos días tuvieron responsabilidad en su muerte.

Al igual que el año pasado, el juicio se lleva a cabo en los tribunales de la localidad de San Isidro, en esta ocasión a cargo de los magistrados Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani.

La audiencia de este martes contó con la presencia de las tres hijas de Maradona -Dalma, Gianinna y Jana-, así como de una enorme cantidad de medios de comunicación y un puñado de seguidores del exfutbolista, fallecido el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, tras un paro cardiorrespiratorio cuando recibía cuidados domiciliarios en una vivienda de un barrio exclusivo a las afueras de la capital argentina.

Patricio Ferrari, el fiscal que lleva adelante la acusación de homicidio simple con dolo eventual contra los médicos, aseguró durante sus alegatos de apertura que los imputados "abandonaron a Maradona, condenándolo a su suerte" y que existieron múltiples señales de alarma que "decidieron no escuchar".

Fernando Burlando, el abogado de Dalma y Gianinna, afirmó durante la audiencia que el astro "fue asesinado" y consideró que las conductas de los médicos "no fueron negligencias ni meras omisiones", sino que "sabían la peligrosidad que implicaban sus actos".

El neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado por la muerte del exfutbolista, estrenó este martes una defensa renovada con la incorporación de Roberto Rallin, que se sumó a Francisco Oneto, también abogado del presidente argentino, Javier Milei.

"Si Diego viviera, pediría la absolución de Luque", expresó Rallin y provocó el disgusto de las hijas del 'Diez'.

Uno de los argumentos novedosos de la defensa de Luque fue que el neurocirujano "no estaba a cargo" de la salud de Maradona, a pesar de que, durante el primer juicio, numerosas pruebas mostraron que él era su médico de cabecera.

Los representantes de otros de los acusados rechazaron este argumento y anticiparon que durante el juicio quedará probado que tanto Luque como la psiquiatra Agustina Cosachov eran los "médicos tratantes" del futbolista.

La defensa del médico clínico Pedro Di Spagna afirmó que su representado "no formaba parte del equipo tratante" y que solamente asistió al domicilio para una interconsulta.

 "Equiparan la responsabilidad de quienes seguían las órdenes y quienes las daban", expresó la defensa del coordinador de enfermeros, Mariano Perroni.

Ante el argumento de la querella de que Maradona tuvo "una agonía de 12 horas" previo a su muerte, la defensa del enfermero Ricardo Almirón aseguró que la mañana del día del fallecimiento su cliente abrió la puerta corrediza de la habitación de Maradona y "a distancia, lo observó respirar".

Además, aseguró que “el chequeo de los signos vitales no estaba indicado por el médico tratante” y que el enfermero "hizo de más" al realizarlos de todas maneras.

La querella resaltó la "inacción" del equipo médico ante las señales observables del deterioro físico del ídolo, entre las que mencionaron un edema generalizado de pies a cabeza que provocó una hinchazón notable debido a la acumulación de tres litros de líquido en distintas partes de su cuerpo.

 Durante el juicio, que se prevé se extienda por tres meses con audiencias todos los martes y jueves, se presentarán como prueba la declaración testimonial de un centenar de testigos, los mensajes intercambiados por los principales involucrados y evidencia médica.

Además de Luque, Cosachov, Di Spagna, Perroni y Almirón, también están acusados el psicólogo Carlos Díaz y la doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical, Nancy Forlini.

Tal como sucedió en el proceso judicial de 2025, el nuevo juicio se centrará, en principio, en la decisión de llevar a cabo los cuidados de Maradona fuera de un centro médico, así como la calidad de los mismos, elementos que podrían indicar si la muerte del astro era evitable y qué responsabilidades penales tendrían los profesionales de la salud que lo atendieron. EFE

(foto)(video)