Murcia, 14 abr (EFE).- Unas 9.000 hectáreas de regadíos ilegales en el entorno del Mar Menor, en Murcia, han cesado ya su actividad, lo que ha evitado que se viertan a la laguna salada unas mil toneladas de nitratos desde que se puso en marcha el proceso de detección, clausura y restitución de estos cultivos.
Es una de las conclusiones que ha dado a conocer este martes el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, tras la reunión de la Comisión Interadministrativa del Mar Menor, en la que ha participado también el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, así como los representantes de los municipios ribereños.
En una rueda de prensa tras el encuentro, Morán ha destacado que esas 9.000 hectáreas conforman el total de regadíos ilegales que había en la zona, por lo que todos están ya localizados y con expedientes de cierre en marcha.
De ellas, más de 7.000 hectáreas han sido ya intervenidas por la comunidad autónoma y se está llevando a cabo su proceso de restauración ambiental, principalmente convirtiendo esas superficies en cultivos de secano.
Además, las medidas puestas en marcha para la restitución de los suelos mineros en la cabecera de la cuenca sur del Mar Menor evitaron durante la dana Alice que llegaran a este ecosistema unas 1.800 toneladas de metales contaminantes.
Ambas actuaciones forman parte de la amplia batería de medidas del Marco de Actuaciones Prioritarias para la protección del Mar Menor, dotado con 675 millones de euros, de los que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha movilizado ya unos 589 millones, el 85 por ciento del total, ha detallado Morán.
En concreto, están ya comprometidos 278 millones de euros, el 41 por ciento, y certificados otros 133 millones, el 20 por ciento del total.
Entre las iniciativas más ambiciosas puestas en marcha de manera conjunta por el Estado y la comunidad autónoma, tanto Morán como el consejero Vázquez han destacado el proyecto de recuperación del humedal de El Carmolí, en fase de ejecución y que va a actuar sobre unas 350 hectáreas.
En concreto, la comunidad autónoma está llevando a cabo las tareas de restitución de la superficie original del humedal, de unas 300 hectáreas en las que se han invertido 850.000 euros para la retirada de unos 8.000 metros cuadrados de pavimentos y superficies artificiales y la eliminación de especies invasoras y plantación de unos 18.000 ejemplares de vegetación autóctona.
En cuanto a la recogida de biomasa, una de las actuaciones prioritarias que desempeña el Gobierno murciano para evitar la proliferación de lodos y la pérdida de oxígeno en el Mar Menor, a lo largo de 2025 se retiraron 8.821 toneladas, un 34 por ciento más que en 2024, y hasta el 8 de abril de este año se han eliminado ya 4.663 toneladas, el doble de las recogidas en las mismas fechas del año pasado, ha informado Vázquez.
A ello se suman otros proyectos como la instalación de fondeaderos ecológicos en las zonas de protección alrededor de las islas del Mar Menor, que serán los únicos que podrán usar las embarcaciones para hacer sus fondeos este verano, o el proyecto piloto de modelos de desnitrificación de aguas superficiales y subterráneas. EFE
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