Ciudad Real, 7 abr (EFE).- La mejora de la presencia de agua en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) ha impulsado un notable aumento de aves, con especial protagonismo de especies en peligro de extinción como la malvasía cabeciblanca, la cerceta pardilla o el porrón pardo, según refleja el último censo realizado en marzo.
Así lo ha destacado en declaraciones a EFE este martes el director del parque, Carlos Ruiz de la Hermosa, quien ha valorado de forma positiva los resultados obtenidos en este censo.
Ruiz de la Hermosa ha comentado que “hay que considerar estos datos como un censo de mínimos, ya que somos conscientes de que se nos escapan muchas aves ante la actual situación de inundación plena del parque”, y ha insistido en que “los datos son muy positivos”.
El censo, llevado a cabo entre el 16 y el 20 de marzo, pone de manifiesto la recuperación del humedal y su impacto directo en la biodiversidad.
Entre los datos más destacados figura el crecimiento de especies emblemáticas como el pato colorado, que roza los 2.000 ejemplares frente a los más de 1.200 registrados en 2025, o el porrón europeo, que prácticamente duplica sus cifras hasta alcanzar los 1.951 individuos.
También adquieren relevancia las especies amenazadas incluidas en programas de seguimiento nacional, y en este grupo el parque ha contabilizado 140 ejemplares de porrón pardo (70 el año anterior), 164 de malvasía cabeciblanca (30 en 2025) y 40 de cerceta pardilla, lo que supone cuadruplicar los registros previos.
“Son cifras muy importantes para especies que están en una situación delicada”, ha subrayado Ruiz de la Hermosa.
El incremento es generalizado en el conjunto de anátidas, destacando los 1.035 ejemplares de cuchara común, las cerca de 750 cercetas comunes o los más de 500 ánades azulones (548) y frisos (529), muy por encima de los datos del año pasado.
También se han registrado 46 ánades rabudos, aunque en este caso con un descenso respecto a 2025, y la presencia, aún escasa pero significativa, de cerceta carretona, con cuatro ejemplares.
Además, el censo refleja la buena evolución de otras especies acuáticas. Así, el zampullín cuellinegro experimenta uno de los mayores incrementos, pasando de 326 a 1.126 ejemplares, mientras que el zampullín común crece de forma muy notable hasta los 219 individuos y el somormujo lavanco también aumenta su presencia, pasando de 55 a 101 ejemplares.
En cuanto a otras especies ligadas al humedal, destacan las cifras de morito común, que pasa de 25 a 223 ejemplares, y la recuperación de la garceta común, ausente en 2025 y con 34 ejemplares censados este año.
Por el contrario, algunas especies como la cigüeña blanca o la garza real muestran descensos puntuales, en buena medida vinculados a movimientos estacionales.
El censo también pone de relieve la importancia del parque para aves como la gaviota reidora, que alcanza los 2.480 ejemplares, duplicando ampliamente los datos del año anterior, mientras que otras como el cormorán grande reducen su presencia de 117 a 64 individuos.
Uno de los datos más relevantes es la reaparición del bigotudo, una especie en clara regresión a nivel nacional que llevaba años sin observarse en el parque: “Un dato muy importante son los siete bigotudos observados”, ha señalado el director, que ha destacado el valor ecológico de este hallazgo.
El seguimiento también ha permitido constatar un importante paso migratorio de rapaces: es el caso del milano negro, con cerca de 1.400 ejemplares contabilizados, o la presencia de águilas pescadoras, con cuatro ejemplares detectados.
Ruiz de la Hermosa ha señalado que se sigue constatando la presencia del águila imperial ibérica en el parque, lo que refuerza el valor del espacio natural para aves de alto interés. EFE.
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