El Thyssen de Málaga ofrece una crónica del arte desde los 60 con la Colección Suñol Soler

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Málaga, 27 mar (EFE).- El Museo Carmen Thyssen de Málaga ofrece en su nueva exposición temporal, 'Archipiélago', una crónica en tiempo real de lo que se cocía en el arte entre 1960 y 1980 gracias a la pasión coleccionista del empresario y filántropo barcelonés Josep Suñol Soler, que reunió un millar de piezas.

"Hemos considerado que la heterogeneidad de los nombres y las propuestas artísticas era el punto fuerte de la exposición", ha señalado este viernes a los periodistas Bárbara García, comisaria junto a Alberto Gil de esta muestra en la que se han seleccionado 45 obras de 35 artistas.

De esa heterogeneidad nace "el concepto de archipiélago, varias islas unidas por un mar común, que eran los gustos y la pasión coleccionista de Suñol Soler", ha añadido.

"Hemos querido que las obras hablen por sí mismas al espectador y hemos propuesto diálogos entre ellas", ha afirmado la comisaria, que ha agregado que se ofrecen "imágenes de la modernidad que coleccionó Suñol desde finales de los 60 hasta su fallecimiento y una crónica en tiempo real de lo que ocurría en el arte en España y a nivel internacional".

La exposición muestra "a un coleccionista que se interesó por el arte que se producía en su tiempo, desde la proximidad, en Barcelona y Cataluña, que mantuvo una relación estrecha con los artistas, a los que visitaba en sus estudios, y que tuvo el apoyo del galerista Fernando Vijande".

"Es un arte que plantea preguntas que no siempre tienen respuesta, en el que no se va a lo fácil, a lo figurativo, y en el que también están grandes protagonistas de las vanguardias como Picasso, Miró o Braque. Nos cuenta parte de sus gustos e intereses, y narra lo que ocurría en el arte en esos momentos".

Testigo de excepción del nacimiento de esa colección fue Rodrigo Navia-Osorio, presidente de la Fundación Suñol, ahijado del coleccionista e hijo de Vijande.

"Aquí hay obras que conozco desde que nací, porque estaban en la casa de mi padrino, en el cuarto donde yo dormía. Las veo cómo quedan en el Museo y me deja impresionado", ha resaltado Navia-Osorio.

Ha señalado que "la colección nació como algo muy vivo, porque un señor tenía una casa e iba comprando cosas que le gustaban, no de una sola tendencia. Las obras estaban colocadas en su casa, eran como sus hijos y algunas de ellas no se han visto nunca o muy poco".

Entre las seleccionadas ha destacado una de las diez piezas de la serie 'Mao' (1972) de Andy Warhol, que fue la primera obra que creó el artista tras cinco años sin pintar después de ser tiroteado y estar al borde de la muerte, o la presencia de Luis Gordillo, que tuvo en Suñol uno de sus primeros mecenas para dedicarse al arte.

"Suñol fue uno de los primeros que empezó a coleccionar obra de Gordillo. Mi padre y él le pagaron un sueldo para que pintara y pudiera dejar de dar clases de francés", ha desvelado Navia-Osorio.

También es especial la historia de la obra de Picasso 'Busto de mujer con blusa amarilla', porque es una pieza que el artista malagueño regaló a su amigo Paul Éluard, quien aparecía en algunas fotografías junto a este 'collage' colgado en su casa.

Navia-Osorio ha destacado, además, cómo esta colección fue pionera en reunir piezas de mujeres en unos años en los que no abundaban las creadoras en el mundo del arte.

"Cuando Carmen Calvo estaba en la Facultad de Bellas Artes de Valencia en los años 70, era la única mujer, y en esta exposición, además de Calvo, están Susana Solano, Fina Miralles y Eva Lotz, que en una colección de los 70 es algo rarísimo", ha dicho. EFE

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