
El regreso a España de los militares que participaban en la misión de la OTAN en Irak marcó el final de una etapa caracterizada por la tensión creciente y las dificultades operativas en ese país. Al reunirse en el Cuartel General de la OTAN en Nápoles, la ministra de Defensa, Margarita Robles, trasladó su “orgullo” y “reconocimiento” a los militares españoles que estuvieron desplegados en Irak, señalando especialmente el contexto marcado por la inestabilidad reciente. Según informó el Ministerio de Defensa en un comunicado recogido por el medio, Robles expresó que, tanto en Irak como en otros escenarios internacionales, las Fuerzas Armadas españolas demuestran un compromiso constante con la paz y la seguridad, resaltando la profesionalidad y seriedad de sus integrantes.
La visita de la ministra Robles al cuartel de la OTAN en Nápoles tuvo como objetivo principal el encuentro con varios militares españoles que forman parte de la 'Nato Mission Irak'. En esta reunión estuvieron presentes el secretario general de Política de Defensa, almirante Juan Francisco Martínez Núñez, así como el general de brigada Pedro Erice, quien ejerció la jefatura del contingente español en Irak, además de otros seis militares que compartieron con la ministra sus experiencias en la misión. De acuerdo con la información consignada por el Ministerio de Defensa, Robles aprovechó la ocasión para agradecer directamente la labor de los militares españoles y destacar el ejemplo que suponen tanto a nivel nacional como internacional.
El pasado fin de semana concluyó la operación de la 'Nato Mission Irak' con el retorno de todos los militares españoles, después de que la OTAN suspendiera formalmente la misión debido al deterioro de la situación de seguridad en Irak. Tal como publicó el Ministerio de Defensa, Robles destacó que la actuación de las Fuerzas Armadas en este entorno complicado refuerza la imagen de España como un país comprometido con la defensa colectiva y la estabilidad internacional. Según sus palabras, "nuestras Fuerzas Armadas dejan patente un compromiso y un trabajo férreo en la defensa de la paz y la seguridad que nadie puede poner en duda. Nuestros militares son envidiables, con una preparación y una seriedad que son objeto de elogio allí donde están y cuyo trabajo sirve de ejemplo y modelo para otros países".
Además, la ministra subrayó la apuesta estratégica de España por el multilateralismo, afirmando que es la vía más efectiva para responder a los desafíos de seguridad contemporáneos. Esta posición, informada por el Ministerio de Defensa, se refleja en la participación de militares y civiles españoles en misiones conjuntas bajo el paraguas de la OTAN y en la colaboración constante con aliados internacionales.
Según informó el Ministerio de Defensa, un total de 72 militares españoles y cuatro civiles se encuentran destinados actualmente en el Cuartel General de la OTAN en Nápoles. La función principal de estos efectivos es la planificación y ejecución de operaciones dirigidas a garantizar la paz, la seguridad y la integridad territorial de los países miembros de la Alianza Atlántica, tanto dentro como fuera del área de responsabilidad del Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR). La presencia de personal español en este cuartel refuerza la proyección internacional de las Fuerzas Armadas y su capacidad para operar en contextos multinacionales.
La labor del Cuartel General de Nápoles se ha intensificado tras el inicio de la invasión de Ucrania, ya que el Joint Force Command (JFC) de esta base se convirtió en la autoridad de referencia para la coordinación de tareas de vigilancia en su área de influencia. Entre las actividades más recientes figuran las operaciones bajo el nombre de 'Neptune Strike', así como otras misiones relevantes como la operación de la OTAN en Irak —actualmente suspendida—, el mantenimiento de la paz en Kosovo a través de la misión KFOR y el apoyo a la protección del espacio aéreo de Rumanía mediante la operación 'Southern Shield', según detalló el Ministerio de Defensa.
La visita de la ministra Robles también incluyó conversación directa con los militares españoles destinados en el cuartel napolitano, uno de los puntos neurálgicos de la estrategia y coordinación militar de la OTAN en el Mediterráneo y Europa oriental. El Ministerio de Defensa subrayó que la presencia española en esta instalación internacional demuestra la apuesta continuada de España por la seguridad compartida y el fortalecimiento de los lazos con los aliados.
Las misiones internacionales en las que participan los efectivos españoles bajo el mando de la OTAN —como en Irak, Kosovo y Rumanía— exigen una preparación técnica y profesional de alto nivel. Según explicó la ministra durante la reunión, la colaboración dentro de la Alianza ha permitido desarrollar capacidades operativas avanzadas, contribuyendo tanto al aprendizaje mutuo como a la protección colectiva.
Robles puso de relieve la diversidad de desafíos a los que se enfrentan actualmente las Fuerzas Armadas españolas en los distintos escenarios internacionales. Desde operar en entornos de alta tensión como Irak, hasta desempeñar labores de vigilancia aérea o intervención en crisis, la ministra reconoció la entrega de los militares y civiles españoles destinados en el extranjero, asegurando que su desempeño ha sido objeto de reconocimiento por parte de los socios de la OTAN, según reportó el Ministerio de Defensa.
El general de brigada Pedro Erice, encargado de liderar el contingente español en Irak, y otros mandos presentes en la reunión de Nápoles, transmitieron a la ministra sus impresiones sobre el desarrollo de la misión y los retos superados durante su estancia en el país asiático. Según recogió el Ministerio de Defensa, estos encuentros personales facilitaron que la titular de Defensa conociera de primera mano la situación que vivieron los efectivos desplazados, así como las dificultades derivadas del deterioro de la situación de seguridad que condujo a la suspensión de la misión y al regreso del contingente.
El Ministerio de Defensa concluyó que la dedicación mostrada por los militares españoles en Irak y en el Cuartel General de Nápoles evidencia el compromiso sostenido de España con las misiones internacionales de la OTAN y la seguridad global, reafirmando el papel de las Fuerzas Armadas como un referente para la Alianza y otros aliados internacionales.

