Juicio por una agresión homófoba a un menor transexual: "Te vamos a matar, travelo de mierda, eres una niña"

El proceso en Madrid examina presuntos ataques motivados por desprecio a la identidad de un adolescente, quien recibió insultos y golpes en dos episodios distintos, mientras el fiscal demanda cárcel y medidas restrictivas contra las responsables según la acusación

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La ausencia de una de las acusadas, declarada en rebeldía, y la falta de comparecencia de la víctima caracterizó la celebración del juicio en la Audiencia Provincial de Madrid donde se examinaron los hechos relacionados con una presunta agresión homófoba cometida contra un menor transexual en 2020. De acuerdo con la información publicada por el medio, la investigación del caso involucra dos episodios diferenciados de violencia y amenazas, ambos con un trasfondo de desprecio hacia la identidad sexual del adolescente afectado. El Ministerio Fiscal ha solicitado una condena de cerca de tres años de prisión para las acusadas, que incluyen sanciones adicionales como multas y medidas restrictivas de comunicación y acercamiento.

Según detalló la acusación, el primer incidente tuvo lugar el 18 de junio de 2020 en la confluencia del Camino de Perales y la calle Adora, en Madrid. Dos jóvenes, actuando de común acuerdo, agredieron al menor de 17 años identificado por las iniciales B. V. C., propinándole repetidos golpes que resultaron en lesiones físicas, específicamente una fractura de escafoides en la mano derecha del adolescente, quien requirió tratamiento médico y permaneció 37 días en proceso de curación, de los cuales 30 le impidieron sus actividades habituales.

La Fiscalía presentó pruebas de que meses después, el 20 de octubre de 2020, nuevamente el joven y su pareja, también menor de edad, enfrentaron otro episodio de violencia. Las mismas acusadas, en esta ocasión acompañadas por otras personas cuya identidad no se ha esclarecido, abordaron de nuevo a la víctima en la calle Remodelación. Según consignó el medio, en ese momento se repitieron las agresiones físicas y se agregaron amenazas verbales con expresiones vejatorias de contenido discriminatorio hacia la orientación y la identidad sexual de los afectados. Ambos jóvenes buscaron refugio en un portal cercano, mientras recibían insultos que incluían frases como: "Te vamos a pegar, te vamos a pisar la cabeza, te vamos a matar, travelo de mierda, eres una niña", tal y como consta en el escrito del Ministerio Fiscal citado por la publicación.

Los agentes de la Policía Nacional que participaron en el operativo por la reyerta multitudinaria declararon en el proceso y confirmaron que, tras el aviso del padre de la víctima, observaron un estado de temor en los menores y constataron la existencia tanto de lesiones como de amenazas referidas a la identidad sexual del joven. Uno de los policías, según publicó el medio, afirmó durante su intervención que: “Las víctimas estaban en un estado de terror evidente”. La investigación también reveló que el menor ya había sido supuestamente objeto de maltrato previo por parte de las mismas personas meses antes de estos hechos, siendo la propia Policía quien recomendó en ese momento presentar una denuncia formal.

Durante la vista oral, una de las acusadas negó recordar su participación en la agresión argumentando el tiempo transcurrido, señalando que habían pasado cerca de seis años desde el suceso. La segunda procesada permanece en situación de rebeldía, lo que significa que no ha comparecido ante la justicia, dificultando su localización y enjuiciamiento. Según el relato de los agentes, el segundo enfrentamiento resultó en lesiones físicas leves para el menor y provocó que ambas víctimas tuvieran que resguardarse para evitar mayores daños.

El Ministerio Fiscal, en su presentación ante la Audiencia Provincial, consideró que los hechos demostraban un “evidente desprecio” hacia la identidad y orientación sexual de las víctimas. El órgano acusador sostiene que la conducta atribuida a las procesadas configura varios delitos: uno contra la dignidad recogido en el artículo 510.2.a del Código Penal, en concurso con dos delitos contra la integridad moral, un delito de lesiones, uno leve de amenazas y otro leve de lesiones. Según explicó el medio, la Fiscalía solicita para cada acusada una condena próxima a los tres años de prisión, junto con la imposición de multas económicas, medidas de alejamiento de las víctimas y prohibición de comunicación y aproximación a menos de 500 metros durante plazos variables.

En la causa, las víctimas han manifestado que se sintieron “humilladas y ofendidas”, según recoge el texto del juicio. No han renunciado a las posibles indemnizaciones derivadas del proceso penal. Las declaraciones de los agentes y las pruebas incorporadas buscan sustentar la acusación de que ambos episodios fueron motivados por actitudes de rechazo e intolerancia hacia la identidad de género y la orientación sexual del adolescente y su pareja. La causa sigue su curso legal en el Tribunal madrileño, a la espera de una sentencia que determine la responsabilidad de las implicadas y la aplicación de las penas solicitadas por el fiscal.