Los mercados y el petróleo afrontan la segunda semana del conflicto en Oriente Medio

Guardar

Madrid, 8 mar (EFECOM).- Los mercados bursátiles y de materias primas seguirán recogiendo esta semana el ánimo de los inversores a la tensión en Oriente Medio tras el ataque a Irán, que arrastró a pérdidas a los principales índices, entre ellos el IBEX 35, y disparó el precio del petróleo y el gas.

Las principales plazas mundiales encaran la segunda semana tras el inicio del conflicto después de haber cerrado la pasada con retrocesos, en su mayoría, superiores al 6 %.

Madrid cedió el 7,01 %, su peor semana desde la guerra de Ucrania; París, el 6,84 %; Fráncfort, el 6,70 %; Milán, el 6,48 %, y Londres, el 5,74 %.

Sin embargo, el conflicto disparó el precio del petróleo y del gas, pendientes del bloqueo del tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % de la producción mundial de crudo.

El barril Brent, referencia en Europa, terminó la semana por encima de los 92 dólares, su mayor nivel desde abril de 2024, un 27 % más.

El precio del gas rebotó más del 50 % en la semana y superó los 52 euros por megavatio hora (MWh).

El dólar estadounidense subió más de un 2 % frente al euro, lo que hizo que la divisa europea bajara hasta cerca de 1,16, mientras que el oro cayó más del 2,5 % entre el lunes y el viernes.

Los expertos explican que la volatilidad y la incertidumbre seguirán siendo la tónica en los mercados y que la clave está en la duración del conflicto, que abre distintos escenarios.

Por un lado, un escenario corto, como ya ocurrió en la guerra de los 12 días de junio de 2025, que frenaría el temor a una crisis energética e inflacionista.

El director de Ventas de Swisscanto España, Antonio Feito, no espera grandes movimientos de mercado a futuro y prevé entre diez y doce días de volatilidad.

"Una vez se analicen los fundamentos que vayan surgiendo, los mercados irán descontando un escenario base más moderado”, explica.

Sin embargo, el profesor de Economía de IE University Juan Carlos Martínez Lázaro apunta a una mayor duración del conflicto, con un incremento de los precios energéticos y, en consecuencia, de la inflación.

"También podríamos ver subidas de los fletes de los seguros por el mayor riesgo, lo que puede afectar a los bienes energéticos y a otra serie de productos", asegura.

Según Martínez Lázaro, un conflicto duradero impactará en la cotización de las compañías y en el crecimiento de la economía mundial.

Los analistas coinciden en que el petróleo será determinante para evaluar el impacto del conflicto en la economía y los mercados, especialmente si el estrecho de Ormuz se mantiene bloqueado a largo plazo, lo que podría llevar al Brent a los 100 dólares.

"Ya hemos visto en el pasado que una crisis de oferta energética produce no solo inflación en el corto plazo, sino también un menor crecimiento en el medio y largo plazo", explica Martínez Lázaro.

Estas consecuencias, según Renta 4, ya están cambiando las expectativas sobre la política monetaria de los bancos centrales.

A su juicio, el mercado ha retrasado de julio a septiembre la primera bajada de tipos de la Reserva Federal estadounidense y empieza a descontar incluso subidas del Banco Central Europeo en 2026.

Desde la gestora Swisscanto recuerdan el patrón histórico observado en las bolsas desde 1973. En los distintos conflictos en Oriente Medio desde entonces, los mercados cayeron una media cercana al 6 % y tardaron unos 40 días en recuperar esas pérdidas iniciales.

"Esperamos que este patrón histórico vuelva a repetirse en esta ocasión", apuntan.

vav-ats/mbr

(vídeo)